
«Es lo que hay gracias a un sistema por el que inútiles y palanganeros sin formación, o con titulaciones apañadas o falsarias tratan a nuestra nación como su finca privada»
Todos recordamos, cómo sin inmutarse, Sánchez rodeado de un estercolero humeante de corrupción, con la tranquilidad del psicópata se dirigía a Ana Rosa Quintana en estos términos: «El problema es que no tienen nada contra mí porque soy un político limpio. No soy perfecto pero soy limpio»…
Su esposa, su hermano, Ábalos su mano derecha, ‘su fiscal general’, tal como aseguró a un periodista, y una estela de delincuencia y corrupción, con un tribunal constitucional erigido en tribunal de casación del supremo, ‘supremo del supremo’, y una nueva legislación que va a acabar con los juzgados de instrucción… fontaneros, coacciones, trapos sucios y ahora el mismo Pachi Nadie se atreve a preguntar en voz alta «¿Por qué nos odian tanto? ¿Qué hemos hecho?»…
Díganme si no es para vomitar. No sé qué me repugna más, si escuchar cómo la fontanera habla de un «trabajo» periodístico para desmontar los «estragos del falso patriotismo» o enterarme de una competición deportiva de pelota vasca en la que se ha enfrentado la selección española con la selección vasca, todo ello gracias a la cesión y concesión del traidor para seguir durmiendo en el colchón monclovita. Los mismos motivos para su cambio radical de opinión y, que por siete votos, mantenga el tálamo conyugal aprobando la amnistía a los delincuentes, ladrones y malversadores separatistas.
Tras la demolición del estado de derecho no quedará nada, una demolición cuya única salsa ha sido la mentira. Conde Pumpido y su corte corrupta con tal decisión de dar legalidad a la amnistía, pasa por alto e ignora de forma consciente el hecho de que este tema fue a tratado durante la elaboración de la Constitución pues ante las dos ponencias que proponían que las amnistía fueran aprobadas por el parlamento se concluyó el 3 de noviembre de 1977 la «no constitucionalidad este tema» por lo que el tribunal constitucional ni siquiera debe ni puede pronunciarse y de hacerlo deslegitima y se mea sobre la ponencia constitucional, la comisión constitucional, las cortes constituyentes que aprobaron la Constitución y al propio pueblo español que la votó, pueblo que es el único poseedor residente y depositario de la Soberanía Nacional.
Es lo que hay, que tenemos y disfrutamos gracias a un sistema por el que inútiles y palanganeros sin formación, o con titulaciones apañadas o falsarias como la de nuestro actual presidente, ascienden a las más altas cotas de poder y responsabilidad tratando a nuestra nación como su finca privada.
“Sabemos que nos mienten, ellos saben que mienten, ellos saben que sabemos que nos mienten, sabemos que ellos saben que sabemos que nos mienten, y sin embargo… siguen mintiendo”. Aleksandr Isayevich Solzhenitsyn… y les seguimos votando… tenemos lo que nos merecemos.

