La Pintura de los días por Mila Soyyo. Hoy, «El árbol azul»

¡MUY BUENOS DÍAS!

Comenzamos la mañana del jueves en la revista digital La Paseata  con un canto a la naturaleza, y para ello cuento con una lectora y amiga, Ascensión, una mujer creativa y a la que la pintura le fascina, siendo una de sus aficiones y hobbies. 

Christine Desplanque. Francia, 1965. Pintora autodidacta. Fue formándose en talleres, cursos y en la Escuela de Bellas Artes de Narbona. Impresionismo. Sus pinturas están realizadas con colores luminosos y vibrantes. Exposiciones individuales y colectivas.

Christine Desplanque. «El árbol azul» Óleo sobre lienzo 60 x 60 cm

«El árbol azul» Por Ascensión 

Si hay algo que me atrae de los artistas autodidactas que se han dedicado al impresionismo, es que en cada una de sus obras se nota el talento nato que plasman en cada pincelada.

 

Ese talento que gusta y que va pegado al artista desde que nace. 

 

Me gusta el volumen del árbol,  la luz que se visualiza en el horizonte.

 

Me gusta esa soledad majestuosa que le define como único en la zona., la libertad de sus ramas fuera de esa vallas que su grandeza protege.

 

 Me llaman la atención esas pequeñas flores  que se aprovechan al amparo de la humedad de sus raíces para que el sol no se atreva a secarlas.

 

También me gusta un refrán popular que dice…¡Quien a un buen  árbol se arrima buena sombra le cobija! 

«El árbol azul» Por Mila Soyyo 

Me dijeron que hay un campo que se pierde junto a ti 

donde el tiempo no es pasado, ni presente sólo un fin.

 

Me dijeron donde estaba y predispuesta allí corrí,

al llegar a mi destino os cuento lo que descubrí:

 

Bajo el dorado velo de un incipiente ocaso

dejando un azul cobalto, despliegue y majestuosidad

hay un árbol tan longevo, que te ofrece su humildad. 

 

Y son sus ramas colgantes plumas de pavo real

su tronco ofrece una forma que está dispuesta a bailar. 

 

Hay flores que se perciben como un canto al lugar

ofreciendo sus colores y su aroma sin dudar.

 

Una caricia del alma que se perdió sin hallar

el abrazo del sendero y de la hierba al pasar.

 

Una promesa de calma para el viajero que va

un faro de luz intensa si estás en la oscuridad. 

***

En este momento expreso mi agradecimiento a Ascensión por su dedicación y tiempo, también a Manuel Artero,  por la publicación de este encuentro mañanero con todos vosotros. 

La revista digital La Paseata os agradece la parada que hacéis por este rinconcito creado con  ilusión y os desea que tengáis un maravilloso jueves.

MMB 

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

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