
«Sánchez no es Socialista, ni Comunista, ni de Derechas y menos de Izquierdas, Sánchez sólo es de Sánchez, de lo que le interesa y le beneficia»
Estamos en una época del año muy propicia para tener pataletas, debido al calor de estos agobiantes días que, estamos viviendo. Recuerdo el año ochenta y dos del siglo pasado, en el que mi padre estuvo ingresado para una operación de estómago, un “Bill Roth dos” en un hospital de Madrid. Dicha intervención consistía en cortar tres cuartas parte del intestino y gran parte del estómago. Esto lo motivó una hernia estomacal perforada que interesaba el hígado, que resultó muy afectado por los jugos gástricos. Tras dicha operación tuvo que estar ingresado en la UCI cuarenta días.
Afortunadamente ya formaba parte del Consejo asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores y esto le permitía no asistir físicamente al edificio ministerial. Lógicamente al no tener ningún destino específico se le permitió estar de baja. No hubiera podido de ninguna manera ser de otra forma pues perdió más de treinta kilos y casi no podía sostenerse en pie. Recuerdo que al mirarse en el espejo de la habitación, se le saltaban las lágrimas porque decía que se parecía a algún judío liberado tras la guerra mundial de algún campo de concentración. Estuvo así en aquella situación casi un año, hasta que poco a poco se fue recuperando.
Fue en los días en que estuvo en el hospital, cuando se celebraron las elecciones nacionales en las que ganó Felipe González. MI padre nunca fue o había militado en el partido socialista, pero lo tomó bastante bien, porque pensaba que González tenía talla de estadista y sería bueno que España viviera un paso por la izquierda seria y moderada de aquel PSOE de entonces. Desde luego, ese PSOE de entonces, muy poco tenía que ver con el actual PSOE, no con el de las bases, pero si con el da la actual dirección, porque Sánchez es una persona difícil a la que no se ve venir nunca de frente, digamos que es retorcido y nada claro, porque Sánchez no es Socialista, ni Comunista, ni de Derechas y menos de Izquierdas, Sánchez solo es de Sánchez, de lo que le interesa y le beneficia, de cualquier facción o situación de la que pueda sacar beneficio propio.
Yo pienso que en resumen, lo que le pueda pasar ahora y en el futuro cercano le es como dice el chiste “indisoluble”, porque realmente a él no le interesa la política, solo le interesa el poder, por lo que pueda ofrecerle de nivel social y dinerario. Jubilarse con sueldo de ex presidente es lo que a estas alturas más le motiva, incluso por encima de poder aparentar lo genial y poderoso que parece ser frente a otros gobernantes Europeos. Vamos que querría ser el más listo y el más inteligente de su clase, algo parecido a un “repelente niño Vicente”. Ese puesto en la actualidad lo detenta un Ministro que está en la mente de todos, y que por ende porta gafas, precisamente por ser, como digo “repelente”.
Lo que está cada vez más claro es que a hasta los propios militantes socialistas se les ha caído el antifaz de ver las cosas según el cristal con las que las mira su presidente, y salvo muy pocos ya, si no fuera por miedo, aclamarían en los congresos a su presidente en caída libre. Durará más o menos, pero acabará en otro exilio voluntario como otros antecesores. Se vive muy bien dando conferencias en el extranjero y recogido en los lares propios que están en España.
Y es por todo esto por lo que empezaba diciendo que estamos en una época del año muy propicia para tener pataletas, debido al calor de estos agobiantes días que, estamos viviendo. Recuerdo el año ochenta y dos del siglo pasado, en el que mi padre estuvo ingresado para una operación de estómago, un “Bill Roth dos” en un hospital de Madrid. Dicha intervención consistía en cortar tres cuartas parte del intestino y gran parte del estómago. Esto lo motivó una hernia estomacal perforada que interesaba el hígado, que resultó muy afectado por los jugos gástricos. Tras dicha operación tuvo que estar ingresado en la UCI cuarenta días. No sé si los jugos gástricos presidenciales pueden afectar el hígado del actual presidente, pero me temo que sí, que le pasará como a cualquier otro ser humano por muchas colisiones planetarias que pudiera provocar a estas alturas. Ya les digo, un paso por un quirófano y una UCI te deja el cuerpo como el de un apresado en campo de concentración. Esto no tiene ninguna importancia porque vivimos en verano, pero ojo que queda poco para el Otoño y tras él, llega el invierno.

