El mito de la Caja de Pandora. Por Susana del Pino

La esperanza es para el alma lo que la respiración es para el ser vivo. Cuando falta la esperanza, el alma se anquilosa y extenúa.
Gabriel Marcel (1889-1973)
 Filósofo católico, dramaturgo y crítico francés.
El mito de la Caja de Pandora. «Pandora», John William Waterhouse. Detalle

«Pandora representa uno de los mitos más fascinantes de la mitología griega que a la vez ha perdurado en el tiempo y nos hace reflexionar sobre la naturaleza humana»

Hay que remontarse a la antigua Grecia para encontrar el origen de lo que conocemos como el mito de Pandora, cuyo relato detallado es narrado en la obra La Teogonía, Los Trabajos y los Días del poeta griego Hesíodo (siglo VIII a. C.), que incluye en sus ochocientas veintiocho líneas consejos morales, un calendario agrícola a y la historia de Pandora como uno de los temas centrales. La historia es también mencionada en una sátira de Sófocles, aunque no se conserva.

La historia comienza con el robo del fuego de los dioses por parte de Prometeo, inteligente y amante de los seres humanos, para entregarlo a éstos, ante lo cual el poderoso Zeus, siempre dispuesto a castigar a quien lo desafiara, enfureció y decidió, por un lado, condenar a Prometeo atándolo a una roca donde cada día sería mordido por un águila para alimentarse de su hígado, que se regeneraría cada noche; por otro lado, creó a Pandora, que también sería un castigo para los hombres.

 Ordenó a Hefesto que moldeara un cuerpo hermoso con barro y agua y tal como se narra en la obra de Hesíodo, los dioses le otorgaron todos los dones y también malas aptitudes; su nombre, Pandora, significa en griego “la que posee todos los dones”. El arte de la costura y la elegancia le fue concedido por Atenea, el deseo y la sensualidad por parte de Afrodita, pero también ser descarada, insolente y mentirosa otorgado por Hermes, Zeus le dio vida para ser ella quien liberara todos los males del mundo.

Vasijas de cerámica griega. Izda. Pixys, dcha, Pithos.

Se le entregó a Pandora un jarro sellado, pithos en griego, que pasó a ser llamado caja en el siglo XVI debido a un error de Erasmo de Rotterdam (1469-1536) a la hora de traducir la palabra por pyxis, cuyo significado es caja en latín, lo que no sabremos nunca es si fue o no intencionado. El objetivo era entregárselo a Epimeteo, hermano de Prometeo; a diferencia de éste, Epimeteo no era astuto y tenía carácter impulsivo. Su hermano le advirtió que nunca aceptara nada de Zeus, sin embargo, sí lo hizo y se casó con ella y, según algunos autores como Apolodoro llegaron a ser padres de Pirra, que parece ser, sobrevivió al Diluvio.

Antes de entregarlo a Epimeteo, Pandora recibió la estricta orden de no abrirlo, sin embargo, su curiosidad pudo más y no cumplió la orden. De él salieron todos los males llegando a los hombres enfermedades, vicios y todo tipo de hechos desgraciados, ante lo cual se asustó y lo cerró. Dentro solo quedó la esperanza (Elpis), que no logró escapar. A partir de entonces y arrepentida de su acción, Pandora se dedicó a inculcar a los hombres la confianza en la esperanza, para aliviar su dolor.

El mito de Pandora ha sido interpretado de diversas formas a lo largo de la historia y está lleno de simbolismo; por un lado, la existencia del mal en el mundo, algo inherente a la humanidad, sin embargo, la esperanza nos consuela y nos ayuda a seguir adelante, algo que se hace difícil ante la adversidad; por otro lado, Pandora es creada para castigar al ser humano y cuando libera los males es considerada la causante de todos ellos en el mundo. En este sentido, se ha considerado como una interpretación misógina que se explicaría ante la posición que la mujer tenía en la sociedad patriarcal griega.

«Pandora, Zeus y Mercurio «. Josef Abel.

Representaría también la dualidad de la esencia humana, es bella, pero a la vez porta el mal, lo que nos explica como la vida es una dualidad entre las bendiciones y las maldiciones, lo bueno y lo malo, el placer y el dolor, sugiriendo que no es posible lo uno sin lo otro. La realidad de nuestra existencia. 

Sin embargo, la esperanza es la verdadera esencia del mito de Pandora; la esperanza no se escapa del jarro, permanece, y es precisamente ella la poderosa fuerza que nos ayuda en los momentos difíciles. Hay dos puntos de vista sobre esto que han sido debatidos, ya que mientras algunos autores interpretan que puede ser muy positiva y sostenernos en la dificultad, otros opinan que puede no dejarnos ver la realidad.

Existe cierta conexión con otras historias y mitos sobre la búsqueda del conocimiento que está más allá de lo establecido, como consecuencia de la curiosidad, a pesar de saber que es algo prohibido como con la historia bíblica de Adán y Eva en el paraíso, tras ser tentada con la manzana y considerada igualmente causante de traer el mal a la humanidad.

 En definitiva, el Mito de Pandora nos traslada algunas lecciones importantes como las terribles consecuencias que puede originar la desobediencia y la conveniencia de seguir las reglas para conseguir el orden y la armonía; la coexistencia del bien y el mal, una reflexión sobre la dualidad de la vida y la necesidad del ser humano a vivir con ambas, siempre con esperanza, un elemento fundamental para la humanidad.

Fausto. Goethe

La influencia de este mito a lo largo de los siglos ha sido destacada en el mundo del arte, la literatura y el cine. Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) se inspiró en Pandora en su célebre obra Fausto, en la que el personaje de Helena, que representa la perfección y la belleza, se convierte a la vez en una obsesión y un deseo incontenible para el personaje Fausto; el autor, en la segunda parte de la obra a través de esta figura femenina explora estas emociones entendiendo como pueden llegar a ser muy negativas. 

Lord Tennyson (1809-1892) en Pandora, analiza la curiosidad y sus consecuencias. La corrupción y la inocencia son temas sobre los que Nathaniel Hawthorne indaga en su obra El fauno de mármol (The marble faun).

«Pandora» John William Waterhouse

El arte nos ha dejado a su vez bellas obras que la representan; entre otros pintores que han inmortalizado el mito, la hermosa obra Pandora, de John William Waterhouse (1849-1917) es un claro exponente de la pintura prerrafaelita que indagaba en mitos, leyendas e historias de la literatura clásica. Waterhouse presenta una bella composición con los elementos que caracterizan este estilo pictórico, la figura femenina, delicada y sensual, la minuciosidad en el detalle y la naturaleza.

Pandora, Jules Joseph Lefevbre

Jules Joseph Lefevbre (1834-1912) realizó más de una versión sobre el mito, gran especialista en el desnudo femenino, sus versiones son tremendamente realistas, como buen representante del academicismo francés. En el Neoclasicismo, Josef Abel (1768-1818) la muestra en una composición junto a Prometeo.

El film ha inspirado a su vez varias películas como La Caja de Pandora (Pandora´s box), dirigida por George Wilheim Pabst (1885-1967) en 1929, film en el que se utiliza la historia de Pandora para analizar las consecuencias negativas de la inmoralidad y la lujuria en la sociedad. Está basada en la obra del dramaturgo alemán Frank Wedekind (1864-1918), autor que se anticipó al expresionismo. 

Pandora’s box. Film

Otras películas en las que el mito ha inspirado a sus guionistas son Matrix, dirigida por los hermanos Wachowski en 1999, en la que tomar la píldora roja abre al mundo al protagonismo, aunque también se arriesga a los peligros. También Prometheus (2012), de Ridley Scott presenta paralelismos con la historia de Pandora.

» Eva prima Pandora» Jean Cousin el Viejo.

La expresión “Abrir la Caja de Pandora” es hoy en día ampliamente conocida en muchos países cuando se quiere hablar de todo aquello perjudicial que puede descubrirse ante cualquier situación complicada que se presente y los problemas inesperados que puedan surgir.

Pandora representa uno de los mitos más fascinantes de la mitología griega que a la vez ha perdurado en el tiempo y nos hace reflexionar sobre la naturaleza humana, algo siempre conveniente.

                                                                                             

                                                                                             Nördlingen, 2025

 

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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