España está que arde entre pirómanos terroristas y pirómanos políticos, mientras seguimos haciendo amigos. Por Antonio de la Torre

España está que arde entre pirómanos terroristas y pirómanos políticos

«O sea, haciendo amigos en China y en el Grupo de Puebla, es decir, con el comunismo. Así nos va»

Aparcando transitoriamente la política y sus derivadas, que apuntan a un septiembre más que caliente, el primer plano de las noticias en España pasa sin duda por la ola de incendios que azota nuestros montes y zonas de arboleda de Norte a Sur, que ha arrasado pequeñas aldeas de Galicia y Castilla y León y ha llegado incluso a áreas urbanas más pobladas, como las urbanizaciones de Tarifa en Cádiz o Tres Cantos en Madrid. El fuego ha devastado ya en torno a 150.000 hectáreas que, para que el lector menos avezado con las superficies se haga una idea, suponen, metro cuadrado arriba, metro cuadrado abajo, la extensión aproximada que ocuparían ese mismo número de campos de fútbol adosados, 150.000, con parte del graderío incluido –o todo, si de estadios pequeños hablamos–.

Y en esta nueva ola de incendios se encuentra, como de costumbre, la mano del hombre. Se sabe que aproximadamente el 95% de los incendios, ya sea intencionadamente o por imprudencia, son por causa del hombre, lo que choca con la insistencia oficial de culpar al inexistente cambio climático. Parece ser que, en Galicia, la Guardia Civil ha detenido a una vecina de Muxía, acusada de provocar al menos cuatro incendios durante este verano. Mientras tanto, en Ávila, la Benemérita ha arrestado al presunto autor del fuego que arrasó 2.200 hectáreas en el barranco de las Cinco Villas, un trabajador del servicio de extinción de incendios forestales que alegó “motivaciones laborales” relacionadas con su servicio. Supongo que este bombero pirómano debió pensar que mientras más fuego hubiera más trabajo tendría. Espero que el castigo sea ejemplar, con permiso de algún psiquiatra que alegue “enajenación mental transitoria” o de algún leguleyo que diga que su cliente sólo miraba por la continuidad de su trabajo, que “hay qente p’a tó”, que dijera Rafael El Gallo cuando le presentaron a Ortega y Gasset, le dijeron que era filósofo y le explicaron qué era eso. También en Cádiz han detenido a un hombre que llevaba dos garrafas de gasolina y se investiga si pudiera ser el causante del incendio junto a la urbanización Atlanterra en Tarifa.

Incendios o no

Y ante semejante escenario de tragedia, debido en buena parte a pirómanos terroristas que han dejado al menos tres víctimas mortales, varios heridos y decenas de personas que han perdido sus casas y pertenencias, no podían faltar los “pirómanos” de la política que incendian los medios. En primer lugar y miembro destacado de esta categoría está el “eslabón perdido” en la cadena evolutiva de Darwin, el todavía ministro de Transportes, Óscar Puente, que soltó su exabrupto a modo de gracieta en la red X, de la que es adicto, un mensaje a Alberto Núñez Feijoo y al presidente de Castilla y León: “¿Te ha contado Mañueco qué tal el tiempo en Cádiz? En Castilla y León la cosa está calentita. Lo decía en alusión al lugar donde pasaba unos días de vacaciones Alfonso Fernández Mañueco, que, por cierto, no tardó en volverse a su región. Cosa que no puede decirse del chistoso “mamporrero” de Sánchez –lo llamaba así desde Sevilla el presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, y no hay sido el primero–, que tiene a los ferrocarriles españoles bajo mínimos y que ha estado ausente ante los últimos retrasos en trayectos de largo recorrido  y “Alta Velocidad” –disculpen la ironía de llamar así a trenes que se pasan horas sin salir o parados en mitad del trayecto sin dar explicación ni respuesta ágil alguna– que está suspendida de momento entre Madrid y Galicia. Pero para dar ánimos a esa masa de viajeros tirados por las estaciones y vías después del enésimo retraso sufrido por un Alvia Madrid- Cádiz que el domingo estuvo detenido casi cuatro horas en Córdoba, ya está él con otra de sus ocurrencias en carteles que reciben a la abnegada ciudadanía española en las estaciones: “Disculpen las mejoras”, que no sé si será suya o del equipo de Producciones Moncloa, que también se prodiga en eslóganes. Muy interesante el artículo de Mayte Alcaraz en El Debate en el que dice que “Puente es una construcción política del sanchismo” y añade que “es la representación de la realidad española actual, zafio, sin ideas, iracundo, ineducado y decadente”.

El mejor tren de la historia

Y como también decía Juanma Moreno, si dedicara el 50% de su tiempo a trabajar en lugar de a calentar el ambiente, seguramente tendría en mejores condiciones uno de sus principales cometidos, el transporte ferroviario, sobre el que todavía se atreve a afirmar que “El tren vive en España el mejor momento de su historia. Lo voy a repetir, por si no me han escuchado bien, el mejor momento de su historia”, Otro que repite como Salvador Illa con la amnistía: “Ni amnistía ni nada de eso”. Y tampoco faltó la extemporaneidad de un conocido periodista del que tenía yo otro concepto, Ignacio Camacho, que no tuvo otra cosa que decir que “el Partido Socialista, en 7 años de gobierno, ha conseguido que la RENFE funcione peor o igual que en tiempos de Franco. ¿Venía a cuento eso, señor Camacho? ¿Es comparable la situación actual de desarrollo tecnológico, equipos, trazados o medios con la de hace 50-80 años? ¿No se acuerda del TALGO, ejemplo que se llevó a algunos otros países? Otro que hace bueno lo de que “la cabra tira al monte” y ya sabemos el monte del que venía éste, aunque parecía haberse moderado. Al final vamos a tener que decir que con José Luis Ábalos y Koldo García, RENFE funcionaba mejor, a pesar de las corrupciones, que empezaron nada más llegar ellos, y las “sobrinas”.

Hecho este inciso para poner en contexto al “cromañón”, al que, por cierto, desde El País le dan un aviso: “Un país conmocionado se merece algo mejor que los comentarios frívolos del ministro Óscar Puente en las redes”, hay que decir que gran parte del problema de los incendios –como en la red ferroviaria y RENFE– viene de una deficiente gestión de prevención del monte junto al abandono del medio rural, producido, entre otras cosas, por la política ecologista que se viene imponiendo en las últimas cinco décadas.

Sin PGE y sin aviones

La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del Partido Popular, Carmen Fúnez, decía esto: “El propio ministerio de Transición Ecológica nos explica en un documento que tenemos cinco aeronaves menos porque no ha habido aprobación de presupuestos generales del año 2025. La debilidad parlamentaria de Sánchez no lastra solo al Partido Socialista, sino que está lastrando la seguridad de todos los españoles como así atestigua un documento del propio ministerio. No tener presupuestos, no aprobar unos desde 2022, ha hecho que España cuente con cinco aeronaves menos en la lucha contra los incendios forestales”.  Y sobre los citados PGE, el portavoz de Esquerra Isaac Albert dejaba claro el panorama: “Es evidente que los votos independentistas son claves en Madrid y el cumplimiento con Cataluña es un elemento clave para dar estabilidad al Gobierno de Madrid. Si Sánchez cumple con Cataluña, tendrá presupuestos y tendrá legislatura, si Sánchez no cumple con Cataluña, no tendrá presupuestos y se le complica la legislatura”.

Como bien apuntaba el ingenio español, plasmado en un meme: “Hacen falta más cabras en los pastos y menos ‘cabritos’ en los puestos” y conviene recordar que ”Los incendios se apagan en invierno”, que es cuando hay que limpiar ese monte bajo que arde fácilmente en verano. Lo mismo que hay que limpiar de hojarasca los cauces secos en verano para evitar las arrolladas de otoño-invierno que acarrean desgracias como las de la última DANA en Valencia y Albacete. Y al hilo de esto se me ocurre enviarle un mensaje al presimiente y a su vicesegunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que a buen seguro reduciría el desempleo, de verdad, no con fijos discontinuos, y ahorraría gasto público en prestaciones.

¿Por qué no contratan para esos fines a toda esa masa de parados y subvencionados que esté en buenas condiciones físicas? Y al que no acepte se le saca de las listas y, por tanto, del abono de la prestación. Ánimo, que no es tan difícil, si hay voluntad, que es lo que falta, especialmente en la izquierda dirigente buenista del mal concebido Estado del bienestar, convertido en el bienestar de su estado. Lo cierto es que, por el momento, el okupa de La Mareta sigue viendo desde allí el fuego de media España, aunque he leído que el domingo piensa visitar alguno de los incendios de Orense y León, ya veremos cómo lo reciben. Se ve que alguien le ha recordado lo que en 2015 le espetaba al entonces presidente del gobierno Mariano Rajoy desde la oposición: “¿Qué coño tiene que pasar en este país para que Rajoy visite la Ribera del Ebro? Para que vea in situ la catástrofe natural que estamos viendo nosotros hoy aquí. ¿Qué coño tiene que pasar para que Rajoy salga de La Moncloa y pise el barro? Estoy absolutamente indignado, que tenemos un presidente del Gobierno de espaldas a los problemas de la gente”

El ausente

El que sí ha interrumpido un poquito sus vacaciones en Altea, no sé si tendrá que cortarlas de nuevo para acompañar a su jefe el domingo, ha sido precisamente Óscar Puente, que se organizó un viaje a Almería con su compañero Félix Bolaños que estaba en Mojácar. Lo hizo para visitar juntos las obras del Viaducto de los Feos –que se sepa, el ministro no ha hecho ninguna alusión al nombre– donde lejos de disculparse destapó su chulería habitual: “Dicen que yo me he cachondeado de los incendios. No, no, yo no me he cachondeado de nada ni he hecho ninguna broma con nada, porque esto no tiene ninguna gracia. Yo, lo que he expresado es mi indignación y hay quien expresamos la indignación de una manera y otros la expresan de otra. Yo, (sic) generalmente, me sale la ironía y el sarcasmo”, una forma peculiar de indignarse.

Con esto de los incendios, me ha llamado también la atención algo que yo no recuerdo como tal, no digo que no sea así, y que algunos llaman Regla del 30-30-30, con la que dicen que los expertos, a los que nunca se lo había oído ni leído antes llamarlo así, calculan las situaciones de riesgo de incendio. No sé si será una Regla o se trata de un invento que queda bien –lo de tanto 30 con el marco de la Agenda 2030 detrás, me da que pensar– y no es más que el resultado de una deducción bastante elemental. En cualquier caso, indicaría que cuando coinciden tres factores meteorológicos, una temperatura superior a 30ºC, un viento que sopla con golpes de más de 30 km por hora y una humedad relativa del aire por debajo del 30%, la dificultad para apagar el incendio será superior, lo que parece obvio.    

Cambiando absolutamente de tema, aunque en el fondo sea consecuencia de lo mismo, la desastrosa imagen de este desgobierno socialcomunista, tanto en el interior como en el exterior, merece una mención especial el cada día más evidente desprecio internacional que recibe España, algo característico de nuestros gobiernos de izquierdas que mejoran en mayor o menor medida los gobiernos del Partido Popular, pero que, como luego no hacen lo que tienen que hacer en otros campos, propician el retorno socialista que incrementa el desprestigio y vuelta a empezar, pero ese es otro tema que no toca hoy.  

Zapatero sentado

Conviene recordar que el poco cariño que los EE. UU., especialmente los republicanos, sienten por la España socialista, viene de la época del muñidor del mal, José Luis Rodríguez Zapatero. No contento con el desprecio a la bandera norteamericana que demostró al permanecer sentado a su paso en el desfile militar del Día de las Fuerzas Armadas del 12 de octubre de 2003, cuando todavía no conocíamos bien al personaje, lo primero que hizo al llegar, meses después, tras su violenta entrada por las estaciones de Atocha y Cercanías, en marzo de 2004, fue ordenar la retirada de las tropas españolas de Irak, que ejercían allí simplemente labores humanitarias de apoyo una vez terminada la guerra.

Las amistades peligrosas del asesor y embajador plenipotenciario del chavista bolivariano Nicolás Maduro y ahora mentor de Pedro Sánchez –el amigo de Palestina–, Venezuela, el Grupo de Puebla y en especial China, no son la mejor tarjeta de presentación ante el actual líder del mundo Occidental. Las turbias relaciones comerciales de España con la compañía china Huawei, con la que España ha firmado contratos por valor de doce millones y medio de euros para el suministro de los servidores que utilizan las fuerzas de seguridad, han despertado recelos en el gobierno norteamericano y también la Unión Europea le ha pedido explicaciones al gobierno español. De momento, EE. UU. ha dado un plazo de 20 días al desgobierno sanchista para que rompa sus contratos con Huawei antes del final del mes de agosto. La directora de Inteligencia Nacional americana, Tulsi Gabbard, ha abierto una investigación sobre el contrato del Ministerio del Interior español con Huawei y de confirmarse sus sospechas de que pueda haber riesgos para la seguridad, la Casa Blanca recortaría el intercambio de información crítica con España. 

La vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, Alma Ezcurra, resumía muy bien los motivos que preocupan a los EE. UU. y a Europa de esas turbias relaciones que coordina el citado Zapatero: “Les voy a dar sólo cuatro datos y ustedes sacan las conclusiones: El primero, ¿cuándo fue la primera vez que el Gobierno español contrató con la empresa China Huawei? en el año 2004, gobernando José Luis Rodríguez Zapatero. Segundo, ¿quién es el jefe de seguridad de Huawei en España? Segundo Martínez, jefe de Seguridad de La Moncloa durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero. Tercero ¿qué empresa contrató con Huawei en febrero de 2021? la empresa de las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero, por cierto, en la misma fecha en la que Huawei contrató a Víctor de Aldama como asesor externo a razón de €12.000 al mes. Y cuarto, ¿qué empresa le lleva los asuntos públicos a Huawei en Europa? la empresa de José Blanco, que es la cara visible de una agencia constituida con Antonio Hernando, hasta hace no mucho jefe de gabinete adjunto de Pedro Sánchez y no por casualidad secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales del Gobierno de España. Ustedes pueden considerar que yo soy un tanto suspicaz o, si quieren, pueden trazar conmigo la delgada línea que se puede ver que es la delgada línea del sospechoso habitual de siempre, la del mediador de Plus Ultra con Maduro en Venezuela, la del mediador de Puigdemont en Waterloo, la del operador político a sueldo de regímenes autoritarios, el señor José Luis Rodríguez Zapatero”.

Además, parece ser que España renuncia a la compra de cazas F35 a EE. UU. y lo comunica a la prensa española antes de hacerlo a la propia empresa norteamericana y al gobierno de Washintong. También, en noviembre pasado, España denegó la escala a dos portacontenedores americanos por sospechas de transporte de material bélico hacia Israel y la decisión abrió una investigación de la comisión marítima federal en Washington, que ahora cuestiona la legalidad del veto y estudia varias sanciones. El resultado ha sido que Estados Unidos ha retirado a España de una de sus rutas marítimas preferentes en la que estaba el puerto de Algeciras formando parte de un acuerdo de intercambio de rutas con Asia en lo que se llama Programa de Seguridad Marítima de Estados Unidos, que ha optado por reorganizar la ruta y priorizar puertos alternativos, de lo que se beneficiará Marruecos y el puerto de Tánger Med y puede significar un desplazamiento del tráfico estratégico fuera de España y de la Unión Europea, con un impacto directo en la competitividad de los puertos nacionales.

Y para completar el ninguneo internacional del que es objeto, Sánchez, o sea, España, no estuvo en la reunión virtual en la que se iba a tratar el futuro de Ucrania, en la que participó Donald Trump con los jefes de Estado y de Gobierno de Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, en un encuentro previo a la cumbre del viernes en Alaska entre Trump y Putin, aunque sí se coló en una reunión posterior, ya sin Trump, en la que no había nada que decidir, para hacerse la foto en la videoconferencia en el despacho de La Mareta. Un premio de consolación y a seguir disfrutando de sus vacaciones en Lanzarote. 

O sea, haciendo amigos en China y en el Grupo de Puebla, es decir, con el comunismo. Así nos va.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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