¡MUY BUENOS DÍAS!
Cerquita de que comience el otoño, os traemos una obra de pintura donde los colores nos ofrecen esa estación del año y algo más que podéis leer a continuación.
Deciros que para esta ocasión tengo el honor de contar con Antonio E. Colaborador habitual de esta revista digital. De él os diré también que nació en Valladolid y recojo dos pensamientos suyos: «El pueblo que no lucha por su libertad, está muerto». “Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”.
Anca Bulgaru. Lasi (Rumanía) 1955. Graduada en la Escuela de Arte de su misma ciudad. Pintora. Óleo. Flores, paisajes, bodegones. Exposiciones individuales y colectivas.

«Solo en el atardecer» Por Antonio E
Paisaje otoñal, triste apagado, sombrío,
pasarela de verdes truncados, de esencias a vida,
de nostalgia de amores intensos, ahora vacíos.
Otoño que muestra su paleta de colores, añejos, ya sin brío,
sin ti muestrario de grises, yermos, oscuros, sin sentido.
Qué cortos son mis sueños cuando sueño contigo,
qué largas tus ausencias, que eterno será el olvido.
Hojas caducadas, vegetación moribunda,
horizontes fríos, de dormida vida, de triste vacío.
Árbol vencido, otrora henchido, ajado por el tiempo
desnudo, exhausto, qué haré sin tu abrigo.
Donde perdiste tu señorío, árbol vencido,
donde tu égida, tu porte, tu grandeza, tu sentido.
Quién te despojó de tu sombra, tus colores, tus raíces
tu historia mortal, tu estampa de mozo bravío.
Tu ajada figura me aterra, tu ausencia me provoca frío.
Qué fue de tu dominio, de tu poder
de tu grandeza, de tu porte magnífico.
Donde yacerán tus recuerdos, donde irán tus sentidos,
tu tronco, tus colores encendidos.
Diste vida, también cobijo, amores de siempre, sonidos bonitos,
regalaste vida presencia y alivio.
Quién llenará tu sombra, quién colmará mi vacío,
quién secará mis lágrimas, cuando tú te hayas ido.
Lloraré tu ausencia, mi querido árbol bonito.
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«Solo en el atardecer» Por Mila Soyyo
Hoy aquí, en este momento íntimo,
sin aves y sin previo aviso
me desnudo ante tus ojos, en soledad,
siendo un atardecer, podría mostrarme frío.
Decirte que soy, y aún sin asemejar he sido
refugio de bellos pájaros y un acontecer de nidos.
Un canto fresco al verano, una sombra al peregrino,
la historia de los amantes que en mí encontraron un sitio.
El verdor no está en mis ramas, las flores perdieron brío
más que otoño es invierno, solo quedo, no es castigo
árboles en ceremonia, sus hojas no se han caído,
no me perturban, dejan constancia a ser consciente, no me rindo.
Y me miro: Los troncos bailan conmigo
buscando a quien parecerme, nada hay, tan sólo existo
sabiendo que en primavera, cuando te sientas sediento
o cansado del camino, volverás a mi presencia
pensando en este árbol que hoy te busca, te has perdido.
***
Quiero expresar mi agradecimiento a Antonio E, por el tiempo dedicado y por sus maravillosas letras donde podéis comprobar lo bonito que nos ha escrito. También quiero agradecer a Manuel Artero la confianza depositada en esta sección, donde nos deja hacer sin cohibirnos.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso jueves y antes de marcharnos os dejo unas letras recordando a mi pequeño limonero al que cuando sufrimos «la filomena» todos en casa lo daban por perdido queriendo arrancarlo y no los dejé. Hoy está impresionante.
Se encendieron las voces
se apagaron las llamas
pensando que moría
anunciaban mis ramas:
Persiste, la paciencia un renacer.
¡Feliz jueves!
MMB

