Dios los cría, el diablo los junta, la sumisión los envilece y la Justicia los pondrá en su sitio. Por Antonio de la Torre

Dios los cría, el diablo los junta, la sumisión los envilece y la Justicia los pondrá en su sitio.

«Entre los dos sumisos, Sánchez e Illa, están llevando a nuestra Patria –no en exclusiva, sino en compañía de otros– a una de las situaciones más críticas de su Historia»

Se despedía la semana anterior con la tan tradicional en Cataluña como inexplicable para España, fiesta de la Rosa –festejar un sistema ruinoso y empobrecedor, como el socialismo, no se entiende muy bien, salvo por sus vividores–, en la que no podían faltar los dos aspirantes a “capullo” –con perdón al bonito precursor de la rosa–, Fray Perico y su… otrora deudor, hoy acreedor, Salvador Illa. Ya sabemos que el orden del día de nuestro desgobierno nacional lo marca Carlos Puigdemont desde Waterloo y, el de Cataluña, se lo pasa Oriol Junqueras a Illa, que se ha convertido en el chico para todo de Mr. Proper desde que su “decepcionante” Santos Cerdán se fue de vacaciones a Villa Candado, en Soto del Real.

Entre los dos sumisos, Sánchez e Illa, están llevando a nuestra Patria –no en exclusiva, sino en compañía de otros como SUMAR, Podemos, PNV, BILDU, BNG…– a una de las situaciones más críticas de su Historia y, desde luego, quizás la más grave después del fallido golpe de Estado del 23-F, desde que empezó la que algunos ya empiezan a ver como Transición fallida. Y en esa “fiesta” de la Rosa, nuestro carismático líder hacía gala de su desmemoria histórica sacando a relucir a José Mª Aznar: “¿Os acordáis de José María Aznar, no? Sí, ese hombre que veía armas de destrucción masiva donde no existían y que es incapaz de ver la barbarie que perpetra Netanyahu en Gaza. Bueno, pues yo le digo al señor Aznar, con toda humildad, que de él no esperamos ninguna lección. Lo que esperamos son disculpas. Disculpas por su mentira con la guerra de Irak y también con el 11 de marzo”. Sin duda un gran “avance” para ese Premio Nobel de la Paz al que aspira y disputa a Donald Trump el ya no Fray Perico sino “san Pedro”, como lo elevaba la diputada (de la Diputación) granadina Francisca Santaella: “Y aunque ustedes quieran echarle la culpa de todo lo habido y por haber al señor Pedro Sánchez, que algún día lo haremos santo o lo elevaremos a los altares, les ruego que no recurran a lo de siempre, cuando no me soluciona una cosa, Pedro Sánchez, san Pedro Sánchez…”. Y se volvía a agarrar allí a esa cortina de humo en la que ha convertido a Gaza para tapar sus miserias familiares y políticas. Cómo será de evidente que hasta el diario británico The Telegraph publicaba un artículo en el que lo acusa de “usar Gaza para salvar su pellejo”

Irene Montero y compañía

Y empezaba la semana que terminaba ayer con el eco redundante del nuevo fallo del ministerio de Igual-da, después de la lamentable Ley del sí es sí de la podemita Irene Montero y su banda de la tarta en la legislatura anterior, que redujo la condena a más de mil doscientos agresores sexuales y puso en la calle a más de cien. Esta vez fue su sucesora, la socialista y gritona Ana Redondo, la que metió la pata a cuenta de unas pulseras antimaltrato que fallaron a la hora de alertar a las víctimas de la proximidad de sus agresores. Fallos que parece que fueron destapados por la propia fiscalía, que avisaba de la pérdida de datos y de información que generaba una gran cantidad de sobreseimientos y absoluciones, y por el Consejo General del Poder Judicial, que lo hacía ocho meses atrás, en enero, de problemas con el centro COMETA, el encargado del seguimiento del servicio. El País publicaba el lunes que la responsable del centro de seguimiento de las pulseras mandó ocultar los avisos para que la Delegación del Gobierno no se enterase de lo que estaba ocurriendo. La ministra empezó negándolo todo y se reía en su comparecencia de la fiscalía, por su “alarmismo”, de la que decía esto: “Sí que me gustaría conocer lo que la fiscalía entiende de casos, muchos casos. Nos hemos puesto en contacto con la fiscalía, también hablaremos con ellos para que nos digan exactamente qué número de casos, porque no se puede hablar de muchos casos”, toda una irresponsabilidad de la que quiso salir diciendo que había cerca de cinco mil pulseras colocadas y que “sólo” habían fallado el 1%, o sea, casi cincuenta, que a la ministra le parecen pocas. Pero ni dimite ni es cesada por el viajero neoyorquino, pese a que el miércoles fue reprobada y solicitado su cese en el Congreso, a instancias del Partido Popular y con el apoyo de VOX y UPN y la abstención de ERC, Junts, BNG y Coalición Canaria., cuatro socios de su cada día más inexistente mayoría parlamentaria de investidura.

En una semana en la que el cerco judicial se cerraba en torno a su pareja, su hermano, sus dos exsecretarios de Organización y otros más de su entorno político, Pedro Sánchez se fue a Nueva York para participar en la Asamblea de la ONU y aprovechó su primera comparecencia para pedir la entrada de Palestina en las Naciones Unidas: “Quiero hacer dos propuestas, la primera es que el Estado de Palestina –un Estado que, de momento, no existe por mucho que insista– debe ser miembro de pleno derecho en Naciones Unidas,… en pie de igualdad con el resto de Estados”. La segunda fue el cese de la guerra de Gaza, que él sigue llamando genocidio por parte de Israel. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, al hilo de la reposición del cómico Jimmy Kimmel, al que Donald Trump hizo que eliminaran de su programa de televisión, se fue a la Universidad de Columbia para dejar su alegato a la “libertad de expresión”, esa que sólo admite para sus medios y periodistas afines:  “Si perdemos la libertad de estar en desacuerdo con el poder, estaremos sembrando las semillas de la tiranía –lo dice el creador del muro para poner al otro lado al que discrepa–. Las sociedades abiertas solo prosperan si hay una gobernanza democrática real –como la suya– y no podemos hacer que el poder se concentre en manos de unos pocos –cierto, lo quiere sólo para él–, tiene que ser distribuido entre instituciones transparentes –Mr. Proper dixit– y que rindan cuentas –como los presupuestos que lleva tres años sin presentar–. En nuestras democracias los líderes sirven al pueblo no al revés” –nada que añadir, señoría–. Y es que del que anunció lo que en realidad no era otra cosa que una ley de censura: “Presentaré ese plan de acción democrática, donde efectivamente vamos a poner pie en pared ante esta máquina del fango y ante estos bulos y desinformación…”, no se podía esperar otra cosa.

Pero parece que no eran bulos las noticias sobre las andanzas de Koldo, Ábalos y Cerdán, que de momento seguirá en la cárcel porque el Tribunal Constitucional –parece que Cándido Conde “Podrido” quiere disimular un poco– ha rechazado por unanimidad su recurso. Tampoco parece que lo fueran el viaje programado de Delcy Rodríguez a España, que trataron de encubrir, el contrato “digital” –en el doble sentido, porque lo “encontró” por Internet y se lo dieron a dedo– del hermanísimo “migrante” David Sánchez Pérez-Castejón, el Von Karajote de Badajoz, por donde parece que pisó poco, o el máster de la catedrática sin licenciatura Begoña Gómez. Y llamo migrante –este sí lo parece, no como los que llegan en cayucos, que llevan prefijo– a David Azagra –su nombre artístico, porque era un “artista”–, porque “encuentra” el trabajo desde San Petersburgo, se busca un palacete  en ruinas en Elvas, lo colocan en Badajoz y vivía en la Moncloa –previo paso por Tailandia– con su pareja japonesa, en aquella época embarazada y una ambulancia a su disposición, según publicaba en El Debate Alejandro Entrambasaguas la semana anterior, haciendo referencia a lo recogido en su libro La Sagrada Familia, un título que yo le recomendaría al autor que suprimiera en futuras ediciones las mayúsculas y cambiara familia por “famiglia”, término mucho más apropiado para los Sánchez-Gómez.

La Sagrada Familia

No me resisto a dejar de reproducir esa parte del interrogatorio al que lo sometió la juez Beatriz Biedma en enero pasado, todo un derroche de cinismo y caradura por parte del investigado, hoy a punto de sentarse en el banquillo. Lo recojo en cursiva con negrilla para las respuestas del artista: La oficina de artes escénicas ¿qué es? Bueno pues, pues, vamos, a ver, entiendo que, que… es el, la oficina que se encarga de, de… no sé, de las artes escénicas. Se lo pregunto porque el organigrama de la diputación, y su puesto actualmente, se denomina jefe de la oficina de artes escénicas. . Entonces yo le pregunto, si usted es jefe de la oficina de artes escénicas ¿qué es la oficina de artes escénicas? ¿dónde está ubicada? ¿quién la compone? ¿a qué se dedica? Pues es el espacio donde yo continúo con la actividad que he venido ejerciendo desde que… me incorporo a la diputación en 2017. Y entonces, materialmente, ¿dónde se encuentra la oficina de artes escénicas? Pues no le podría decir, vamos, imagino que será en el… en el despacho donde estoy alojado yo ahora. ¿Y quién la compone aparte de usted, entonces? Si usted es el jefe, si alguien es jefe de algo, tiene que tener unos subordinados ¿quiénes son sus subordinados en la oficina de artes escénicas? Bueno, yo, lo primero que le quiero decir es que yo no tengo subordinados, o sea, yo tengo personas con las que colaboro y… pues siguen siendo las mismas personas del área de Cultura ¿Quiénes son concretamente? ¿me puede usted decir los nombres? ¿con quién trabaja usted habitualmente todos los días? Bueno, bastantes, con, con Ángel Seco.  ¿Quién es este señor Ángel Seco? Es, o sea, no le podría decir que puesto tiene”.  

La declaración de David Sánchez Castejón.

Y, al final, los magistrados de la Audiencia Provincial de Badajoz dieron la razón a la jueza Biedma y envían a David Sánchez al banquillo por los delitos de prevaricación y tráfico de influencias. Y para que no se siente ni se sienta solo, van con él otros diez –menudo equipo de fútbol–, entre ellos el todavía secretario general del PSOE de Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, más conocido como Speedy Gallardo, después de conseguir en horas veinticuatro que renunciara a su escaño una diputada extremeña y los cinco candidatos que lo precedían en la lista electoral autonómica para añadir a sus calificativos el de aforator, con lo que pretendía blindarse ante la Justicia ordinaria, que el TSJ extremeño le cortó acusándolo de posible fraude de ley. Con ellos se sentará también el amigo de David, Luis Carrero, que ya colaboraba con el músico cuando pertenecía a la presidencia del gobierno. Un trío de amiguetes que, según la jueza, organizó la creación de esas dos plazas en Badajoz, pagadas con dinero público. 

Ya saben mis lectores que confío poco en la casualidad y que la descarto por completo en política, donde todo pasa por algo, y no sé si se refería a esto nuestro presimiente cuando adelantaba un septiembre judicialmente caliente para el Partido Popular. Lo cierto es que ha coincidido con los autos que acercaban al banquillo al hermano y a la mujer de Sánchez, a la que dedicaré unas líneas al final, el que lleva también al banquillo a Alberto González Amador, el novio de Isabel Díaz Ayuso, al que se le acusa de defraudar €350.000 a Hacienda, para el que la Fiscalía pide tres años y nueve meses de cárcel. No seré yo el que cuestione la vida personal o sentimental de nadie, pero parce evidente que mi admirada presidente madrileña no tuvo suerte en esta decisión, aunque no es menos cierto que si no fuera su pareja, nadie en España sabría quién es el señor González Amador. Y, otra “casualidad”, esa misma fiscalía, tan diligente para algunas cosas, no pide cárcel sino absolución para Álvaro García Ortiz, el fiscal general de Sánchez, que no del Estado.

La dama de la Moncloa

 Termino con la inesperada situación que vivimos el sábado con la no comparecencia ante el juez Juan Carlos Peinado de los tres imputados por el delito de presunta malversación de caudales públicos a los que citaba mediante auto dictado el martes anterior, 24 de septiembre. Mediante este auto, el juez abría pieza separada de los otros cuatro presuntos delitos que se le imputan a Begoña Gómez y citaba también a su colaboradora Cristina Álvarez y al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín –el que felicitaba a los que abortaron el final de la Vuelta Ciclista a España– a los que se les iba a comunicar la apertura de juicio oral con jurado popular, en virtud del artículo 25 la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado, con el fin de informarles de esa decisión conforme a lo recogido en el mismo de que el juez «lo pondrá inmediatamente en conocimiento de los imputados y los convocará en el plazo de cinco días a una comparecencia, así como al Ministerio Fiscal y demás partes personadas». No soy jurista ni entiendo prácticamente de leyes, pero me limito a dejar esta pregunta cuya respuesta desconozco, porque a lo mejor está permitida la incomparecencia, sin más: ¿Cuánto hubiera tardado un juez en enviar a la Guardia Civil a los domicilios de los convocados, de haber sido ciudadanos normales? Y ya veremos qué pasa con la petición de la acusación popular para que testifiquen el enamorado de la Moncloa y su fiel “Gracita” Bolaños. Aunque Sánchez ya adelantó su sentencia desde Nueva York: “Como he dicho en muchas ocasiones, el tiempo pondrá las cosas en su sitio. ¿Nos toca defender la verdad? pues defenderemos la verdad y la verdad es que mi hermana y mi mujer, pues son inocentes y espero que cuando eso suceda y la Justicia así lo dicte, pues tenga la misma repercusión mediática que tiene ahora mismo pues todo lo que está planteando el juez Peinado”.

Y añado a este final la “docta” opinión de la vicesegunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, que criticó una vez más la instrucción del juez Peinado para vaticinar que “este caso se estudiará en todas las facultades de Derecho del país”. Esas que ella no sé si habrá pisado mucho, aunque su currículum dice que fue “educada” en la Universidad de Santiago de Compostela, en la que consiguió un grado en Derecho. A mí me educaron en casa y me enseñaron en el colegio y en la universidad, pero seguramente es que yo soy raro. 

De las continuas derrotas parlamentarias y la nueva amenaza del fugado: “Antes de comer los turrones de Navidad les aseguro que la decisión está tomada…”; de la flotilla comunista, del buque Furor y del lío que el fugitivo progazatí, felicitado por Hamas, puede provocar con Israel y Estados Unidos, el tiempo dirá cómo evolucionan y en qué terminan.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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