Conversaciones en el andamio: Sobre la flotilla y tal. Por Francisco Gómez Valencia

Sobre la flotilla y tal.

«Lo peor no es lo que vayan a hacer con sus vidas, sino la molestia que nos causan a la mayoría que pensamos como Dios manda»

Juro que no pensaba escribir nada sobre este asunto porque en serio, no tiene la debida enjundia. Sin embargo una vez más la actualidad es lamentable y como aquí nos metemos de lleno en cuestiones que demuestran que muchísimas personas son absurdas, y eso nos debilita como especie, es de recibo hacer alguna mención sobre aquello que ha hecho que miles de descatalogados en Europa y América aprovecharan esta cuestión para abandonar (o escaquearse) de sus quehaceres diarios y, apuntarse a la manifestación de turno para berrear por Palestina. Y digo «berrear» porque es lo que se hace en todas las manifestaciones indiferentemente del signo o motivo de la misma.

Reconozco que las imágenes que trascienden me dejan en estado dubitativo, de hecho desconozco si son un infame montaje. Seguramente en la mayor parte de las ocasiones pero me da lo mismo pues el gesto, la iniciativa y la mismísima flotilla, son un meme en sí mismo. Supongo que por eso la llaman hasta ellos mismos despectivamente  «flotilla», ya que si fuera algo serio, consistente y con cojones (como lo hicieron los chavales de «Revuelta», en la DANA de Valencia), como mínimo habría que reconocerla el rango de «flota»

Me explico: es francamente difícil tratar este asunto sin perderlas el respeto a ellas principalmente y olvídense, no es machismo, es supervivencia. Ya sé, alguien estará pensando que todas las personas –hasta las humanas –se merecen un respeto pero en serio, me cuesta tratar este acontecimiento sin cachondearme de la situación y sus protagonistas. 

Ciertamente deslegitimar un acto de naturaleza tan flácida, resultaría realmente fácil y si cayéramos en el insulto pues ya ni les cuento, por eso me he propuesto no hacerlo al menos de momento, aunque me temo que las calificaciones o descalificaciones (según se mire) igual se me escapan y alguna aparecerá en esta humilde capitulación. Por ello pido disculpas de antemano, las cuales obviamente no van dirigidas a los «colectivos ofendiditos» sino al de la gente de bien que lee esta revista. 

Y decía que «capitulación», porque como indicaba al principio, la cosa no merece la pena mas aún si profundizamos en quien parece que ha financiado la travesía (Hamás según leí  en Vozpópuli) y, quienes son algunas de las actrices principales: Greta, Ada o la tipa esa rara del pañuelo en la cabeza. A esta última recuerdo que la vi en un total de un medio, negando los asesinatos del día en que los asesinos –palestinos por cierto –entraron a saco, o sea a tiros en Israel asesinando a mil y pico inocentes y secuestrando a no sé cuántos.

Para un servidor esas imágenes son cruciales para olvidar todo lo demás. Recuerdo (sea de paso) una película titulada Tobruk (1967) inspirada en la II Guerra Mundial donde George Peppard interpretaba a un capitán alemán judío, que en una misión por el norte de África, colaboraba con su pelotón junto a tropas británicas y especialmente, una escena junto a Rock Hudson, que hacía de un militar americano algo alérgico a los mandos y la disciplina, en la que en un momento ciertamente intimista, preguntaba al judío –qué era lo que les movía a luchar en esa guerra con tanto entusiasmo –a lo cual el capitán alemán contestó (más o menos): –devolver de alguna manera todo el daño que ha sufrido mi pueblo– (o algo así, ustedes me perdonarán si la cita no es exacta, que sin duda no lo será).

Estudiantes españoles de «berrea».

Y no le faltaba razón al judío alemán (en mi opinión), pues… ¿acaso el pueblo de Israel no merece transitar con libertad defendiendo su propia existencia? ¿Acaso Israel o cualquier otro Estado occidental donde el catolicismo en cualquiera de sus variantes como la religión predominante, no merece protegerse del Islam cuando este es interpretado y ejecutado desde un punto de vista violento? Fíjense que no voy a entrar en si el Islam es violento o no en sí mismo o, si algunos mandamientos, pasajes o como se llamen del Corán invitan a ello o no, no sea que la Fiscalía entre de oficio como le ha sucedido al Padre Custodio, (párroco de León de 80 años y sacerdote de Barcelona, que se enfrenta a una petición de 3 años de cárcel por sus críticas al yihadismo radical).

¿Acaso no es licito protegerse de los depredadores? Los animales sin raciocinio lo hacen a diario para sobrevivir. Pues para la izquierda globalista parece que no. A su lado, ni los cristianos que eran arrojados a los leones en el circo romano me da la sensación que fueran tan benevolentes con sus agresores y desgraciadamente asesinos. Los cristianos que eran devorados por las fieras al menos se compadecían de su suerte y daban gracias a Dios por lo que les había tocado vivir antes de su trágico final. ¿A qué aspira esta gente que admira el Islamismo? ¿Acaso los musulmanes nos admiran? ¿Por qué vienen a Europa y no emigran a países de su mismo entorno más desarrollados? ¿Por qué la inmensa mayoría tienen meridianamente claro que no se integrarán de ninguna manera?

  • Es que no me dejan integrarme. 
  • ¿Y por eso nos pasas a cuchillo? 
  • ¡Es que estoy mu’loco!
  • Ah, vale…
La Colau en la flotilla.

Conocer a algún moro no te da derecho a pensar que porque sea simpático comprendes sus neuras. ¿Por qué defiendes su libertad cuando su propia religión parece que no los hace libres? Te puede caer bien el «compi» moro del curro, el frutero moro de debajo de casa, la «amigui» morita del alma del colegio o del «insti», el «moro-bro» del grupo y hasta el padre de Lamine Yamal (que ya es difícil), pero si en una casa normal, y entiendo por normal, cristiana (más menos practicante) cuecen habas, en la casa de una familia musulmana con sus costumbres absolutamente alejadas de nuestra concepción de la vida, ni les cuento.

De veras que no veo a esta gente tratando de comprender a un chino, a un venezolano, a un ucraniano o un rumano. ¿Por qué les pone palote tanto los moros?

Bueno, pues aún y así hay occidentales que pierden el culo por ir contra su propia vida. Son auténticos suicidas y lo peor no es lo que vayan a hacer con sus vidas, sino la molestia que nos causan a la mayoría que pensamos como Dios manda.

  • ¡Señor Gómez, señor Gómez, es que a ellos su Dios también les dice lo mismo! Y por cierto… ¿qué opinión le merecen las imágenes del Papa bendiciendo un bloque de hielo en favor del cambio climático?
  • ¡Suéltame el brazo, coño! 

Feliz día de San Francisco de Borja.

Españazuela a 3 de octubre de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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