(XLV) Año 2025. 50 Causas: El clan de los marranos. Por Antonio E. 

El clan de los marranos.

«En el programa electoral del PSOE no venía lo que después, y antes en secreto había pactado con la delincuencia separatista, a espaldas de la voluntad popular»

Estas palabras las vengo repitiendo desde hace tiempo, y seguiré haciéndolo hasta que no me queden fuerzas. 

Que Pedro Sánchez lleva desprestigiando la dignidad del buen gobernante desde el primer día de su mandato, de todos es sabido. Que Pedro Sánchez era un don nadie antes de vegetar en el no mans land, es lo más ajustado que podría decirse de su atrabiliaria personalidad. Estas son las credenciales de este advenedizo, desde que optó por guarecerse en la trinchera del yoismo personal. 

En democracia la ciudadanía es la depositaria de la voluntad popular, y ningún partido ni parlamento, ni el reputísimo tirano que es Pedro Sánchez, pueden decidir por ella.  

La voluntad expresada en las últimas elecciones fue traicionada por el gobierno que salió de ellas, pues que sepamos en el programa electoral del PSOE no venía lo que después, y antes en secreto había pactado con la delincuencia separatista, a espaldas de la voluntad popular.  

Aquella voluntad popular fue falsificada con el único objetivo de mantener a Pedro Sánchez en el poder, a cualquier precio. 

Por tanto, o la ciudadanía española pone pie en pared y sale a la calle para impedir el golpe a la democracia que estos marranos están dando, o nos maldeciremos eternamente por haberlo consentido. Tolerar a estas alturas al peor dictador de la historia, solo lo hacen los cobardes, los vendidos y los marranos que viven de esta ignominia. Que cada uno se posicione donde mejor le plazca, o calle para siempre.  

En democracia la ciudadanía elige sus representantes legítimos, para que representen sus intereses y los de la nación, no para ser sojuzgados por un mamarracho indecente.  

Pero para gobernar con el apoyo de la chusma separatista, enriquecerse ilícitamente, comprando voluntades, pagando libelos y activistas, enfrentándose a la ley con su apestosa chulería, manteniendo un estado paralelo con el dinero de nuestros impuestos, rotundamente no, para eso no se le ha votado, luego entonces habrá que echarle, aunque sea a patadas.  

Este reputo farsante ha traicionado su promesa, luego entonces la ciudadanía ha quedado exenta de mostrarle ningún tipo de respeto, ni consideración alguna. Ninguna nación digna, y menos España, puede estar cautiva de los caprichos de un déspota, un tirano ensoberbecido que ha tomado por la fuerza de sus desmanes el futuro de la nación española, no puede hacerlo. 

Un gobierno donde su presidente ejerce el poder como quién dirige un burdel, nos está diciendo alto y claro de donde procede, qué tipo de moral utiliza y en base a qué principios se mueve. Quién vio copió, quién tuvo retuvo, quién vivió de ello está dispuesto a seguir haciéndolo, pero esta vez a lo grande.   

La definición anterior es el mejor traje a medida que cualquier ciudadano decente podría hacer de este fantasma, cuya única misión conocida ha sido dividir a los españoles, mentir a espuertas, permitir el saqueo indiscriminado del erario público, entre cuyos presuntos ladronazos está parte de su familia, y porque no decirlo, presumiblemente también él. 

Conociendo como conocemos a este indeseable, nada hubiera sido posible sin su autorización, su aquiescencia personal en lo tocante a su familia, y su interesada participación en la corrupción generalizada. El que maneja con mano de plomo su partido y su gobierno, no puede decir que no sabía lo que sucedía desde el principio de su odioso mandato. Las reglas que él mismo fijó para otros, por fuerza deben rezar también para él.  

La respuesta a esta delincuencial situación no puede ser tardía, máxime cuando la gangrena está tan avanzada que apenas queda algún estamento sano por corromper. Qué nadie me tilde de catastrofista, o agorero, la putrefacción gubernamental nos ha convertido en figurantes sin derechos, en imbéciles sin dignidad.  

España es ya un inmenso burdel donde los distintos proxenetas, vascos catalanes y narco chavistas, nos llevan uncidos por el yugo de su totalitarismo explotándonos como si les perteneciésemos. Nadie soporta mejor el escarnio y el abuso que un ciudadano español, aunque la palabra ciudadano me parezca fuera de contexto, y lo de español bastante inapropiado. 

El ciudadano español que nació libre se ha convertido en súbdito, un sórdido e insignificante súbdito, una basura digna de mejor causa, esperando que le apuntillen como una res esquelética. Soportar a este indeseable es asfixiante, como insoportable el hedor a mierda que desprende este gobierno en todas sus actuaciones. Difícil de entender, pero asombrosamente cierto. 

Sabemos cómo hemos llegado hasta aquí, pero ignoramos como saldremos de ésta, si es que para entonces España aún existe. De la izquierda en su conjunto nada bueno puede esperarse, absolutamente nada, que no sea totalitarismo corrupción y miseria. 

Enfrente, no digo derechas, tenemos dos partidos reñidos entre sí, mirándose con tanto “amor”, o más, que el que les produce la izquierda. Pobre España si su futuro depende de estos políticos amanerados e insustanciales, nada puede producirnos más asco que contemplar la idea de ver como el gran marrano puede volver a ganar las elecciones generales, gracias a la colaboración especial de ambos “patriotas”.  

En cierta ocasión el gobierno del PNV dijo que condenar a prisión a los simpatizantes de ETA, llamémosles colaboradores, chivatos, borrokas, activistas y demás ratas, sería como encarcelar ideas. Lo que nunca dijeron aquellos hijos de puta, es que aquellas ideas asesinaban, extorsionaban y cometían estragos. Hoy día aquellos cobardes ven como sus criminales se pavonean delante del populacho, permitiendo que sus calles sean la mejor pasarela de criminales conocida internacionalmente.  

En estas ratas y otras parecidas se apoya el tirano, pero al parecer para Abascal y Feijoo sus asuntos personales son más importantes que España, y su futuro como nación. En la España actual qué difícil es ser grande, y qué fácil seguir siendo pequeño. 

 

¡VIVA LA LIBERTAD! 

¡VIVA ESPAÑA! 

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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