¡MUY BUENOS DÍAS!
Almas gemelas
no se buscan, surgen.
Se reencuentran.
Comienza la mañana de este jueves con una bonita y colorida pintura, donde además surge la magia. ¡Sí! Lo he dicho bien. La magia de complacer al lector con una doble lectura, ya que cuento con la participación del Gitano.
De él conocéis su gran sentido del humor, su graciosa manera de daros unas pistas cada viernes en «las siete diferencias» y esos memes que realiza, dando siempre en la diana cuando trata un tema de política. Hoy lo veréis en otra faceta más sentida y cercana.
Dima Dmitriev. Moscú (Rusia), 1974. Graduado en La Academia de Bellas Artes y Diseño de Praga. Sus obras giran en torno a mundos idealizados, centrándose en la infancia, la naturaleza y el mar. Apenas hace uso del pincel, siendo su herramienta de trabajo la espátula. Exposiciones individuales y colectivas. Sus obras se encuentran en colecciones privadas distribuidas por diferentes partes del mundo como España, Estados Unidos, Alemania, Suiza, República Checa.

«Almas gemelas» Por El Gitano
Se terminaba el verano y con él las vacaciones. Teníamos que volver a la ciudad, y al maldito cole. Se quedaban atrás los días de baños en el río, las mañanas de bicicleta por el pueblo, las tardes jugando al escondite en la arboleda, las noches de historias que contaba el abuelo mientras tomábamos el fresco bajo la luna. Aquellas deliciosas comidas que preparaba la abuela los domingos para toda la familia tras la misa, las sobremesas jugando al veo veo mientras los mayores hablaban y hablaban de sus cosas…
Pero lo que más iba a echar en falta, eran los ratos que pasaba con Alicia, una vecina dos años mayor que yo, y por la que estaba colado. Nunca junté el valor necesario para decírselo, aunque me gustaba pensar que ella también sentía algo por mí, y así pasábamos horas en el columpio del árbol, hablando de lo que seríamos de mayores al mecernos y reíamos de las ocurrencias que teníamos, mientras en silencio vivía aquel, mí primer amor.
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«Almas gemelas» Por Mila Soyyo
Cierro los ojos y encuentro
la niñez y tú a mi lado.
El recuerdo de un ayer,
el abrazo tan deseado.
¡Porque fuimos esas almas,
gemelas tras muchos años!
Amigos desde el instante
que tus ojos me miraron.
No había una hora eterna,
lo eterno… fugaz y alado.
¡Te quise siendo una niña,
de mujer te había encontrado!
Y ahora… siendo anciana,
estas manos se han posado
en un álbum de memoria
y recuerdo no olvidado.
El alma gemela existe,
la encontré sin esperarlo.
Un columpio fue la llave
y una vida el escenario.
***
Expreso mi agradecimiento a mi querido amigo El Gitano, por su tiempo, dedicación y trabajo. También agradezco a Manuel Artero la confianza que nos deposita y la publicación de este saludo de la mañana.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis la serenidad de un recuerdo hermoso, y la certeza de que las almas gemelas siempre se encuentran.
¡Feliz jueves!
MMB

