
«El poder omnímodo corrompe la política, el poder absoluto mata la democracia, así viene ocurriendo desde que este fulano ocupó el poder»
Para nuestra desgracia, la democracia española comenzó a perder su esencia, el día que un advenedizo, huérfano de escrúpulos, mísero en valores, desnudo de dignidad, ocupó el poder.
Democracia y socialismo nunca casaron bien, es más, ningún país decente puede tener democracia plena si gobierna el socialismo, solo, o en compañía de otros. El mejor ejemplo de ello es Pedro Sánchez y su gobierno de innumerables lacayos.
Nunca antes en nuestra historia hubo un presidente de gobierno cuya única acción política conocida fuera la de pisotear la Constitución y las leyes que de ella emanan, acomodarlas a su interés privado, en base al servilismo y obediencia ciega de un esbirriato tan indecente, o más, que él mismo.
Esta conducta ha quedado plenamente demostrada, lo sufrimos a diario. El resultado a la vista está, de una democracia moderna, aunque imperfecta, a una autocracia corrompida hasta el tuétano.
La farsa que estamos presenciando pasará a los anales como el estriptis más chabacano y vulgar de toda nuestra historia. Este indeseable no vino para lo que bramó, ni cumplió lo que vociferó, Sánchez es la antítesis del buen gobernante. Ningún político puede anteponer su interés propio, al de la nación en su conjunto, aquel que lo hace es un despreciable sinvergüenza, un autócrata, un dictador.
Bochornoso espectáculo el de activistas y golfos a sueldo del deleznable embustero, banda dispuesta a justificar el gran saqueo gritando iracundos que los excesos de su amo son bulos construidos por los fascistas de la ultraderecha.
¡Asquerosos hijos de puta! ¡Mercenarios malditos! Nunca conocisteis la honestidad ni la vergüenza, presumiblemente las violasteis en manada durante alguna de vuestras borracheras pseudo intelectuales, como prueba de adhesión inquebrantable al que os echa de comer.
El PSOE nunca fue un partido fiable, ni sus modos democráticos, a veces engañosos, siempre corruptos. Basta con echar un vistazo a su miserable historia, demoledora demostración de indecencia oportunismo falsedades y saqueos indiscriminados.
Este lobby de intereses particulares compuesto por ex de ZP fue su primer apoyo, interesado, hoy día vergonzante peana donde exhiben sin pudor su más que acrisolada desvergüenza, y sus cuantiosas fortunas hechas al amparo de la corrupción más desenfrenada.
Por sus actos los conoceréis, por sus carencias democráticas también, por su forma de robar no digamos, por su adición a la corrupción para qué hablar. Son lo que parecen, sospechosos habituales cuyo final más justo sería picar piedra y morir de asco en una penitenciaría de Arkansas. Pero para nuestra desgracia han delinquido en España, actual escenario de su permanente impunidad.
Quisiera pensar que sus votantes no apoyan esta ignominia, pero no es así. En un partido donde anida el odio exacerbado y la venganza cainita azuzado por sus amos, no hay exención de culpa para nadie, sino abierta complicidad de todos.
Donde mora el pensamiento libre, saber discernir entre lo ético y lo vomitivo, debería ser obligatorio, pero en el PSOE las buenas costumbres nunca fueron practicadas. Por tal motivo no es de extrañar que los siervos del puto amo perdieran el gusto y el olfato de tanto trasegar sanchismo, y esnifar zapaterismo, dos drogas mortales de necesidad.
En el PSOE actual, donde el uso y abuso de putas son comunes a muchos de sus miembros, donde la corrupción y el saqueo permanente a la ciudadanía son la pauta a seguir, donde la democracia ha sido sustituida por un sicariato institucionalizado, donde su aparato mediático está compuesto de activistas azuzadores y chequistas, la nación española está condenada a su desaparición. Esta es su gran contribución a la democracia.
Conociendo como conocemos al personaje, nada que venga de él puede extrañarnos, como dirige su partido, como coloca sus esclavos, como expulsa al discrepante, como desprecia las instituciones, como ocupa estamentos, como se adueña de todo aquello que tenga un ápice de poder. Dirigir el estado como si de un burdel se tratara, sería la respuesta más aproximada, de hecho, no creo que exista otra más acertada ya que alguna noción, por proximidad con el tema, pudiera tener.
El poder omnímodo corrompe la política, el poder absoluto mata la democracia, así viene ocurriendo desde que este fulano ocupó el poder. Nada ocurre sin que él lo sepa, apruebe u ordene, decir que no sabía nada de la corrupción instalada delante de sus morrazos, es la mayor falsedad, junto a su promesa de no pactar con criminales golpistas y comunistas, la peor escoria de la especie humana.
Este adefesio de la política rancia, cree que la democracia se practica un día cada cuatro años, cuando a él le conviene, que hasta las siguientes elecciones puede hacer lo que le venga en gana, es decir, subvertir la legalidad por imposición de sus caprichos. Lo que para él es lo habitual, para el resto es una infamia terriblemente insoportable.
España otrora gran país, hoy arrabal de Marruecos, camina hacia su propia destrucción. Drama al que asistimos como si de un reportaje del tercer mundo se tratara. Zahurda, que no nación, donde algunos fiscales ovacionan al presunto delincuente, su jefe, antes de ser defendido por otros fiscales a sus órdenes, mientras la abogacía del estado no defiende al propio estado, si no los intereses del máximo corruptor. Gansterismo político, o antesala de una férrea dictadura, ustedes escojan.
Qué mejor prueba que ver como parte de la justicia rinde pleitesía a sus propios justiciables, todo ello en rendido homenaje a su puto amo. Nunca como ahora la justicia alternó con la delincuencia, ni estuvo a sueldo ideológico de la corrupción particular de un autócrata. ¿Qué tipo de justicia es la que amnistía el crimen, el golpe contra la nación, y el robo sistemático en una región, Andalucía, en rendido homenaje a su máximo corruptor? Pueden contestarse a sí mismos, su respuesta no la sabrá nadie, aún.
Justicia informal la que busca Pedro Sánchez, donde al final del camino espera otro activista encaramado a la cúspide de la justicia, monolito infecto bajo el epígrafe de tribunal constitucional, con minúsculas por merecimientos propios, para vergüenza y escarnio del gran manipulador del Tribunal Constitucional.
Justicia progresista dicen ellos, fosa séptica opinamos los demás.
A día de hoy estos hipócritas han fabricado más de cuatro millones de pobres, hundida la economía, escamoteado el número real de parados, dinamitada la convivencia, resucitada la guerra civil, blanqueado ETA, enriquecido a su plana mayor, amnistiados golpistas y violadores, multiplicando por mil la inseguridad en nuestras calles. ¿Se podría hacer peor?
Este artículo es un aperitivo, el más ligero y suave de los que restan. Qué mejor empresa podíamos librar que expresar libremente nuestra opinión y hartazgo en defensa de lo nuestro, que es lo de todos los que sentimos lo mismo antes de que nos silencien, amenacen o incluso nos manden asesinar, física o civilmente.
Qué mejor comienzo que retratar al dictador que ha robado hasta las lágrimas de una ciudadanía medrosa, acomplejada y asombrosamente cobarde.
El pistoletazo de salida se dio el otro día, la verdad solo molesta al que la teme y falsifica, no como la del fiscal general, manoseada hasta la náusea para tapar al verdadero culpable, el mismo que dicta sus pasos.
¡VIVA LA LIBERTAD!
¡VIVA ESPAÑA!
