Feliz año 2064 de la Era Hispánica. Por José Crespo

Era Hispánica.

«La Era Hispánica es un cómputo de años que empieza en el 38 a.C. oficializado en el Reino Visigodo y usado hasta la Edad Media»

Un sencillo recuerdo para aquellos que niegan España mientras alimentan mitos y ensoñaciones nacionalistas y separatistas mediante las que pretenden remontarse de forma absurda a tiempos muy lejanos e incluso a la Prehistoria. La Era Hispánica es un cómputo de años que empieza en el 38 a.C., equivalente al 716 ‘Ab urbe condita’, desde la fundación de Roma, usado en la Península Ibérica visigoda y posterior, y su cálculo consiste en restar 38 años a la fecha de la Era Hispánica para obtener el año del calendario actual, Era Cristiana, siendo un sistema cronológico oficializado en el Reino Visigodo y usado hasta la Edad Media.

El año 1 de la Era Hispánica es el 38 a.C., aunque el suceso exacto que lo conmemora es incierto, con teorías que apuntan a la «pacificación» de Hispania por Octavio Augusto. Se estableció como sistema cronológico oficial en el Reino Visigodo de Toledo durante los siglos VI-VIII. Se empleó en toda la Península Ibérica, incluido Al-Ándalus, donde se conocía como ‘Tarij as-Safar’, el sur de Francia y el norte de África. Fue reemplazada gradualmente por la Era Cristiana a partir del siglo XIV en Castilla y el siglo XV en Portugal, aunque persistió su uso hasta bien entrado el Renacimiento. Tampoco sabemos por qué comienza a datarse así sólo desde el siglo III siendo el primer testimonio una inscripción encontrada en Asturias, zona no precisamente muy romanizada.

Desde entonces, se fue popularizando en la Península y sur de Francia. La influencia carolingia hizo que la Marca Hispánica fuera el primer territorio de la Península Ibérica en abandonarla definitivamente a finales del siglo XII. Jaime I de Aragón, de cuyo nacimiento se celebró en 2008 el octavo centenario, oficializó el cambio a la era cristiana en la corona de Aragón en el siglo XIII. Hasta finales del siglo siguiente continuó empleándose en Castilla y hasta principios del XV permaneció en Portugal. Finalmente, el último reino ibérico en abandonar tan idisiosincrático y particular cómputo fue Navarra, también en el mismo siglo.

«En la era milésima ducentésima octogésima sexta (1286), estos árboles plantó Egidio y Ania. Que Cristo esté con ellos», así reza una inscripción en el ábside de la iglesia de la aldea de Nolay, término municipal ubicado en la comarca de Almazán, en la actualidad provincia de Soria. Cualquiera que esté un poco sobre aviso, sabe que la «era de 1286» no corresponde a idéntico año, sino al año 1248, ya que para convertir la era hispánica a la cristiana como decimos debemos restar 38 años. Así pues, esta pareja, Egidio y Ania, por lo que fuere, decidieron dejar huella en piedra de tal recuerdo agrícola. Esta es una bella y preciosa inscripción, no exenta de misterio, y es que, la era hispánica, sistema de datación empleado en casi todo el territorio peninsular cristiano durante casi toda la Edad Media, unánimemente en las alturas del llamado año Mil, no seguía la cronología del ‘annus Domini’, rótulo que marcaba la datación según la era cristiana o ‘calendario juliano’, en honor a Julio César.

Aclaremos de paso que el calendario actual que usamos en casi todo el mundo es el Gregoriano, introducido por el Papa Gregorio XIII en 1582 para corregir errores del calendario juliano, y se basa en el año solar con sus reglas de años comunes, bisiestos y excepciones centenarias para una mayor precisión. Sería el rey Felipe II de España y I de Portugal el impulsor clave del calendario gregoriano pues lo adoptó inmediatamente en todos sus dominios en 1582, siguiendo al Papa Gregorio XIII, para corregir los errores del calendario juliano y sincronizar el calendario civil con el eclesiástico, eliminando 10 días, así el 4 de octubre pasó a ser el 15, en una reforma que alineó a España y sus posesiones con el nuevo estándar, aunque otros países católicos tardaron más y los protestantes mucho más en adoptarlo.

Para terminar y concretamente al referirnos a la Era Hispánica se dejó de usar oficialmente en Castilla en 1383, bajo el reinado de Juan I, y en Aragón poco después, como acabamos de mencionar, para unificarse con el resto de la Cristiandad en el uso del Anno Domini o Año del Señor. Así que, por tanto… ¡Feliz año 2064 de la Era Hispánica!

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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