Conversaciones en el andamio: Mi querido Donald. Por Francisco Gómez Valencia

Mi querido Donald.

«Donald Trump en 428 días (contando el de hoy 24 de marzo de 2026), ha hecho más por occidente y sus empresas que todos los demás desde que terminó la II Guerra Mundial»

Todos los gobiernos de los países de la UE han tomado alguna medida para contrarrestar los posibles efectos inflacionistas ocasionados por la guerra de Irán. Sin embargo conviene destacar dos asuntos de suma importancia: El primero es que todos tienen presupuestos aprobados en vigor durante sus correspondientes legislaturas y segundo, que ninguno de ellos excepto el español, ha tratado de engañar al Congreso (parlamento en su caso) y a la oposición, pues se presupone que este tipo de medidas se toman por el bien de la ciudadanía y no para subsistir, como le sucede al ejecutivo español.

En el caso de España asistimos a un claro ejemplo de pérdida de legitimidad, pues un gobierno que no es capaz de mirar a los ojos frente a frente a la ciudadanía que dice representar, ya solo por este simple hecho, debiera coger las maletas e irse a su casa. Sin embargo asistimos a un flagrante caso de arrogancia desmedida desde el momento que el ejecutivo, no sólo pretende implementar sus medidas correctoras tarde, mal o nunca, pues a tenor de que la medida estrella (la de bajar el PVP de los carburantes) ya se está demostrando ser otra farsa, pues las distribuidoras han elevado el precio antes de la bajada del IVA, además por si fuera poco, pretenden hacernos creer que es por y para el bien de las clases más desfavorecidas, cuando realmente se trata de otra medida electoral vista la proximidad de las elecciones andaluzas.

Pegatina de agradecimiento a Sánchez por parte de los iraníes.

A Sánchez la jugada del NO a la guerra apoyada con sus supuestas medidas sanadoras basadas en un montante de 5000 millones de euros, da la sensación de que no le van a servir de mucho, salvo para seguir faltando a la verdad manipulando y retorciendo el derecho, ampliando mas si cabe la desmesurada deuda pública española, y sobre todo, manteniendo unas medidas de emergencia anti-Trump de lo mas ridículas, mas aun cuando el americano gracias a su táctica de negociación comprobada primero en Venezuela y desde ayer mismo en Irán, ha hecho recuperar en una sola mañana, la rentabilidad de las empresas que en todo el mundo cotizan en bolsa (incluidas las españolas). 

Comunicado de Trump.

Eso sí que es tratar bien al IBEX, y no comprando voluntades con dinero público, o metiendo con calzador a amiguetes en los principales consejos de administración, como se vio primero en Telefónica, después en INDRA, o se está intentando estos últimos días en el Grupo Prisa. Sin duda ni Sánchez ni su administración entienden el idioma preferido de Donald Trump, basado en ganar dinero y hacérselo ganar a sus socios y a su país, aunque estos (los europeos) dicen odiarlo aunque la realidad, es que esa inquina solo se atisba desde lo alto de las élites progresistas de la política y la intelectualidad del tipo: Antón Losada, Ramoncín, Almodóvar, o Miguel Ríos entre otros. Menuda patulea de impresentables, solo saben parlotear sobre el supuesto odio que desde la derecha española se siente por Sánchez, o del supuesto odio que supuestamente siente la población española hacia el americano, cuando este solamente en 428 días (contando el de hoy 24 de marzo de 2026), ha hecho más por occidente y sus empresas que todos los demás desde que terminó la II Guerra Mundial. 

Feliz día de Santa Catalina (de Suecia). 

Españistán a 24 de marzo de 2026.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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