
«Legislar leyes para saltárselas sistemáticamente, es otra de las formas en que la izquierda extrema burla la democracia, convirtiéndola de facto en papel mojado»
En España se puede inhabilitar, o incapacitar legalmente, a la persona que no puede gobernarse a sí misma debido a incapacidad física o daños psíquicos persistentes, Noelia lo estaba según los diagnósticos de los psicólogos que la trataron. Por tanto, cualquier decisión que ella tomara, en este caso la de su propia muerte, por fuerza debería haber sido rechazada.
Legislar leyes para saltárselas sistemáticamente, es otra de las formas en que la izquierda extrema burla la democracia, convirtiéndola de facto en papel mojado que solo sirve a sus intereses ocasionales, y de partido.
El drama de Noelia no empezó cuando solicitó poner fin a su existencia, lo fue cuando a temprana edad, estando tutelada por la generalidad catalana, fue salvajemente violada, sin que el supuesto “estado catalán” pusieran a su disposición los medios psicológicos suficientes para que su vida y su futuro, pudieran haber sido encauzados como el de cualquier persona normal. En el caso de la joven Noelia podría decirse que la falta de humanidad de los que la abandonaron a su suerte, propició que ella deseara la muerte.
¿Hasta dónde están dispuestos a llegar? ¿Cuántos ciudadanos morirán ajusticiados por culpa de la inhibición de las instituciones? Deberían probar la ley de eutanasia entre sus filas, sería la única forma de que estos granujas sufrieran en sus carnes la basura que legislaron.
La izquierda social comunista no vino para arreglar problemas, vino para provocarlos, y sacar réditos de todo tipo sin importarles el costo en vidas humanas. Para nuestra desgracia y cobardía, muchos se han ido acostumbrando.
Otro “insigne socialista”, Adolf Hitler, solucionó el “problema” masacrando a ciudadanos dementes, o personas circunstancialmente enfermas mentales, o con taras físicas, asfixiándolas en autobuses cuyos tubos de escape estaban conectados al interior de los mismos. También lo llamaros eutanasia, ley salida de un gobierno también votado en elecciones democráticas. La democracia no puede asesinar mediante leyes, aunque el que lo cometa esconda su maldad bajo su enfermiza e interesada forma de ejercer, su, propia democracia.
A día de hoy los partidos de corte totalitario, lo hacen de una forma más fina y aséptica, se administra una inyección letal, como se hace con los criminales en EEUU. Noelia no era una criminal, pero acabó ejecutada como si lo fuera.
Una ley, como todas las de la izquierda extrema, en las que las vidas humanas no importan, no cuentan, es más, las muertes son celebradas con júbilo y algarabía exorbitada, como acabamos de escuchar en sus enfermizas declaraciones. Quienes legislan a favor de la muerte, deberían acabar como Robespierre, con su cabeza rodando entre las patas de sus cerdos. Lo llamaríamos justicia preventiva.
Esta izquierda sectaria, que calla ante las masacres de los criminales que subvencionan sus altavoces mediáticos, son los mismos que ante el hambre de los que sufren en sus carnes su asquerosa doctrina, contemplan impávidos como la población cubana pelea entre sí rebuscando entre la basura del mejor hotel de la Habana, las cáscaras de las langostas que ellos mismos acaban de devorar.
Comunistas de la jet set, sin valor para hablar con los que sufren en sus carnes el castrismo. Cobardes que tildan de paraíso la cárcel cubana, paraíso en el que ninguno de ellos viviría tres días seguidos. Comunistas que alquilan plantas enteras del hospital más selecto de Estados Unidos. Qué fácil es ser comunista viviendo en un país capitalista, y libre.
Que un comunista hable de libertad y derechos humanos, es como si Sánchez nos hablara de los burdeles de su suegro, como centros de recogimiento y espiritualidad.
¡VIVA LA LIBERTAD!
¡¡VIVA ESPAÑA!!
