
«Cabe preguntarse, y Bolaños debería aclararlo, cuáles son las circunstancias objetivas sobrevenidas o las razones de interés público»
Coincidiendo con el descubrimiento de que el humilde, modélico y ejemplar Zapatero tiene en su haber más joyas acumuladas que Catalina la Grande, el Gobierno de Sánchez releva por sorpresa a la juez Silvia Martínez Cantón, clave para perseguir delitos en Francia y Suiza, donde se destapó en asunto Plus Ultra. Sorprende que lo haya hecho cuando no ha cumplido ni dos años de mandato en un destino crucial en la lucha contra la delincuencia económica.
La magistrada, que ejercía de enlace con Francia y Suiza, ha sido cesada según el ministro Bolaños por «pérdida de confianza», muy seguramente menos confianza de la que Bolaños pudo tener en Santos Cerdán, la fontanera Leire, el portero Koldo, experto en RENFE y en mascarillas, o el ex ministro con trastorno del comportamiento sexual compulsivo, es decir el putero de todos conocido. Hablamos del mismo Félix Bolaños que junto con Óscar López y Santos Cerdán urdieron la estrategia, desde Moncloa y siguiendo las directrices del ‘Numberguán’, durante aquellos cinco días de ‘reflexión’ del enamorado Sánchez, para activar la ‘cloaquilla’ de la afiliada de base Leire Díez… qué poquita, pero qué poquita vergüenza tienen.
Esto sucede en un momento clave, pues fueron las solicitudes de cooperación judicial de Francia y Suiza las que dieron origen a la imputación de Zapatero y no las denuncias de sindicatos de ultraderecha como se dijo en los medios controlados por Sánchez. Su relevo, Pilar Llop, se limitará a las relaciones con Francia, dejando de lado al país helvético desprovisto de un enlace.
Como decimos, esto sucede cuando no se han cumplido ni dos años en el cargo de la juez, que ha coincidido en el tiempo con la investigación relativa al oscuro asunto de blanqueo de Plus Ultra fuera de nuestras fronteras, el Gobierno de Sánchez no ha perdido ni un minuto y ha relevado de forma sorpresiva a la magistrada de enlace con Francia y curiosamente ha despojado a este puesto de su acreditación extendida a Suiza, lo que permitía que un juez de enlace en territorio galo pudiera actuar en el país helvético, que no cuenta con esta figura.
La convocatoria de primeros de mayo para renovar esa vacante ha levantado todas las lógicas alarmas en la derecha y la ultraderecha, pues al trascender la imputación de Rodríguez Zapatero, se formularon los interrogantes y lógicas preguntas parlamentarias sobre el porqué del fulminante relevo en un puesto, pensado para un mandato de cinco años, clave en la persecución de los delitos financieros en un eje clave, como se ha visto en el oscuro caso Plus Ultra, pues fueron precisamente las solicitudes de cooperación judicial internacional procedentes de Francia y Suiza, identificando un entramado de sociedades pantalla, las que dieron origen al procedimiento en el que ha acabado con Rodríguez Zapatero imputado, un Zapatero que no olvidemos fue a Suiza en su momento a reunirse con el prófugo separatista Puigdemont.
Llama la atención que la juez Martínez Cantón ostenta un perfil mucho más internacional, técnico y académico que el de Pilar Llop, su sustituta.
Cabe preguntarse, y Bolaños debería aclararlo, cuáles son las «circunstancias objetivas sobrevenidas» o las «razones de interés público» que justifican tal repentina sustitución.
También sorprende, ya no el recorte, sino más bien la amputación de las competencias sobre Suiza, un territorio estratégico para combatir la delincuencia económica. Recordemos que el 22 de marzo de 2024, en documento de la Secretaría de Estado de Justicia se defendía que la extensión de la acreditación de Francia a Suiza «no es medida singular y excepcional, sino que es la regla general en las magistraturas de enlace». El Gobierno justificaba en aquel momento que los estudios técnicos revelaban esta opción como la «más eficiente» y «conveniente por razones económicas y de eficiencia en la asignación de los recursos» frente a la alternativa de crear nuevas estructuras autónomas.
Vemos que dos años después de considerarlo «eficiente y conveniente», el mismo ministerio dirigido por Bolaños suprime la acreditación helvética de una magistratura plenamente operativa e integrada, a pesar de que mantenerla no suponía la creación de nuevas estructuras ni costes adicionales significativos para el Estado.
Yo no soy jurista pero no lo entiendo y me pregunto de nuevo ¿por qué?… a mí esto me huele al más sucio fiemo de un porquera, la porquera del progresista Sánchez, amigo de lo bueno y enemigo de lo malo, último baluarte nacional e internacional frente a las guerrecivilistas derecha y ultraderecha, que carentes de proyecto se muestran rencorosas incapaces ambas de reconocer los avances protagonizados por las esclarecidas trayectorias de ‘conducators’ como Zapatero y Sánchez que nos están mostrando cómo en el sótano del bochorno y la corrupción tienen todavía un piso más profundo.
Pero, en cualquier caso, como dice el ‘hombre de paz’, en boca de ZP, unas elecciones o una moción de censura harían que el gobierno cayese en manos del PP y Vox y eso no puede ser, por lo que se va a cumplir la predicción de Yolanda, la musa de la retórica quien en un desliz dijo aquello de: «señores del PP y Vox van a tener gobierno de corrupción para rato».

