
«Sus socios han empezado a dar muestras de hartazgo, pero no se van ¡cómo se van a quedar sin despacho, sin sueldazo, sin chófer, sin secretaria…!»
Seguramente, algunos recordarán la cita del Evangelio de San Mateo 6, versículo 34: “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”, que se simplifica en el más conocido refrán de “Cada día tiene su afán”. Algo que, a la vista de los escándalos del sanchismo, va a pasar a ser “Cada día tiene su caso”. Y es que estalló del todo la corrupción que, al parecer, ya venía diseñada desde 2018 por ese equipo de “honorables” que presentó la moción de censura contra el gobierno de Mariano Rajoy. Una moción de la que este domingo se cumplen ocho años y que fue defendida para más inri por el hoy inquilino de Villa Candado, en Soto del Real, José Luis Ábalos Meco. Seguramente, el exministro y exsecretario de Organización del PSOE no debió pensar nunca que su segundo apellido sería premonitorio de lo que le esperaba.
Cuando no se había apagado el escándalo del fundamentado auto de imputación de José Luis Rodríguez Zapatero que dictaba la semana pasada el juez José Luis Calama, que su fiel Pachi Lopez, cada día más en su papel más conocido de Pachi Nadie, trataba de suavizar: “Zapatero aparece apenas en alguna conversación. No hay reuniones en cinco años, prácticamente, con Zapatero, por lo tanto, pruebas…”, conocíamos el contenido de la caja fuerte de la que al principio su fiel secretaria Gertrudis Alcázar no quiso dar la llave a la UDEF hasta que fue llamado el GOIT, Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas de la Policía Nacional, especializado entre otras cosas en abrir cajas fuertes. Esa UDEF que señala en su informe la casa de Zapatero como centro de operaciones de la trama y lugar de reuniones. El registro, reveló también la afición por la joyería –103 piezas diversas y aparentemente muy valiosas algunas de ellas– que ocultaba el “faro moral” de la izquierda, que no pasa ya de linterna sin pilas. Ese referente que decía que “Ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho” y del que presumía la todavía desaparecida María Jesús Montero en su mitin preelectoral en Andalucía: “Hoy me tenéis que permitir que esté especialmente contenta porque tengo aquí a mi talismán, al presidente Zapatero. Qué suerte, qué suerte tiene este partido de tener un militante que ha sido presidente…”.

Recordaremos también aquel nefasto –no sé si hubo alguno que no lo fuera– congreso del PSOE del año 2000, creo que era el 35º, en el que todo apuntaba que iba a ganar José Bono y la vieja guardia encabezada por Felipe González, en aquella noche de los cuchillos largos, consiguió revertir la tendencia y dar la secretaría general del partido a un desconocido Rodríguez Zapatero, que llevaba cuatro legislaturas –desde 1986– como diputado silente calentando el escaño. Al parecer, se prefería al leonés nacido en Valladolid –hasta en eso resultó falso– antes que al manchego, más difícil de doblegar, en principio, que el que fue apodado Bambi en su día por Alfonso Guerra.

Pero resultó que el Bambi, que llegaba al XXXV congreso para ser defenestrado, a su vuelta, de la secretaría general socialista de León –información fidedigna– por inútil, volvía a su tierra de adopción con la máxima investidura de su partido. Por cierto, no estoy muy seguro de que hubiera sido un acierto la elección de Bono, después de conocido su no menos sorprendente patrimonio, no explicado ni explicable, aunque seguramente no habría abierto la caja de los truenos de las dos Españas, pero no toca por el momento hablar del hoy ciudadano dominicano, que tengo el presentimiento de que tendrá su protagonismo. El resultado es que después del citado auto y del registro que se derivó de él, aquel Bambi ha resultado mutar en hiena depredadora del pueblo venezolano. Porque probablemente, lo más escandaloso del auto de imputación de Zapatero es la sospecha de haberse lucrado con el hambre de los venezolanos. Un dato que eleva el caso por encima del rescate de Plus Ultra, de las supuestas consultorías verbales y de una presunta red de tráfico de influencias en Madrid, ya que el juez vincula expresamente la trama atribuida al expresidente con fondos procedentes de PDVSA –la petrolera venezolana– y del programa de alimentos del chavismo, el Comité Local de Abastecimiento y producción, el CLAP .
Trama que, según el Tesoro de Estados Unidos, permitió a Alex Saab canalizar dinero hacia los hijastros de Maduro para obtener contratos públicos sobrevalorados y convertir un programa creado para alimentar a los venezolanos más vulnerables en una maquinaria de sobornos, sobreprecios y enriquecimiento para los próximos al poder, con la que podría estar vinculado Zapatero, como se cita en el auto. Veremos lo que resulta de la aplazada comparecencia del imputado en la audiencia, que será los próximos 17 y 18 de junio y con la petición de prisión provisional que hace la acusación particular Iustitia Europa. Y también si su testaferro Julio Martínez “Julito” no se marca un “Aldama” después de que su abogado lo haya dejado y haber elegido a la exfiscal María Dolores Márquez de Prado, especialista en acuerdos con su antigua casa. Y al que se le encontraron en el registro domiciliario 286.000 € escondidos en un radiador, en una bolsa de golf, en la encimera del baño…, en billetes pequeños (50, 20, 10 y 5€) y cinco sobres con 10.000€ cada uno y la inscripción en chino de esa cantidad–.

Y por si fuera poco y mientras “su sanchidad” –presimiente a la fuga– se encontraba visitando a Su Santidad en el Vaticano, la UCO no tiene otra ocurrencia que presentarse a las 8 de la mañana en la sede de Ferraz con un “requerimiento” del juez Santiago Pedraz que citaba no menos de veinte veces las palabras “entrada y registro” en el caso de no recibir por las buenas la información solicitada. El juez acusa al PSOE y a su exsecretario de Organización, Santos Cerdán, de pagar a Leire Díaz con facturas falsas para tapar los supuestos casos de corrupción socialista. Pero además señala que Pedro Sánchez, el One, conocía las maniobras de las cloacas. La “visita” ha tenido a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil doce horas en las oficinas de la PSOE y se enmarca en la trama de corrupción relacionada con la SEPI y afecta además a Antxón Alonso, el socio de Santos Cerdán, y a Vicente Fernández, expresidente de la SEPI, organismo que dependía del Ministerio de Hacienda de María Jesús Montero, con la que algún medio dijo que compartían algo más que una relación profesional.

Sin olvidar el racimo de casos que ya conocíamos, que implican a su familia, al partido y a miembros de su gobierno: los dos de Koldo, mascarillas –pendiente de sentencia– y el que se sigue investigando en la Audiencia Nacional, que puede afectar al ministro Ángel Víctor Torres y a la presidente del Congreso, Francina Armengol; los pagos en metálico, todavía bajo secreto; los amaños de obras con la Servinabar de Cerdán; el rescate de Plus Ultra con Zapatero de artista invitado; la trama “Fontanera” de la citada Leire para intentar sabotear las investigaciones judiciales contra el sanchismo, a cuya cloaca le pagó el PSOE más de 188.000 € según el auto de Pedraz; la tetraimputada Begoña; el doble imputado David, su hermano, ya en el banquillo desde el jueves con su valedor Gallardo “Aforator”; el fiscal general del Estado, con condena firme y el Tito Berni y sus aficiones femeninas. Sin olvidarnos del tema de los hidrocarburos, en el que Aldama puede guardar alguna sorpresa más y la declaración de Carmen Pano de haber entregado 90.000€ en metálico en Ferraz.

Cobra actualidad aquella carta a la ciudadanía de nuestro “hombre enamorado” que se tomó cinco días para meditar qué hacía tras la imputación de su amada que lo llevó a decir desde su banco azul del Congreso aquello de “A pesar de todo sigo creyendo en la Justicia”. Y es que, precisamente, el auto de cincuenta páginas de Pedraz apunta como origen de todo, la imputación de Begoña Gómez tras la que Sánchez compareció aludiendo a esa carta: “Como saben, el pasado miércoles escribí una carta dirigida a toda la ciudadanía”. Y, según el auto, durante los 5 días de reflexión del presidente fue cuando se activó el plan dirigido por el entonces secretario de Organización para obstaculizar cualquier procedimiento judicial o actuación policial que pudiera impactar en el gobierno. En un mensaje decía la citada Leire: “Me voy de urgencia a Madrid, me ha mandado Santos y tenemos información que ayudaría al presidente”. Una maniobra denunciada entonces por Isabel Díaz Ayuso, cual pitonisa: “Todo convertido en una supuesta conspiración para la deslegitimación de los jueces ¿Y saben realmente lo que está pasando aquí? que Sánchez se va a encerrar 5 días para ver cómo triturar a los jueces, a la oposición y a la empresa independiente, a partir del lunes”. Lo clavó la presidente madrileña.
Paralelamente a la visita de la UCO a Ferraz, que debe haber dejado preocupada a la gerente del PSOE, Ana Fuentes, el requerimiento se extendía a la Dirección General de la Guardia Civil –ojo con su directora general– y al domicilio de Santos Cerdán en su pueblo navarro de Milagro y en la consultora Zaño, de Gaspar Zarrías, el número dos de Manuel Chaves, condenados los dos por los ERE, y empleador de la repetida Leire Díez con 4.000€ mensuales.

Mientras tanto no han faltado reacciones de algunos líderes políticos de la oposición y de sus socios de gobierno o partidos que lo apoyan. Alberto Núñez Feijoo decía que la situación “Es de una extrema gravedad que se comenta por sí sola. La pregunta es, cuántas redadas más, cuántas comisiones más, cuántas mordidas más, cuánto dinero en bolsas, cuántas joyas, cuántos sumarios, cuántos periodos de instrucción, cuántos juicios orales… Estamos en una situación agónica. No queda más remedio que darle la palabra a los españoles de forma inmediata. No podemos más. Estamos hablando de 10-11 sumarios de corrupción. Y el señor Sánchez visitando el Vaticano. Si quiere acercarse al PAPA, debería de recordar el séptimo mandamiento, ‘no robarás’ y el octavo mandamiento, ‘no mentirás’. Demos voz a los españoles”. Y que «La Guardia Civil ha vuelto a entrar en la sede del Partido Socialista en Ferraz y la mayoría de los españoles no sabíamos si era por el caso Leire, el caso Zapatero, el caso mascarillas, el caso hidrocarburos o el caso de Obras Públicas. Vivimos un auténtico carrusel delictivo protagonizado por el Gobierno».
Por su parte el de siempre en el PSOE, Emiliano García-Page “Blablabla” decía que “Este es el Momento de mayor riesgo para el Partido Socialista en toda la democracia. O cuestión de confianza o elecciones, que los socialistas tenemos que poner el interés de España por encima del interés del partido socialista”. Y Lanzaba un verdadero dardo envenenado a su secretario general, que terminaba con una evidente alusión a los negocios del suegro: “Yo planteé que personalmente conmigo no podían contar para meterme en un búnker. ¿Quién cree que se puede meter en un búnker y más aún, meter a todo un partido? Y peor aún, intentar meter a toda una sociedad en un búnker en el que se parapete para que haya inmunidad frente a los ataques. El que crea eso termina dentro de una prisión, porque los bunkers, a la postre son sitios cerrados, una prisión. En terminología actual, en una sauna, si quiere usted”.

También el de siempre, pero esta vez del Loro Park de información sincronizada, Óscar Puente, volvía a denunciar la conspiración de la oposición en colaboración con la Justicia: «Hay mucha gente en nuestra sociedad que ve lo que está pasando, que ve que hay un gobierno al que se quiere derribar con métodos, desde luego, nada democráticos y eso, desde mi punto de vista en este momento es innegable».

Sus socios han empezado a dar muestras de hartazgo, pero no se van ¡cómo se van a quedar sin despacho, sin sueldazo, sin chófer, sin secretaria…! Para verse en la situación que denunciaba Ábalos cuando le dieron la espalda: “no tengo a nadie”. Aitor Esteban, presidente del PNV, denunciaba “Un panorama que ciertamente hace muy difícil que Sánchez pueda culminar la legislatura. Más bien diría que sería irresponsable seguir más allá de 2026 sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada”. También Gabriel Rufián manifestaba sus dudas “Pero es que estamos en el momento en el que no sabes. O sea, no sabes muy bien lo que es cierto, lo que no es cierto, lo que es campaña, lo que no es campaña… Es cierto que nosotros pusimos como línea roja la demostración de una financiación irregular de un partido, como pasó con el Partido Popular. Pues si pasa con el Partido Socialista pediremos que la gente decida lo que tiene que pasar con el PSOE, con el país y con el Gobierno”. “Si pasa”, no sé qué más quiere que pase
Lo cierto es que aunque la realidad sea muy distinta de lo que nos dice la última mentira del CIS de Tezanos, y como se ha visto en Andalucía, sigue habiendo unos cuantos millones que continúan dando su voto al sanchismo. Y es que, como decía Dietrich Bonhoeffer, pastor, teólogo, y uno de los pocos líderes religiosos alemanes que se opuso abiertamente a Hitler, por lo que fue encarcelado y ejecutado en 1945: “La estupidez es un enemigo más peligroso que la maldad”. Y añadía, “contra la maldad puedes luchar, puedes denunciarla, resistirla, encerrarla, la maldad tiene una lógica, quiere algo, y porque quiere algo, puedes anticiparla. Pero contra la estupidez, no tienes defensa, porque la persona estúpida no es alguien con poca inteligencia, es alguien que ha renunciado a usar su juicio propio, alguien que ha entregado su capacidad de pensar a un líder, a un grupo, a un eslogan, a una ideología. Y una vez que eso ocurre, no puedes convencerla con hechos, no puedes apelar a su razón, porque ya no tiene razón propia, tiene la razón de otro”. También nos dejaba el remedio: “La estupidez no se cura con información, se cura con coraje”, pero faltan cuatro diputados con coraje y honrados, que no aparecen.
Termino con el anuncio que el desahuciado Felónez dejaba cinco minutos antes de que sus socios le obligasen a comparecer en el Congreso, haciendo el paripé de que lo hacía a petición propia. Pero “largo me lo fiais”, lo dejaba previsiblemente para el 24 de junio, en el último Pleno antes de las vacaciones, y en una comparecencia cajón de sastre, diluyendo las explicaciones que dejará para el final con la información sobre el Consejo Europeo de unos días antes en Bruselas y lo que se le ocurra antes de irse a La Mareta.

