
«Si cayó Maduro en Venezuela y Petro después en Colombia, ¿por qué Pedro Sánchez debería ser eterno? ¡Ojito con los caballas!»
Podríamos afirmar rotundamente que la expresión “Chao pescao” es un madrileñismo, desde que nuestra presidenta favorita soltó a la bicha desde el cenicero (antes nicho y basurero de domingueros en temporada alta) en el que se ha convertido el famoso Pantano de San Juan de Madrid. Con pantalones de pata larga tipo cargo, ideales para hacer senderismo y adecuadamente elegidos para finales de verano ese día en cuestión, usó dicha expresión para finiquitar deportiva y estilosamente la molestia ejercida por las agosteñas moscas cojoneras de guardia en la izquierda en general, y por algunas intelectualidades de ambos lados del Mississippi que a falta de pan creyeron repartir hostias. ¿Correcto? Afirmativo sí.
Escribía Juan Soto Ivars (de la derecha desgarbada) que “tanto asesor para terminar dando un eslogan a la izquierda”. ¡Qué majo el chaval! Querido Juan: no tienes ni pajolera idea de “ayusismo” y… , chato (con cariño) cuídate ese pelo y lávate la boca para hablar de “mi isabelita” pues esta, los tiene bailando todo el verano.
También decía el gran Montano (grande entre los grandes y ariete por cierto algo oxidado de esa izquierda aburrida encantada de conocerse y que al estar en horas bajas la dejan escribir en medios modernos de la derecha), que “en menudo lío se ha metido ella solita y que no parece tan lista”. Vamos a ver, tengamos la fiesta en paz queridos ilustres. ¿Cuando hemos dicho que fuera la más lista? Jamás. Lo que siempre aquí hemos defendido es su plante, su bravío y tronío, su frescura y especialmente la capacidad de encabronar a las izquierdas y a los nacionalismos hablando y leyendo “regulinchi”. Ahora bien, que nadie nos discuta que nuestra diva sabe mejor que nadie rodearse de técnicos eficaces y eficientes que parece fácil pero qué va.

Ayuso los tiene bailando todo el verano y aun queda la Formula 1.
El asunto del ático (por aclarar) era la excusa más que sobada por sus medios y por lo tanto la segura tangente (o gatera) que “el felón» iba a usar para tratar de escaparse de los suyos. De hecho reapareció en escena en la SER para que le pasaran la mano por el lomo. Por Ceuta no apareció, no fuera que algún palo como en Paiporta superara el perímetro de seguridad que lleva “el zumbao” este que tenemos por presidente. Que nadie lo dude, “el marido enamorado” tratará de salir como pueda el próximo día 3 en el Congreso cuando reaparezca esta nueva temporada ante su casta después de haber tenido que anular su escapada posvacacional a Andorra (pese a que sí desapareció en combate el tiempo previsto), para recuperarse de las de La Mareta. Pues bien, aquí defendemos y aseguramos que lo del ático famoso fue y sigue siendo —aunque “TelePedro y sus variantes publico-privadas” sigan estirando el chicle hasta junio del año que viene—, una anécdota veraniega más bien del género “jartible” tal y como a la triste izquierda del foro le gusta consumir y a los medios sanchistas revender. ¿Estamos de acuerdo? Espero.
Pues partiendo de esta base —la de sufrir con dignidad la hartura sin parangón sobrevenida por la mediocridad de tantos—, hoy arrancamos este nuevo curso político en plena crisis bélica o guerra híbrida contra Marruecos (poniéndonos muy finos) eso sí, con la firme convicción de que pese a lo que aquí se defienda, o escriba, o desparrame por culpa de la comprensible enajenación mental que provoca interpretar a los políticos cutres que soportamos a diario, la fecha tope para celebrar las próximas elecciones generales será nada menos que el próximo 22 de agosto de 2027 salvo error por mis partes.
¡Jopelines! Es que solo de pensarlo me entra la risa floja pues anda que no quedan días para escandalizarnos y horrorizarnos gracias a las ocurrencias y chapuzas de la banda y su estropeadísimo líder, el cual según la “pelo paja” y portavoz del PSOE en el Congreso el otro día en una comisión de esas que tienen para apuntarse dietas a cascoporro total para resolver entre poco y nada, afirmó sin despeinarse que “el muñeco parlante” no ha estado de vacaciones.
Igual se esperaban que desde aquí arriba comenzáramos haciendo un resumen facilón o incluso una mousse graciosilla de todo lo acontecido desde que nos bajamos del tajo empezando la calor allá por julio, pero es que ha sido todo tan deprimente que para qué, total; para eso estuvieron los cronistas de guardia; ese cuerpo de pretorianos de los tiesos, los GEO mediáticos que combaten con fulgor la pereza dominante e imperante en la estación más pegajosa, porque siguieron erre que erre dando el coñazo plantados cada día frente al papel en blanco o a la pantalla vacía convencidos de que alguien los hacía casito. ¡Gracias por la música compañeros!
Al vulgo o la gente corriente o sea los fascistas, el desinterés para atenderlos no nos sobrevino por falta de material ¡vive Dios! Más bien fue por la ausencia de ganas, así que aceptemos la premisa principal que dice aquello de que en verano todo da más o menos lo mismo si se tienen posibles para inhibirse de la ponzoña en la que chapotea nuestra clase política y periodística. Y aunque es cierto que la mala leche rebosa en cualquier lugar de esta España aburrida y pisoteada en su autoestima, nos jugamos caña y pincho de tortilla sin cebolla a que por muchos moros que se atisben por la costa, en este “jodío” país no arderá ni un solo contenedor es más, somos tan educados que no nos brota contravenir al poder político apalancado salvo que el motivo sea una chorrada.
“España como el fútbol, es asín” y al que no le guste que se baje pues anda que no nos queda que tragar hasta el verano del año que viene en el caso de que “cara delgá” no se nos haga un Zelenski y nos tenga en estado de excepción hasta que se le ponga en la punta del nardo de la otra, aunque es verdad que si cayó Maduro en Venezuela y Petro después en Colombia, ¿por qué Pedro Sánchez debería ser eterno? ¡Ojito con los caballas!
En fin, que aquí se lo iremos narrando como nos de la real gana, o sea, a nuestra manera es decir, unos días más finos —como hoy— y otros, más académicos para medir las audiencias y eso o tal. Y en serio o de veras les decimos, ¡qué allá ustedes! Pues podemos prometer y prometemos que contamos con todos y cada uno que tenga unos minutos al día para seguirnos en esta cruzada desde todo lo alto pues… , ¿dónde si no se puede uno in-formar gratis para tapar la boca al cuñao sociata o al perroflauta de turno? Pues aquí en este lustroso andamio recién pintado pues aunque no anda el horno pa’ bollos —y que se lo digan al rey—, menos está la cosa para liarse a mamporros con el vecino (que no será por falta de ganas) como vaticinó el fulano ese al que han echado de La Vanguardia —que viene siendo como El País de Cataluña—, o sea papel para el fondo del cubo de basura.

Para terminar hoy tengamos presente varias cuestiones desde el minuto 1 del partido que hoy comienza, y que dura un año, el tiempo justo para finiquitar esta ignominiosa época histórica que nos está tocando vivir con “Pedro Saunas”: La dejación del gobierno con los españoles durante el COVID, o el volcán, o con la DANA fue real y con los de la carnicería de Adamuz ni les cuento. Y ahora, no les quepa la menor duda de que van a intentar silenciar el asunto de Ceuta, de hecho sus medios es decir, la prensa basura, ya va aflojando manipulando e ignorando el tema de fondo que es la invasión y el chantaje al gobierno y a Sánchez en particular, redirigiendo el relato hacia lo de la filfa de la crisis humanitaria obviando que fue una dejación de funciones por lo tanto una traición por su parte (otra más), pero por supuesto, la culpa terminará siendo de Rusia, Israel y los tecnócratas de las redes sociales que son todos de derecha y de extrema derecha (o sea socios de Trump) porque así lo han decidido los relatores de Moncloa, que no el CNI que según el gobierno de quien depende no se entera de la misa a la media, que yo ya no sé si es peor aún pero da lo mismo, aquí no dimite ni “el Tato”, bueno igual sí; la monarquía y si no, al tiempo.

Feliz día de San Arturo.
Españazuela a 1 de septiembre de 2026.

