Conversaciones en el andamio. Como pollos sin cabeza. Por Francisco Gómez Valencia

Como pollos sin cabeza.

«Algo han hecho mal cuando hasta el más pichi no se traga la versión de la banda del “muñeco parlante” en cuanto a la invasión marroquí»

Y es bueno recordar que en la misma mañana dos ministros dijeron o dieron versiones contrarias respecto a un aspecto vital de seguridad nacional aunque Patxi dijera (más o menos) que bajo el yugo del sanchismo todo es posible. Desde luego fue baladí que el delegado de Sánchez en la ciudad avasallada por el moro y otros ministros del montón la quitaran horas más tarde la razón a la petarda de Defensa pero, ¿qué se puede esperar de esa categoría de cipayo dentro de la organización criminal? Pues eso, nada.

Si una cosa ha quedado clarinete es que el gobierno de España es una mafia que opera como tal y no en defensa de los españoles, y aunque nos tienen bien aconsejados en materia de libros, música o relatos históricos bien apañados, lo que queda verdaderamente al descubierto es su absoluta incapacidad para gobernar algo medianamente bien mientras se empeñan a la vez en ser vigilantes del negocio. Su negocio. 

Por esto podemos afirmar que todo probablemente se sabía de antemano aunque no la cuantía de los desarrapados que nos iban a invadir la ciudad autónoma. Suponemos igualmente que tampoco contaban con que el moro nos iba a dejar una muestra de su extraordinario talento. Su miseria calculada a ojo en unos 8.000 miserables según el Presidente de la ciudad autónoma o 5.000 almas cándidas según “marlaskón” son la cuestión; el caso, es que la apestosa Cruz Roja alimenta a casi 10.000 moros a diario, así que las cuentas no salen.

Conocían la invasión y la permitieron.

Hablando de miserables, ¿por qué algunos medios generalistas no pierden ocasión en “prime time” para mostrar una visión lacrimógena de la situación de los invasores, cuando lo que debieran hacer es lo propio únicamente sobre nuestros compatriotas? ¿Por qué además se empeñan en calificar como fascista o nazi a cualquiera que opine distinto de ellos? 

Parece obvio que dejar hacer o campar a sus anchas a los “sin vacunas” era una cuestión menor para nuestro presidente una vez demostrado que los incendios del verano aunque atroces y en algunos casos sospechosos, no fueron combustible suficiente para despistar el interés del personal por los casos de corrupción del PSOE, Zetapé, el hermanísimo y de Begoña. 

Visto lo visto la opción de que a “cara delga” lo tengan cogido por la entrepierna por el asunto del programa espía israelí Pegasus, podría cobrar sentido y ganar peso como todos en verano,  aunque nuestra opinión siempre se basa en la teoría más simple o sea la de la macabra idea de creerse que es un líder mundial perseguido por el extremo duro del fascismo mundial, así que gestionar una crisis humanitaria en su propio terreno pastoreando a unos 10.000 cafres como sucedió no hace tanto le iba a rentar —como él mismo alguna vez ha dicho desde la tarima del congreso hablando de sus iniciativas políticas—. 

Feliz día de Ceuta

Así que se nos antoja que este era el objetivo: correr otra jodida cortina de humo para quedar como el salvador de los pobres del mundo para tapar su corrupción.

Lástima que esta jaimitada le haya salido mal al “felón”, pues las consecuencias son impensables y mucho menos descifrables mientras “el gobierno de la gente” no aplique medidas drásticas como ya han hecho otros países de la UE en otros casos también sangrantes sin que haya sucedido nada contra ellos por defender lógicamente sus fronteras.

Feliz día de Ceuta sí cabe o pese a todo (como dice mi editor) en el día de Ceuta que ya nos vale. ¡Vergüenza nos tenía que dar permitir semejante agravio e ignominia de propios y extraños!

Españazuela a 2 de septiembre de 2026.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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