
«Amnistía Animal propone instaurar el denominado Día Mundial del Jabalí como símbolo de su reivindicación»
Han pasado ya en Zaragoza sus tradicionales fiestas del Pilar, con su ofrenda de flores a la Virgen, con su ofrenda de frutos, con sus conciertos y borracheras, con la ciudad arrasada por los bárbaros, la basura y el orín. Ha quedado, sin embargo, algo de civilización en el mercadillo de la plaza de los Sitios, con sus puestos de alimentos y bebidas, como si no quisieran participar del jaleo y los apretones (empujones, vasos del plástico, rebaño) en que se convierten las calles de El Tubo.
Si deciden visitar la ciudad (a pesar de las obras con que doña Natalia Chueca tortura a los zaragozanos) han de saber que se acaba de inaugurar el ampliado museo Camón Aznar (ahora Museo Goya), que ha quedado muy elegante aunque a precio de Thyssen. Pero si les coincide el viaje hoy mismo en que se publican estas líneas, sábado veinticuatro de octubre de dosmilveintiséis podrán asistir al homenaje al jabalí salvaje, a la manifestación que convoca la entidad “Amnistía Animal” y que arrancará en la plaza de España para morir en El Jardín del Temple, el célebre restorán maño donde entró (¡nunca lo hiciera!) la última noche del Pilar, según nos informa Hoy Aragón, un jabalí. El cual, según el medio digital, “fue sacrificado con un cuchillo después de irrumpir en el local y herir a una mujer”. El dueño del establecimiento, heredero del Tío Jorge y del general Palafox, además de cazador, no dudó en hacer frente al inesperado cliente, que antes se había paseado por las céntricas calles de la capital aragonesa.
Amnistía Animal “propone instaurar el denominado Día Mundial del Jabalí como símbolo de su reivindicación”. También el PACMA se une a la indignación popular. Esperamos la solidaridad de las miembras de FEMEN en caso de que se determine que el jabalí era de sexo femenino y estamos asimismo a la espera de que se pronuncien al respecto los activistas de Futuro Vegetal y realicen su performance en Zaragoza pegando sus manitas con chicle en algún monumento. Recuerden que ya lo hicieron en el museo del Prado y no contentos con ello asaltaron el museo Naval de Madrid.
Pero, por si esto no fuera poco, leemos en La Opinión-El Correo de Zamora un bonito cuento escrito por Eriz Fraile donde se lamenta del “triste final de una rata callejera” víctima de “un desafortunado atropello que dejó al mamífero malherido”. Por lo visto, una presunta homicida zamorana embistió al grácil animal con su bicicleta con resultado de muerte (¿homicidio doloso?, ¿homicidio imprudente?). Desconocemos si en la apacible ciudad castellana se han convocado manifestaciones de apoyo a la rata, ni si el dibujante José María Nieto se ha sumado a ellas. Por si las moscas (esos insectos tan monos) no dejen de acudir hoy, a las 19:00 horas, a la manifestación de Zaragoza. Si vienen de otros lugares de España y el tren no se retrasa -cosa improbable- quizá tengan suerte y puedan disfrutar de una batucada animal, de esas que tanto le gustan a doña Rebeca Argudo.

