Del salón en el ángulo oscuro. Juventud, egolatría. Por Teresita Ávila

Juventud, egolatría

El escritor tiene derecho a zafarse de este ruido monótono de los cañones y los sables; podemos impunemente tejer telas de araña con las ideas y los sueños en nuestras buhardillas y en nuestros mechinales, porque esas telas de araña son a veces algo, y el ruido de los cañones no es nunca nada. Sólo lo que pasa a ser intelectual tiene valor para la conciencia. Dediquémonos, pues, sin remordimientos, a pensar en los motivos eternos de la vida y del arte y escribamos sobre ellos.

Yo cultivo con cariño este amor intelectual e inactual y esta sordera de lo presente. Escribo como si el mundo viviera en paz. Voy vaciando el espíritu en los eternos moldes, sin esperar nada de ello. En general, escribo novelas.

Pío Baroja, Juventud, egolatría.
Del salón en el ángulo oscuro. Juventud, egolatría.

«No hay nada bello ni atractivo detrás de las supuestas reivindicaciones que han tomado desprevenidos a los habitantes de la ciudad de la luz, asfixiada por la barbarie»

Es fácil acordarse en estas semanas de cielos turbios con olor a quemado, de furia desatada con el estrépito de cristales rotos y destrucción, de una melancólica y evocadora canción de Ana Belén titulada Arde París (Detrás de ese incendio que te mueve no queda ni un invierno, ni un verano. Detrás de ese incendio, dicen, que nadie puede escapar). No hay, sin embargo, nada bello ni atractivo detrás de las supuestas reivindicaciones que han tomado desprevenidos a los habitantes de la ciudad de la luz, asfixiada por la barbarie.

Todos hemos asistido, atónitos, desde la comodidad de nuestros sillones, a un desfile de elementos presuntamente desorganizados, que arremeten –con crueldad y saña– contra edificios históricos, propiedades y negocios. Se sirven, ávidos, en bandeja, de cuanto objeto del deseo se les ponga a tiro. Hasta ahora, mantienen en jaque a vecindarios enteros. Las instituciones dicen haber tomado las medidas oportunas y ha habido detenciones [1]. Asimismo, algunas organizaciones han criticado el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la Policía [2].

Aunque pudieran sernos simpáticas o entendibles las reivindicaciones de la horda estudiantil [3] por la deficiencia de medios materiales y humanos [4], es evidente que los principales destinatarios de las acciones violentas son los particulares, los empleados, la gente que suda la camiseta o la camisa. No el Estado ni sus representantes [5], pues siguen su placentera rutina lejos de los peligros que acechan a los demás.

Hace tiempo que soplan malos vientos en el viejo continente. Y que la mecha del descontento, legítimo, ha prendido y se propaga veloz en los países que, como el nuestro, han sido cuna civilizatoria [6]. Mientras, empieza a cundir la especie de que detrás de estos disturbios, sin duda interesados, se esconde la mano de la injerencia extranjera [7], capaz de movilizar recursos suficientes para desestabilizar a los gobiernos.

Grupos radicales de extrema izquierda atacan a la policía y a ciudadanos que quieren votar a otros partidos democráticos.

Rondan también en España los primeros síntomas de agitación, sea por boicotear actos políticos [8] o por la dificultad de acceso a la vivienda, sobre todo en las capitales más saturadas. Ante esto, es muy descriptivo que la inteligente propuesta de una reportera de TV3 [9] para solucionar los males de la gente pase por quemar la Sagrada Familia. Por lo visto, le ha parecido conveniente retomar la misma idea que tuvo Companys hace 89 años [10]. Es cuanto menos curioso que ninguno de los promotores de acciones violentas, de pensamiento o de obra, ponga el foco en la irresponsabilidad de los gobernantes, principales beneficiarios –aunque consigan desviar la atención– de las olas de descontento. Como partes interesadas por su palmaria ineptitud, por sus habituales prácticas corruptas imposibles de ocultar, por el ingente desvío de fondos que pudieran tener mejor destino [11], no es descabellado que hayan considerado la conveniencia de desatar un Cisne negro para mantenernos ocupados y preocupados, y así ganar tiempo.

La ruina de los demás siempre ha sido un excelente negocio para los poderosos. Más aún cuando les urge implantar medidas irreversibles de control que el desarrollo tecnológico permite [12]. Han hallado –en todas las ocasiones que preceden a este nuestro momento– un ejército de voluntarios desnortados, felices de hacerles el caldo gordo, bien nutridos de endofobia. Pero también hay otros, mucho más inteligentes, que aspiran a posicionarse bien en el tablero patrio o internacional de las nuevas reglas. Estos no tienen, sin embargo, la disculpa de Baroja para permanecer «como si el mundo viviera en paz».

NOTAS________

[1] Macron admite fallos de inteligencia tras los violentos disturbios en el corazón de París

 

[2] La violencia sacude París en una nueva jornada de protestas estudiantiles masivas en toda Francia

 

[3] Saint-Exupéry de Créteil, el kilómetro 0 de las protestas en Francia: «Nos manifestamos porque nos falta de todo»

 

[4] La crisis educativa en Francia: mucho dinero, poca confianza

Crisis educativa en Francia: protestas por condiciones de aprendizaje deficientes

 

[5] Captan a Emmanuel Macron en el concierto de Céline Dion; su presencia desata críticas

 

[6] Meloni despliega al Ejército ante la oleada de protestas en Italia

 

[7] Italia investiga la posible injerencia extranjera detrás de las protestas en Milán

 

[8] La ‘kale borroka gallega’ destroza la plaza María Pita de La Coruña tras intentar boicotear a Abascal

 

[9] https://x.com/esp_act_news/status/2112915801820852701

 

[10] Hace 89 años que las patrullas de Companys quemaron la Sagrada Familia

 

Los anarquistas de Barcelona que planearon destruir la Sagrada Familia durante la Guerra Civil

 

[11] La búsqueda en Internet de «AECID desvío de fondos» proporciona la siguiente información que traslado a continuación:

En relación con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, existen varios casos destacados de investigaciones por desvío, falta de justificación o desfalco de fondos públicos gestionados por esta entidad:

  1. El desfalco millonario en la oficina de Panamá

Es uno de los casos más flagrantes de envío directo de dinero dentro de una oficina técnica de la agencia:

  • El suceso: En 2020 se descubrió un desfalco en la Oficina Técnica de Cooperación (OTC) de la AECID en Panamá. El propio Ministerio de Asuntos Exteriores reconoció un agujero financiero de al menos cinco millones de dólares. [Europa Press, COPE]
  • El modus operandi: Un contable local externo contratado por la oficina falsificó firmas y desvió de forma continuada fondos destinados a proyectos de cooperación hacia sus cuentas personales. Tras destaparse el fraude, el implicado huyó. El caso terminó con denuncias ante la Fiscalía Anticorrupción en España. [COPE, Europa Press, ESdiario]
  1. Investigación del Tribunal de Cuentas por pagos sin justificar

El Tribunal de Cuentas mantiene bajo la lupa la gestión financiera interna de la agencia debido a la falta de acreditación en los plazos de ejecución de millones de euros:

  • Falta de justificación (21,7 millones): El Tribunal de Cuentas designó una delegada instructora para investigar a la AECID por no justificar dentro del plazo anual establecido un volumen de pagos de 21,7 millones de euros. El órgano fiscalizador determinó la cifra «obviamente relevante», mientras que la agencia justificó el desborde por la enorme complejidad estructural de gestionar 53 oficinas adscritas a embajadas en el exterior. [Onda Cero, ABC]
  • Irregularidades en contratos: Una auditoría del Tribunal detectó faltas de control y de planificación en 16 contratos suscritos que sumaban 18 millones de euros, señalando deficiencias informáticas y debilidades fiscales en la supervisión de las Ayudas Oficiales al Desarrollo (AOD). [Vozpópuli, The Objective]
  1. Críticas y denuncias por opacidad en subvenciones a terceros países

Existen constantes denuncias políticas y periodísticas respecto al «descontrol» o desvío indirecto mediante la asignación de subvenciones a entes en países con altos índices de corrupción institucional, donde es difícil rastrear el destino final del dinero:

  • Programas de Igualdad: Informes contables independientes han advertido del riesgo de que las transferencias de dinero de cooperación para aviones de igualdad en países del norte de África o Senegal acaben sirviendo de «utensilio para el envío de dinero procedente de la corrupción política» debido a la falta de transparencia de los entes receptores. [La Razón]
  • Contratos externos: Se ha cuestionado la adjudicación de más de 5,2 millones de euros en contratos externalizados a consultoras privadas para programas de «lucha contra la corrupción» en Mozambique, criticando que se financian estos sistemas con transferencias en el extranjero mientras la propia administración carece de medios para fiscalizarlos directamente. [The Objective, Instagram]

 

Y sin ningún atisbo de vergüenza:

El Gobierno de Sánchez gasta un millón de euros en dos viviendas de lujo para Óscar Puente y Ana Redondo

 

La portavoz del PSOE en Madrid vive en un piso público de la Universidad Rey Juan Carlos que solo pueden usar sus empleados y ella no lo es

 

[12] Euro digital

Teresita A.

Mi nombre tiene una historia detrás. La culpa no fue del cha-cha-chá -como cantaba Jaime Urrutia- sino de un "accidente burocrático". Nací en Logroño y pasé mi adolescencia en un lugar de cuyo nombre siempre me acordaré. Mis banderas son el humor cervantino y la retranca de Miguel Delibes -a quien tuve el honor de conocer, ya que soy autora de un libro cuya fuente exclusiva es su obra: Fórmulas de tratamiento en la narrativa de Miguel Delibes-. Las vocaciones -al contrario que las casualidades- existen y se persiguen, como los sueños. Y los míos siempre tuvieron en el foco darle a la tecla y escribir. Además, ejerzo como profesora en un instituto vallisoletano.

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