Parece un tanto lejano el supuesto de múltiples revueltas populares. Sin embargo, las condiciones son bastante propicias.
Posibles revueltas populares. Por Amando de Miguel

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Parece un tanto lejano el supuesto de múltiples revueltas populares. Sin embargo, las condiciones son bastante propicias.

En el fondo, el Ministerio de Igualdad, de esta España patas arriba, lo que desea es que se proscriba la familia y se proclame la República.

Sorprende la denominación de algunos departamentos ministeriales. Exhiben profusos títulos sesquipedálicos, que más parecen una broma.

La III Guerra Mundial (que, ya, ha comenzado) resulta de la falta de realismo de las Naciones Unidas. Es una organización desfasada.

Una forma de austeridad extrema sería, por ejemplo, la de prescindir de las drogas de adicción; de momento, una utopía.

Es curioso que el nuevo clima de escaseces ocasionales coincida con los tambores de una guerra civil europea, la de Ucrania.

El Estado actual resulta demasiado oneroso, por la cantidad de gastos de ostentación. Baste, solo, considerar el parque de vehículos oficiales.

El problema más grave para llenar la cesta de la compra es que, ya, no existe la mentalidad de la ética del esfuerzo de nuestros padres.

En la utilización sistemática de la propaganda, el doctor Sánchez ha llegado a tal refinamiento que daría envidia al mismísimo doctor Goebbels.

Los efectos de la frustración colectiva son varios y a cuál más indeseable. El clásico es la agresividad, ampliamente, estudiada por los psicólogos-

Lo peor de todas las estafas dichas (o, si se prefiere, negocios oscuros) es que no lo parecen. Es más, se muestran como acciones públicas desinteresadas.

Debelar el poder es mucho más ambicioso que el mero trámite de descabalgar al presidente Sánchez del Gobierno por medio de unas elecciones.

El Gobierno intenta dar la impresión de que el IPC no sea una cifra alarmante. Por eso, interesa, oficialmente, rebajar su valor.

El oficialés es una típica forma de expresarse de los que mandan en el actual Gobierno. Viene a ser algo así como una dialecto mandarinesco.