Llenen su vida de cine, de música, de literatura y, sobre todo, de experiencias. Vivan, en definitiva. Miren a su alrededor, respiren hondo. Llenen su vida de luz.
Llenen su vida de luz. Por Julio Moreno López

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Llenen su vida de cine, de música, de literatura y, sobre todo, de experiencias. Vivan, en definitiva. Miren a su alrededor, respiren hondo. Llenen su vida de luz.

Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él.

Doblego la rodilla como súbdito, como inferior, implorando clemencia, no para mí, sino para los que están sufriendo aquello que no merecen.

Ahora, para pedir un gin tonic, antes hay que estudiar la carrera de agrónomos, o al menos, haber hecho un curso rápido de especias y vegetales.

Si las circunstancias me lo permiten, pronto volveré a mi paraíso perdido, el que pierdo cada septiembre para después recobrarlo…

Dice Isabel Allende que “escribir es como hacer el amor. No te preocupes por el orgasmo, preocúpate del proceso”.

Ejerzamos, pues, nuestro derecho y deber democrático. El sábado, reflexión, y el domingo, acción, cordura y coherencia. Nos vemos en las urnas.

“La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos”. (Antonio Machado). …

Hay voces que te acarician el alma, y hay actitudes que, aún en la adversidad, aún en la demanda de consuelo, sin embargo te consuelan a ti.

Ya no tenemos siquiera la memoria colectiva para no volver a caer en los errores pasados y la moneda está en el aire, la de los tahúres, que tiene dos cruces.

Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo deseada, sea sinónimo de una paz verdadera.

No hay que avergonzarse del error. Eso sí, hay que tratar de aprender de él, para no cometer una y otra vez el mismo error, el mismo fallo.

Estoy orgulloso de poder llamarme titiritero, de encuadrarme en esta panda de locos y vividores que buscan el fin de hacer feliz al mundo.

Miente, miente, miente que algo quedará. Cuanto más grande sea una mentira, más gente la creerá”. (Joseph Goebbels).