Hay voces que te acarician el alma, y hay actitudes que, aún en la adversidad, aún en la demanda de consuelo, sin embargo te consuelan a ti.
Cuando el alma se evapora. Por Julio Moreno López

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Hay voces que te acarician el alma, y hay actitudes que, aún en la adversidad, aún en la demanda de consuelo, sin embargo te consuelan a ti.

Ya no tenemos siquiera la memoria colectiva para no volver a caer en los errores pasados y la moneda está en el aire, la de los tahúres, que tiene dos cruces.

Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo deseada, sea sinónimo de una paz verdadera.

No hay que avergonzarse del error. Eso sí, hay que tratar de aprender de él, para no cometer una y otra vez el mismo error, el mismo fallo.

Estoy orgulloso de poder llamarme titiritero, de encuadrarme en esta panda de locos y vividores que buscan el fin de hacer feliz al mundo.

Miente, miente, miente que algo quedará. Cuanto más grande sea una mentira, más gente la creerá”. (Joseph Goebbels).

Nunca fui de poner la otra mejilla, así que, el que practique esto conmigo, se ha buscado un mal enemigo. Morderá el polvo y escupirá sus muelas.

Por la música, por el talento y la sensibilidad de los autores que, en las buenas y en las malas, nos ofrecen felicidad y belleza.

Para mí, la eternidad nunca ha sido una opción. Imagínense una eternidad entre angelitos tocando el arpa, de nube en nube con nuestras alitas.

El libro es la posibilidad de que tu alma, tus miedos, tus anhelos, tus certezas e inseguridades permanezcan en este mundo una vez tú te hayas ido.

Si no queremos sentirnos más solos de lo debido, bailando en el bombardeo, quizá sea bueno perdonar, para poder perdonarnos a nosotros mismos.

Devolvamos a la palabra ARTE su bello significado. Y no llamemos artista a cualquier patán con ínfulas, que al final nos van a vender, una vez más, mierda enlatada.

Aunque tú no lo sepas, me he acostado a tu espalda. Y mi cama se queja, fría cuando te marchas. He blindado mi puerta…

Acuda a votar, no vaya a ser que esa caja de metacrilato se convierta en la caja de pandora que, tras abrirla, transforme la promesa de felicidad en el caos más absoluto.