La divergencia entre la virtualidad oficial y la triste realidad de nuestros días además de ser dramática es muy preocupante.
Virtualidad y realidad, dos orillas de un río sin puentes. Por Antonio de la Torre

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La divergencia entre la virtualidad oficial y la triste realidad de nuestros días además de ser dramática es muy preocupante.

Al Sr. ministro se le subió la bilirrubina; tanto, que hubo que operarle de urgencia antes que fuera a ahogarse en ella misma.

Muy poco se está hablando, en los nada sectarios medios de la izquierda de que Félix El Sapo aferrase a la Ayuso con fuerza por el brazo.

El conocido mito habla de los males que sobrevienen a los que quieren ser como los dioses y nuestro protagonista de hoy se siente como un dios.

Estoy leyendo estos días, numerosas, opiniones y artículos acerca de las famosas y estúpidas, por la forma de llamarlas, Soluciones Habitacionales.

Esperemos que las miles de viviendas que ahora promete la inmobiliaria Sánchez tengan mejor suerte que sus promesas en Doñana.

Pedro Narciso Sánchez, gastó, en 2022, la nada despreciable cifra de 30.346’8 € en 119 sesiones de “belleza” y cosmética, o sea, 255 € por sesión.

Sr. Sánchez su desesperación le está llevando a una carrera histérica para intentar continuar engañando a los ciudadanos.

Sobre el “problema” de la vivienda. ¿Quién miente? ¿No se ha enterado el gobierno? ¿Qué va a resolver con 50.000 viviendas?

Las depuradoras de aguas domésticas de todos los municipios del Ayuntamiento siguen invadidas y borradas del mapa por un manto de zarzas.

La última «promesa electoral» de Sánchez: 50.000 viviendas de la Sareb es como todo en Sánchez, una auténtica falacia.

Nuestros representantes políticos no han tardado mucho en retomar su actividad preferida, hacer la pascua a millones de ciudadanos españoles.

En Justicia la falta de coherencia se llama José Ricardo de Prada al que el Tribunal Supremo da un varapalo por absolver a la etarra Anboto

Amenazas del gobierno a la libre empresa: Señores y señoras de Ferrovial, deberían ustedes reconsiderar su marcha.