En el jardín seco la sentencia Zen sobre el respeto, el silencio y las palabras:No esperes que aquél que no respeta tu silencio respete tus palabras
El jardín seco de Rick Deckard: Del respeto del silencio y las palabras

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En el jardín seco la sentencia Zen sobre el respeto, el silencio y las palabras:No esperes que aquél que no respeta tu silencio respete tus palabras


Soy un búho, desde mi tierna infancia me costaba dormirme. De hecho el médico le recomendó a mi madre, en una ocasión, que me diera una cápsula de Atarax para que pudiera abrazar el sueño, después de haber pasado tres días sin dormir.
Cuando era adolescente la noche era mágica, un lugar en el que había luces de colores y qué sé yo, insuperables juergas imaginadas y solo cumplidas en la celebración de año nuevo.
Mas tarde ya de prejovenzuelo y de joven, ese carácter festivo se fue implantando en la médula de mis huesos y un torbellino de desenfreno vino a hacerme compañía junto al resto de amigos que compartíamos esa oscuridad cambiante que nos proporcionaba la noche iluminada.

Las noches de noviazgo, para qué contarlas, maravillosas. Luego los hijos te hacen reposar durante muchos años, porque la noche deja de tener importancia, ya encontraste tu pareja y la vida sigue… Ahora lo importante son tus copias que se desarrollan bajo tu cuidado. Antes de eso hubo noches de estudio, solitario o acompañado de otros amigos. Grandes esfuerzos y mucho café, para vencer al sueño. Todo con la única finalidad de obtener al fin la independencia y tu propia vida. Algunos lo tomaron mas en serio, otros mas en broma, pero el tiempo nos puso a cada uno en nuestro lugar con mas o menos fortuna. Ahora ya no es tiempo de lamentos si no de mirar a un futuro que cada vez se me antoja mas corto.

Una labor continua que se inició con Walt Disney y animalistas seguidores y que en su parte positiva hacen querer y respetar a los animales pero, por otro, despersonaliza y deja huérfana la condición humana

Después de este día de resaca política… con el corazón en vilo y el alma expectante y preocupada… merece la pena tomarse un respiro… leer a John Keats


El beso de la vida. Fotografía de Rocco Morabito. Gracias a la rápida respuesta de su compañero, el accidentado no falleció


«Tengo por costumbre querido Sancho que, en viendo el burro venir, ya de lejos me apercibo sin confundirme, de las patadas que pudiera propinarme, por tanto mi fiel escudero fijate en los andares y si viéndolo retorcido y mal encarado vieres que arranca sin compostura, hazte a un lado, que de estos con mala idea, sucios y desaliñados mejor no tener contacto».
«Y hay que tener cuidado con tal calaña, que de ser menester utilizan a las más tiernas criaturas y hasta pretenden adoctrinarlas y que salgan de su mala hueste con títeres y cabalgatas. Y cuidado amigo Sancho que son los mismos que luego cobran de berberiscos y de otros que más allá someten a sus pueblos y ello, tanto mal vestidos cuando procede el buen hábito, como vestidos de la más cursi casta, cuando no es tan menester.»



Imprescindible para amantes del género, del BLADE RUNNER original, de la distopía más demoledora… pero no recomendable para todos los cerebros alimentados por nachos y carbohidratos



En el jardín seco hoy una sentencia del aprendizaje del guerrero: Cuanto más sudes durante el entrenamiento, menos sangrarás durante el combate
