Cabría preguntarse si El Rey Felipe VI está dispuesto a ser el ciudadano Felipe, con su maleta de cartón y su abrigo de lana, esperando en Chamartín al tren.
Ciudadano Felipe. Por Julio Moreno López

www.lapaseata.net

Cabría preguntarse si El Rey Felipe VI está dispuesto a ser el ciudadano Felipe, con su maleta de cartón y su abrigo de lana, esperando en Chamartín al tren.

Lamentablemente la artrosis cerebral de nuestro actual mandatario no parece tener cura, pero ni por H, ni por B. Una pena.

Estamos ante un peligroso enfermo que está arrastrando al país hasta el fango de la indigencia, la insignificancia en el concierto mundial y la ruina moral y económica.

Si no se soluciona lo que hay que solucionar… Cada día vamos a peor… ¿Todavía más?…. !Pues sí! y lo verán nuestros ojos.

«Seguimos vigilados por hombres de corazones negros de sangre coagulada. El final de la libertad es lo que sigue» Seguimos vigilados por hombres de corazones …

Cada año por estas fechas los supermercados españoles son invadidos por unos voluntarios que, provistos de unos petos amarillos, les invitan a ser solidarios con los necesitados a través de los Bancos de Alimentos.

Mientras que los cursos subvencionados para parados no tengan un buen programa, de unas trescientas horas lectivas, de cómo leer y comprender las noticias de política nacional, en España no hay nada que hacer.

El segmento de plata carga con la rémora de no haberse criado ni educado en la era digital y sufrimos su brecha.

Los patriotas enviaremos criptonita para poder debilitar e ir anulando los poderes de Bolaños en el despropósito del gobierno sanchista.

Se pervierte nuestra historia común mientras se adoctrina a los niños con el único objetivo de dinamitar una anestesiada identidad española.

Esperaremos al año nuevo dos mil veinticuatro y brindaremos porque ese recién nacido sea un año nuevo feliz… Ilusos… Somos…

Eso sí, Pedro calle tiene, vamos que me extrañaría que no haya tirado de navaja intelectual en la arena callejera y de arrabal.

¡Habrás de pagar muy cara tu alta traición! ¡Nadie se ciscará en nuestra Constitución! Y tu ¡Eres menos que nadie!

El dictador ni siquiera ha respetado la ceremonia principal de su propia investidura, la que se celebró hace ya unos días en el cubil del forajido Pigdemont.