No hay lugar para la derrota: Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete. (Woody Allen)
No hay lugar para la derrota… Por Silvia Gutiérrez Oria

www.lapaseata.net

No hay lugar para la derrota: Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete. (Woody Allen)

Mientras Sánchez está de vacaciones en La Mareta… A Feijóo sólo le falta hacerse un Amaral. Esta semana se constituye la mesa del Congreso y huele a nacionalista.

Érase una vez un país en donde la ciudadanía acepto que los comunistas se autocalificaran y autoproclamaran como progresistas…

– SE PRESENTA BOLAÑOS PARA DAR LA NOVEDAD: -Casi tenemos pactada tu presidencia: todos tienen precio, todos quieren algo… – JAJAJA…

De las argumentaciones sobre la amnistía se encargan los juristas de la causa, como Martín Pallín y Pérez Royo, los tontos útiles.

Educado, políglota, valiente y vida profesional fuera de la política. ¡Cuánto hemos disfrutado de sus ZASCA al progre! Gracias Iván por tus servicios a España.

¡Qué respeto puede merecer aquél que no respeta nada! ni lo divino ni lo humano, ni a los muertos ni a los vivos, ni a su cargo, que es nuestra carga.

Hoy se cumplen 87 años de la matanza de Mahón, la mayor matanza colectiva en la Guerra Civil de Jefes y Oficiales en activo que prestaban servicio en el Ejército

Cuando Antonio ha dicho eso de que en España la ley se cumple imagino que sus socios separatistas se estarían desternillando,

Los Sánchez en Morolandia. – ¡Papi, cuánto mojamé! Parece Barcelona. – Moola lo multicultural a nuestro servicio.

Políticos mentirosos y trampas democráticas. ¿Por qué no nos dicen la verdad? ¿Es diferente la mentira política de otros tipos de mentiras?

Total que me levanté para comprobar que no, que nada ha cambiado y, que en este desfile de avaros, siempre ganan los mismos caraduras.

A este se le ha olvidado que ha perdido las elecciones. Tendremos que recordárselo a diario. ¡ADELANTE!

Mindundi lameculos, chupóptero del erario, infantiloide bobalicón y perfecto mentecato, acá te mando una loa, pá que no se diga.