Prefiero pensar que la vida se rige por el azar, por los avatares de su propio desarrollo, a aceptar que hay un Dios que permite que ocurran tantas desgracias.
Puesto que al cielo vamos. Por Julio Moreno López

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Prefiero pensar que la vida se rige por el azar, por los avatares de su propio desarrollo, a aceptar que hay un Dios que permite que ocurran tantas desgracias.

Consideramos la enfermedad y la muerte como algo ajeno al indeleble signo de nuestra propia temporalidad.

Sentimientos de otoño por los caminos añados. Es el otoño que no acaba de llegar. Es el futuro que se vislumbra cercano. Un tiempo que empieza a ser molesto

Llega un momento en que esta enfermedad es tan brutal que la persona que convive con un enfermo se ve totalmente desbordada por los acontecimientos