El erotismo ha ocupado siempre en el ámbito de la expresividad artística un lugar relevante, ya que pone de manifiesto los instintos primarios innatos en el ser humano.
El erotismo elegante. Por Susana del Pino

www.lapaseata.net

El erotismo ha ocupado siempre en el ámbito de la expresividad artística un lugar relevante, ya que pone de manifiesto los instintos primarios innatos en el ser humano.

Viernes, ya hemos entrado en el fin de semana y os traigo una obra de arte Zapatos rojos de Malcom T. Liepke y algo más.

Arriesgándome a parecer trasnochada.., yo, hoy… tentada por la tentación de tentar, reivindico mi derecho a la seducción.

George Owen Wynne Apperley tuvo como segunda patria esta nuestra tierra, esta nuestra España.. Esta es su acuarela titulada ídolo eterno.

Las palabras no siempre son suficientes, aunque pueden ser la antesala de la acción. No nos definen, pero cuando son expresadas con el corazón, describen nuestras emociones.


En países como Irlanda, Lituania, Malta, Suecia y USA (excepto Nevada) se prohíbe la prostitución. En Republica Checa, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y España, la prostitución es tolerada y no existe un control estatal, pero se prohíben el proxenetismo y la prostitución de menores de edad. Se tolera la prostitución pero se prohíben los burdeles en Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia e Italia. Y se regula la práctica de la prostitución con controles de la prostitución forzada, limitación de edades, registros estatales e inspecciones estatales regulares en países como Alemania, Grecia, Holanda y Gran Bretaña.
Decía don Miguel de Cervantes que «Amor y deseo son dos cosas diferentes…» Y por ello no hablo hoy del amor, del que tanto me gusta hablar, del completo, el de mayúsculas, el que lleva química y física, el que une dos cuerpos y funde en fuego mutuo. No, hoy hablo de sucedáneos, de sustituciones, de necesidades básicas.., de sexo y su comercio.

Acaban de conocerse, y apenas habían intercambiado unas pocas frases de rigor…
Aquel era un local conocido para desconocidos en busca de un trago y un buen rato en compañía. Como si de una novela se tratase, realizaron la presentación, corta, aséptica, impersonal, la presentación justa para un libro sin texto. Él ansioso por satisfacer sus instintos más primarios, sus deseos más secretos… Ella impaciente por acceder a sus requerimientos y concluir satisfactoriamente su rutina de trabajo…
Había entre ellos un invisible contrato, un simple y frío intercambio. No hubo más conversación, no necesitaban más preámbulo que desnudarse mutuamente mientras se miraban… Con deseo Roberto acarició aquel cuerpo desnudo despacio, con las yemas de sus dedos, sin prisa. Estudió cada rincón, cada pliegue, cada lunar, cada imperfección. Quería sentir algo más que esa excitación que bombeaba entre sus varoniles muslos, lo quería de verdad, pero se abandonó cuando Lila lo empujó sobre la cama y se deslizó sonriendo pícaramente por su pecho. La miraba impaciente, y cerró los ojos.
Ella fue directa a su sexo , a aquel miembro que en otro tiempo se tomaba su tiempo para llegar al sumun del goce. Lo tomó febrilmente entre sus manos y lo engulló de una vez en aquella boca que ni lo había besado en los labios. Deslizó su lengua a lo largo de su masculinidad crecida, dura, hambrienta. Sentía la saliva caliente chorreándole, el leve roce de sus dientes a su alrededor, el sudor le caía por la frente..
Sí, notó aquella mano fría jugueteando con sus testículos y, más abajo su otra mano presionaba acompasadamente hasta que no pudo contener inundarle la boca tras aquellas placenteras sacudidas en su cuerpo. Pronto, demasiado pronto se decía… Ni siquiera llegó a penetrarla, ni siquiera le dio tiempo a recuperarse cuando le vio coger su dinero y despedirse con un saludo agradecido. Adiós cariño, lo he pasado muy bien contigo.
No se engañaba, él no era Richard Gere, ni ella Julia Roberts, no había más expectativa que aliviarse de su amarga impotencia en la vida y demostrar su hombría como mejor sabía. Había leído en alguna parte que «Todo se cura con agua salada: con sudor; con lágrimas o con el mar«. No, aquello no era amor y, cualquier atisbo romántico, era puro espejismo, un engaño al corazón.. Se quedó dormido, físicamente satisfecho, pero sintiendo la imperiosa nostalgia de aquellos días en los que era un ser amado que amaba con pasión. Aquello era el mejor sucedáneo que conocía..
En esta pequeña historia, se ha sustituido el sexo con amor, por sexo.., sin más. Lo que viene siendo, en palabras amables un “sucedáneo”… Sin hipocresías, sin disfraces, sexo por dinero, prostitución, comercio de sexo, fornicación, puterío.. Una hipocresía sería decir que esto es amor, o que, es una mera trata de seres humanos. Que debiera erradicarse penalizando a los usuarios y “liberando” a las y los prostitutos.

Una hipocresía es llamar acompañante o escort a un gigoló o a una prostituta. Pero sólo son palabras, pequeñas hipocresías léxicas, el fondo lo conocemos. Un hipócrita es quien practica la hipocresía. Un hipócrita es aquel que dice que la prostitución es una explotación, pero contribuye a su existencia. El que se propaga como ejemplo, y vocifera penalizando a quienes actúen diferente. Un hipócrita es quien dice “eso no se hace” mientras secretamente actúa de la misma forma ocultando su verdadera identidad fraudulenta. Finge, engaña, manipula y señala en los demás sus propios errores que, por supuesto nunca confiesa.Y llegamos a ésos, nuestros políticos.
Esos que elegimos para que nos den discursos moralistas, y señalen al contrincante como corrupto. Esos que pretenden hacernos creer que ellos son los buenos y los “otros” son los malos.. Esos mismos que cobran de nosotros, nos saquean y luego se lo gastan en lo que les viene en gana enmascarándolo en su personal carnaval. Y no es que vea inmoral satisfacer necesidades, nada más lejos de la realidad. Donde veo inmoral hipocresía es, en subvencionarlo con dinero público mientras a la vez se defiende que es un mal a extinguir creado para la explotación de seres humanos. No sólo es falta de coherencia. es falta vergüenza
Pues hete aquí (que diría don Miguel) que nos topamos con los podemitas y pesonianos… Estos “sociales”, que sustituyen prostitutas por el respetable nombre de “Escorts”, lo disfrazan de “servicio”, y lo venden como provechoso económicamente para todos. ¡Sí! y lo facturan a una empresa creada después del “evento”. ¡Sí! , en nombre del Ayuntamiento de Madrid, es decir, con nuestro dinero. Sí, sí.. estos maestros de la lengua empecinados en creerse más listos que los demás que nunca llamarán a las cosas por su nombre, jamás admitirán cometer errores. No esperéis que pidan perdón porque de tanto mentir, se creen sus propios embustes… Moralistas, engañosos, fraudulentos, corporativistas, impostores, demagogos, hipócritas. Éstos son los representantes de turno.., éstos son nuestros políticos… Ellos sí que son sucedáneos, pero de pacotilla.

Hay un estudio encargado por Spofity al psicólogo musical Daniel Müllensiefen para examinar la relación entre la música, el amor y la seducción, para así demostrar la importancia que tiene la música en la vida amorosa y el sexo

Decía Georges Pompidou que hay tres cosas que conducen a la ruina: El vino, las mujeres y los tecnócratas atrapados eternamente entre el ser y el deber ser. Algunos pueden estar de acuerdo en casi todo, pero en el vino.., seguro que hay discrepancias..Y es que “No es tan malo el toro como lo pintan”

Si hablase de calentar el ambiente y no con política, que con ella ya estáis calientes, haría un pequeño poema de esos que la imaginación hace que se viva diferente

Hoy visita nuestro breve espacio Diana Dihaze, con dos obras significativas: «Busca la rosa» y «Hay vida entre las páginas».
Diana Dihaze es una fotógrafa y artista digital autodidacta de Odessa, Ucrania. Su trabajo resulta muy evocador, pero es inevitable asociarlo a cierto estilo gótico con tintes surrealistas y sutilmente erótico.

Hoy hace cinco años que Sylvia Kristel murió mientras dormía en el hospital. Y la recuerdo de nuevo en blanco y negro porque su color estaba matizado por los gustos del “flou” en los setenta

No te acerques, no me toques, no lo hagas, porque entonces me daré cuenta dónde me quedé.., esperándote en aquel instante.., desnuda, enredada, congelada…

Ellos disfrutaban de la pasión sin tabús, sin miedos divinos o paganos, sin prohibiciones ni vetos

No quiero jugar más… Veo las trampas.., y el premio está amañado