El mundo del 2022 se está convirtiendo en uno de marionetas, cuyos hilos mueven los redactores jefes de los telediarios.
El mundo del 2022 se está convirtiendo en uno de marionetas. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

El mundo del 2022 se está convirtiendo en uno de marionetas, cuyos hilos mueven los redactores jefes de los telediarios.

La Portada del Feliz Sábado: El Pavo Iglesias regresa a la vida pública para salvar Podemos en las elecciones autonómicas de Castilla y León.

Los espejos todos, incluidos los del esperpento, de la Moncloa presidencial, reflejan hoy la imagen de una propuesta totalitaria.

En cualquier país europeo Sánchez estaría ya en el trullo. Por ahí fuera no se consiente la mentira, la disgregación del país o la corrupción.

En España ya sabemos de quién dependen todas las instancias del gobierno Frankenstein y las patadas le saldrán gratis a Errejón.

¿Derogación de la reforma laboral del PP? No. ¿Vuelta a la indemnización por despido de 45 días por año trabajado? No. ¡Qué tomadura de pelo!

El póquer del desastre lleva como “jugada” económica Deuda, Déficit, Inflación y Desempleo. Cuatro “cartas”, que nos llevan al abismo.

La Portada del Feliz Miércoles: EE.UU y Europa ignoran al gobierno socialcomunista español en la crisis ucraniana. – ¡Son unos mamones!

Pobres sufridos votantes, cómo se ríen de nosotros, entre otras cosas porque vivimos muy cómodamente sin salir a la calle a decir basta.

La Vanguardia asevera tener 30.000 mentiras contabilizadas de Trump y se olvida de Sánchez y su ristra de mentiras sin igual.

Todo en él es fake: su doctorado, sus promesas, su gestión,… Más de 100 millones en autobombo tapan su mediocridad.

La revolución agraria ha sido, paradójicamente, el cenit de la llamada revolución industrial. Hoy no padecemos las hambrunas del pasado.

Los socialistas sufren al ver dinero en nuestros bolsillos. Van a subir los impuestos sobre la gasolina.

Tiembla Rusia, estamos preparados: Sánchez, en su enésimo ‘tendido de cortina’, se nos pone ahora en firme plan belicista.