Profunda vergüenza de un pueblo que es incapaz de arroparse en su bandera o vestirse con ella por miedo a ser acusado de fascista o ultraderechista.
Profunda vergüenza del colegio La Salle. Por Rodolfo Arévalo

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Profunda vergüenza de un pueblo que es incapaz de arroparse en su bandera o vestirse con ella por miedo a ser acusado de fascista o ultraderechista.

Lo mejor de la Transición es que ha logrado establecer una mentalidad democrática general, que nunca se dio, antes, en nuestra historia contemporánea.

No podemos acabar el modelo barco o el modelo España de las Autonomías. Hoy en día esta el mar bastante revuelto por este tema.

– Presi, no tenemos un plan b jurídico frente a la sexta ola que nos piden las autonomías. – Que se jodan con la cogobernanza!

El 155 tenía que haber sido de verdad y durante 20 años mínimo. Nos forzaron al carísimo Estado de las Autonomías y ahora no les mola.

¿Hasta cuándo habrá que esperar para que la sociedad se eche a la calle en este sistema autonómico que salta por los aires y nos lleva a la ruina?

Estanislao Figueras en un último Consejo de Ministros les espetó a sus colegas: Señores, voy a serles franco: ¡estoy hasta los cojones de todos nosotros!

Quizás como decía la canción de Jarcha titulada Libertad sin ira «dicen los viejos que este país necesita, palo largo y mano dura, para evitar lo peor

Felipe VI debe cerrar urgentemente este asalto contra la institución, con una declaración formal que ratifique la Monarquía parlamentaria como garante de nuestro sistema constitucional

Me preguntaba si no había llegado el momento de que los ciudadanos pudiéramos elegir entre el Estado del Bienestar y el Estado de las Autonomías

Desde el autoaislamiento, el egoísmo, la psicopatía y la ineptitud se negó la epidemia, se negó la pandemia y aquí la tenemos

El diagnóstico de Joaquín Costa respecto del régimen salido de la Restauración Borbónica de 1876 puede serle igualmente aplicado al régimen de la Restauración de 1978

Resulta imprescindible recordar a la escritora sueca Astrid Lindgrem en estos días de la liberación fiscal en un año repleto de informaciones sobre impuestos y el IPC

Desde luego que hay gente aburrida y como dicen en Aragón: ¡estalentá!, pero el drama sobreviene cuando trepas, ignorantes, vividores, vendidos, corruptos y demás gente de mal vivir, asaltan el servicio público y como charlatanes y encantadores de serpientes venden elixires de la nada bajo el sello de fórmulas magistrales, bajo una pátina pervertida de la historia, y sobre todo sin visión de futuro ni perspectiva de conjunto.