Acceder a los dislates de los separatistas en detrimento de la unidad, libertad y convivencia de los españoles, es un retroceso y una deshonra.
Ni reino ni corona. Por Patricia Rodríguez Corchado

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Acceder a los dislates de los separatistas en detrimento de la unidad, libertad y convivencia de los españoles, es un retroceso y una deshonra.

Fábula de Esopo. El escorpión pidió a la rana que le cargará para cruzar el río. – Cómo sé que no me picarás?

Fiestón gratis total de los Sánchez con sus amigotes en la Finca Quintos de Mora de Patrimonio Nacional. – Pon la tele que sale el Borbón…

La Presidenta del Congreso da un mitin socialista. Sánchez da el cante con su aspecto desaliñado, subiéndose los pantalones…

Cabría preguntarse si El Rey Felipe VI está dispuesto a ser el ciudadano Felipe, con su maleta de cartón y su abrigo de lana, esperando en Chamartín al tren.

Tampoco asistieron los cincuenta y cuatro diputados de los partidos cuyo apoyo necesita el presimiente para su investidura.

Nunca pensé que ver a la familia real en sus actos institucionales me generaría una sensación de normalidad y tranquilidad.

Protagonistas del desfile – La Princesa Leonor, con traje militar acompañando al Rey- – Snchz, vejado con cánticos de «Que te voote Txapoote».

Vivimos en un país con un presidente de Gobierno, hoy en funciones, con una soberbia desmedida e infinitas ansias de poder, al que no le importa el Estado ni los ciudadanos.

Los sedicentes e insultadores republicanos, a los que se refería en su discurso, serán la compañía del candidato Pedro Sánchez. Es su turno, Majestad.

Quizá, si usted sigue así, dentro de poco, solo nos quedará el muñeco de cera del museo de Colón, que, la verdad, no se parece a usted.

Un despropósito más del perverso con el síndrome de La triada oscura: Narcisista, Maquiavélico y Psicópata, que si se recupera, vuelve para matar.

¡De pedir perdón nada!, ustedes tienen mucho que agradecer a España y si tienen algo que reclamar háganlo a sus antepasados.

Tampoco tardó mucho la presidente¹ del Congreso, Francina Armengol (“¡Manda h…os!” que lo sea) para dar comienzo al trámite parlamentario.