Un despropósito más del perverso con el síndrome de La triada oscura: Narcisista, Maquiavélico y Psicópata, que si se recupera, vuelve para matar.
Dos terremotos, dos reyes, cuatro aniversarios y un despropósito más. Por Antonio de la Torre

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Un despropósito más del perverso con el síndrome de La triada oscura: Narcisista, Maquiavélico y Psicópata, que si se recupera, vuelve para matar.

¡De pedir perdón nada!, ustedes tienen mucho que agradecer a España y si tienen algo que reclamar háganlo a sus antepasados.

Tampoco tardó mucho la presidente¹ del Congreso, Francina Armengol (“¡Manda h…os!” que lo sea) para dar comienzo al trámite parlamentario.

El Rey propondrá al ganador de las elecciones como candidato y, si no consigue su investidura, iríamos a nuevas elecciones.

Los independentistas catalanes y los pseudoterroristas vascos no se conformarán con la independencia, antes pedirán la cabeza de Felipe VI.

El conocido mito habla de los males que sobrevienen a los que quieren ser como los dioses y nuestro protagonista de hoy se siente como un dios.

Por cierto, Su Majestad el Rey don Felipe VI sepa que le da a Ud., Señor, sopas con honda en servicios prestados a España y a su reino.

Señor usted no tiene necesidad de hacer el payaso como hace el presidente del Barça. ¡Por amor de Dios… no nos toque los cajones!

La vuelta al mundo en un dedal: Pedro Aragonés, ‘el mini yo del procés’, y la Colau, alias ‘la petarda okupa’, dieron soberbio plantón al Rey»

Necesitamos fortalecer nuestras Instituciones que respondan al interés general y con respeto a la Constitución y a las leyes. (Felipe VI).

Ya solo quedan dos de los tres reyes, pero el presidente con ínfulas de Rey sabe que solo puede quedar uno, como en la saga de Los Inmortales.

Es precisamente la Monarquía parlamentaria quien están siendo gravemente deteriorada por las actuaciones personales de Pedro Sánchez.

La denuncia contra el rey emérito, para el caso es como si el juzgado le reclamara una multa por ir en patinete sin casco.

No es aventurado hacer un paralelismo de las dificultades con las que hoy se encuentra nuestro Rey Felipe VI para defender nuestra monarquía.