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Leyendas escocesas. Flora McDonald, la heroína. Por Mercedes Ibáñez

Flora McDonald es uno de los personajes históricos más querido por sus compatriotas. Los propios turistas acaban teniendo también cierta simpatía por esta mujer una vez se conocen esas tierras y su historia. Su leyenda comienza se ubica en el siglo XVIII, cuando nace en el seno de una familia acomodada en South Uist, una de las islas exteriores de las Hébridas.

Leyendas escocesas: Sweetheart Abbey, la Abadía del amor. Por Mercedes Ibáñez

Quizás la historia de amor más famosa de todos los tiempos es Romeo y Julieta, obra del dramaturgo inglés William Shakespeare, pero en Escocia también existen relatos que encandilan a todo romántico empedernido. A través del cine y de películas como “Braveheart” o “Rob Roy” conocimos historias que entremezclaban la guerra y el amor, pero una de las más increíbles es al mismo tiempo la más desconocida, se trata de “Sweetheart Abbey”, una oda al romanticismo tan real como la vida misma.

Leyendas escocesas: Maggie Dickinson, la “Medio Ahorcada”. Por Mercedes Ibáñez

Naciste hace más de 300 años en Edimburgo. Creciste en una familia de pescadores y por eso desde bien pequeña te dedicaste a vender pescado en el mercado de la ciudad. Tus días pasaban uno tras otro un tanto aburridos, aunque el día que había ahorcamientos en el Grassmarket te lo pasabas en grande escondiéndote entre el gentío e insultando y escupiendo al ahorcado, disfrutando de ello como todo el mundo hacía

Leyendas escocesas: Allá lejos en el río Sligachan, los McCloud y los McDonald decidieron batallar. Por Mercedes Ibáñez

“Allá lejos y hace tiempo, en las Tierras Altas de Escocia, existían clanes que luchaban por el dominio de las tierras. Entre los más importantes estaban los McDonald y los McCloud, que eran enemigos mortales. Ya cansados de años y años de luchas y disputas entre ellos, ambos clanes decidieron llegar a un acuerdo, una tregua a tanta matanza sin sentido. Decidieron que la hija del jefe de los McCloud y el hijo del jefe de los McDonald se conocieran y, si el destino así lo quería, se casaran.

Leyendas escocesas: Cailleach Bérrie, la diosa del Invierno y Brigit, la doncella de la Primavera. Por Mercedes Ibáñez

Escocia es una tierra plagada de leyendas. El folklore escocés es famoso por albergar historias de criaturas sobrenaturales que, a modo de tenebrosos relatos, deberían ser contadas bajo un cielo plagado de estrellas y alrededor de una confortante hoguera. Cailleach Béirre es, según la mitología celta, la diosa encargada de crear los paisajes montañosos de toda Escocia

Leyendas escocesas: El Castillo de Fyvie y la maldición de la Dama Verde. Por Mercedes Ibáñez

Los paisajes de Escocia pueden transportarnos a siglos pasados en un abrir y cerrar de ojos. Los innumerables castillos que realzan su majestuoso relieve y el perfecto estado de conservación en el que se encuentran consiguen que por unos instantes dudemos de la época en la que nos encontramos. Las fortificaciones más famosas son quizás el Castillo de Stirling, Urquhart, Eilean Donnan y el de Fyvie, ya sea por su historia, por su situación geográfica, o por los fantasmas que los habitan.

Leyendas escocesas: El castillo Kilchurn y la Dama del Lago Awe. Por Mercedes Ibáñez Huete

La situación del castillo Kilchurn es espectacular – en la cabecera de Loch Awe, con el pico de Ben Cruachan visible y rodeado de montes, por lo que es uno de los castillos más fotografiados de Escocia, rivalizando con el reconstruido Eilean Donan. Para muchos es el castillo más romántico quizás debido a la leyenda de la Dama del Lago Awe, una versión medieval de Penélope.

Leyendas escocesas: El Reverendo Robert Kirk y la vida secreta de los Elfos y las Hadas

Nacido en 1644 en Aberfoyle, parroquia de Perthsire en las Lowlands (Escocia), al Reverendo ROBERT KIRK se le recuerda por haber dado aparentemente grandes pasos para tender puentes entre el reino de los humanos y el de las hadas. Fue el séptimo hijo de sus padres James y Mary, y al hacerse adulto se convirtió en un hombre muy inteligente y estudioso. Asistiendo a la Universidad de St. Andrews y a la de Edimburgo para sus títulos de Licenciatura y maestría respectivamente, Kirk eligió seguir los pasos de su padre para convertirse en ministro Episcopal en Escocia