«Una melodía quedaba difuminada por el murmullo intrascendente y por las voces de los vendedores que exhibían en el suelo sus mercancías».
Esa canción. Por Manuel Sanz Real

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«Una melodía quedaba difuminada por el murmullo intrascendente y por las voces de los vendedores que exhibían en el suelo sus mercancías».

En mi continuo homenaje a los músicos comparto hoy, el concierto para violonchelo de Elgar, Op. 85 (su última obra maestra orquestal)

Ochocientos cincuenta asesinados para conseguir el autogobierno que ahora, sin disparar un solo tiro, están cerca de conseguir. ¿Mereció la pena el dolor, la muerte?