No pasa un día sin que suceda algo infausto en España y un puñado de nativos nos limitamos a vestirnos de plañideras y a lloriquear en las redes.
No pasa un día sin que suceda algo infausto en España. Por Vicky Bautista Vidal

www.lapaseata.net

No pasa un día sin que suceda algo infausto en España y un puñado de nativos nos limitamos a vestirnos de plañideras y a lloriquear en las redes.

La Ley Trans, se aprobará… ahora o un poco más tarde… Y no será la última aberración a la que nos sometan…

El mentiroso Sánchez aprovecha el desastre del gobierno tori para decir que la caída de Truss es a causa de su bajada de impuestos.

En España no se extiende el malestar social, salvo un grupito de personas por la Ley Trans. Sánchez controla la calle con nuestra billetera.

¿Saben los contribuyentes cuanto nos cuesta a los españoles mantener a Pedro Sánchez en La Moncloa? Pregunten, señorías, pregunten…

Creo que sería o debería ser posible pues la esperanza es lo último que se pierde, pero he de reconocer que sería como pedir peras al olmo

Sánchez gobierna por encima de la ley y las instituciones. Representa al #YoMiMeConmigo extremo que magrea España desde la Transición.

Al estar un semestre en negativo, entraremos en recesión técnica y el BCE dejará el año que viene de comprar deuda. Poco nos pasa.

Jamás he leído, en La Vanguardia, que no merecía lugar alguno de España, pesadilla tan atroz como la que representa Sánchez.

Pierde España: las provincias vascongadas aportan cero y además sufriremos otro presupuesto faraónico de impuestos y gastos.

En cuanto se rasca un poco, son cagadas. Y además muy caras. Lo último: Su Persona dobla el brazo a Macron con el gaseaducto.

Sánchez quedó en evidencia en el Senado al decir, sin despeinarse, que gestionará la crisis económica como gestionó la pandemia.

Hemos dado tanta prisa en acelerar la transición energética que la estamos haciendo más pestilente y cara de lo que sería deseable.

Los parlamentarios de Ceuta y Melilla están obligados a denunciar a María Antonia Trujillo ante las Cortes Generales y los tribunales.