Vivimos en la tierra del ocupa. Ocúpate tu de eso y de lo otro y de lo de más allá, que yo no quiero ser responsable. ¿Será este el país de los irresponsables?
En la tierra del ocupa. Por Rodolfo Arévalo

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Vivimos en la tierra del ocupa. Ocúpate tu de eso y de lo otro y de lo de más allá, que yo no quiero ser responsable. ¿Será este el país de los irresponsables?

Si haces el esfuerzo de estar en esta convocatoria civil sin importar de qué partido político eres o simpatizas, España y tu conciencia te lo agradecerán.

En la sala de bingo del Palacio de la Moncloa: Brainstorming para el acuerdo Psoe – Sumar. – ¡¿Qué molaría más?! – Currar menos y cobrar más…

Así se los lleve, a ambos, el diablo, si no está en la voluntad de Dios el ayudarnos: si es para bien de España, vale lo mismo.

En la cancha de baloncesto del Palacio de la Moncloa. – Felisín, ¿Qué son esos gritos?- Son los de la banda, que vienen por el botín.

Es el amo de la caja, cuestión diáfana e incuestionable, sólo negada por la tropa de cretinos a los que sólo les motiva el servilismo hacia su sostenedor.

Seguimos en la incertidumbre respecto a los pactos del aspirante con los partidos que quieren romper España, excepción hecha de BILDU.

Esos años, los 80’, fueron duros. Había muchos lobos que mataban muchos corderos, y entre asesinos y víctimas, solamente estábamos un puñado de txakurras.

Papelón del gobierno en las crisis internacionales. Los socios preferentes de Sánchez se alinean siempre con los enemigos de Occidente.

Recién entrado el otoño Alonso se desplaza al Real Monasterio de El Escorial para entrevistar a don Francisco de Quevedo.

Crisis de gobierno. Crisis sanitaria. Etc. Y al timón de la nave tenemos a Sánchez y su exótica tripulación. ¡¿Qué puede salir mal?!

Tener presente el pasado de esta señora no forma parte de la memoria democrática que abandera el sanchismo.

En la Sala de recreativos de la Moncloa. – Presi, el embajador judío está que bufa… Dice que parte del gobierno está con los terroristas.

Los tentáculos del dictador han llegado a todas partes, o a casi todas. De lo que quede de justicia depende que España siga al menos viva.