Mostrando: 15 - 22 de 22 RESULTADOS

Los besos. No hay nada tan dulce como tu boca. Por Silvia Gutiérrez Oria

A menudo me pregunto qué encierran algunos besos que te atan dulcemente a perpetuidad.. Sí.., desde mi reflexión y mi curiosidad, he buscado la explicación en los expertos.., bueno, mejor dicho en los científicos.. Muchos son los que estudian, opinan y nos “propinan” con tus teorías.. Que si estimula el cerebro al liberar oxitocina creando sensación de bienestar e influyendo en el enamoramiento o en el orgasmo y que se asocia con la afectividad, la ternura y el acto de tocar y sentir..

La amiga Silvia desde Santander: Al menos, me quedan la lectura y mi imaginación

Es un día raro
Al menos, me quedan la lectura y mi imaginación

«Está todo fuera de sí…  Algunos pensamientos rebeldes en un cuerpo caprichoso.., al menos, me queda la lectura y mi imaginación»

Es un día raro.., de ésos que no sabes muy bien por dónde viene.. Creí que tenía todo controlado.. Soy mayor, no mucho.., lo que se dice madura.. Sé lo que quiero, lo que no , lo que me apetece, lo que me desagrada, lo que creo que nunca haría, lo que me queda por hacer…

Sin embargo, está todo fuera de sí.. Alma , materia gris , corazón… Y algunos pensamientos rebeldes en un cuerpo caprichoso.., al menos, me queda la lectura y mi imaginación:

“La seducción de los sentidos es tan penetrante, los caprichos de la imaginación son tan violentos, que el espíritu se forja un sueño lleno de deleites, transportes y éxtasis o, por lo menos, una novela de sensualidad viva y variada; luego, en la ocasión propia, el torrente contenido se desborda, rompiendo los diques de la ley y el deber”.

Hippolyte Taine

Yo era una de ustedes, sin pasión.. pero hoy con mis arrugas, soy mas joven que mañana

 

Yo era una de ustedes
Yo era una de ustedes, sin pasión, me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué

 

«Yo era una de ustedes, sin pasión. Me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué»

 

 

Yo era una de ustedes, sin pasión. Me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué… Así me iba apagando en esa vida ordenada y rutinaria hasta que, un día cualquiera recordé un olor.., una fragancia… Había dejado atrás vivencias por las que, tiempo después.., ¡Hubiera matado! Y, ¡mírame ahora! Automatizada.., gris, resignada…

Así que revolví en el cajón de los sueños, y los reviví mentalmente hasta divisar el arco iris… Y allá con pasión me dirijo.., hacia los humanos de colores, y las nubes de algodón. Donde los besos son moneda y olvidas las horas el reloj…

Donde los ojos son palabras, los hombros suaves almohadas, y la única luz una pasión. Allí donde quise ir un día, el estado al que jamás renunciaré, porque, yo, yo no envejezco señores… Yo maduro, y me reinvento.., no soy lo que veis. Porque peino canas, tengo arrugas, hasta en el alma.., pero hoy, aún soy joven, y algo más que mañana.

 

Adiós venda, adiós ceguera, adiós deseo… No volváis a mis sueños

espero que mi deseo
Espero que mi deseo diga adiós a mis sueños

 

 

Lope de Vega decía “Que si ha de dar un desengaño muerte, mejor es un engaño que da vida”.

 

 

No hay peor engaño que engañarse a uno mismo.. Es sólo una frase, pero ¡tan cierta! Creer ciegamente en algo que deseas con todo el alma, puede ser a veces una manera de consolarse engañosamente.

 

 

«Adiós venda, adiós ceguera, adiós deseo. ., no volváis a mis sueños»

 

 

Mientras mantienes una venda en los ojos para seguir soñando con algo que no ocurrirá, mantienes también la esperanza .., y eso como dice el refrán, es lo último que se pierde.. Pero es cuestión de tiempo, de hechos y de salud, que un día te veas obligado a dejarla caer, a descubrir tus ojos ante la obstinada realidad.

 

 

No, no va a ocurrir, ¡desengáñate!, no porque tú no lo quieras, sino porque no depende ya de ti, no está en tus manos Así es que hoy, después de mucho tiempo, me ciego ante la deslumbrante luz de la evidencia, y espero que mi deseo .. , vuele feliz. Adiós venda, adiós ceguera, adiós deseo. ., no volváis a mis sueños.