Yolanda tiene un «síndrome», el de la trascendencia. Una especie de transmutación cuando, a su alcance, le dan tribuna y se sabe escuchada.
«De profundis, by Yolanda™». Por Teresita Ávila

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Yolanda tiene un «síndrome», el de la trascendencia. Una especie de transmutación cuando, a su alcance, le dan tribuna y se sabe escuchada.

¿Por qué hay que disculparse por ser de derechas y no hay que disculparse por serlo de izquierdas? A fin de cuentas viene a ser la misma memez.

Con franqueza: no esperemos sino bajeza moral, de esta gentuza; arrastrarán, codo con codo, sus miserias políticas hasta las urnas».

Pase lo que pase con el plebiscito a su mamandurria, cuanto peor estén los partidos del Frente Popular, mejor nos irá a los de la otra orilla.

Tras el descalabro electoral, con el miedo metido en el cuerpo, hay un éxodo de podemiteros a lo de la Yoli.

Hay que ir a votar sea como sea, nadie se puede quedar sin hacerlo pues esta vez nos une de nuevo una causa mayor; ir contra Pedro Sánchez.

Racismo también es que en Vascongadas, Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares o Galicia, la lengua materna sea pisoteada continuamente.

Lo único que Sánchez te pide (sin decírtelo abiertamente, porque sería un delito), es que el 28M y en diciembre, lo votes a él, por su cara bonita.

Las redes llenas, algunos hasta dicen que los comuneros también son el origen del liberalismo en España. Jajaja…

Fracturas aparte es primordial para Sánchez debilitar al partido de Pablo Iglesias, y eso pasa por la sustitución y el ninguneo.

-Cuesta creer que sean tan machistas, Yolanda. -No quiero un Sumar donde no esté Podemos, Jordi. -En fin, si tú dices que son machistas, por algo será…

El yolandismo representa la personificación de la extrema siniestra feminista con una túnica de querube. Es un comunismo que renta bien.

Este Gobierno de la mentira salta de tema en tema y da categoría de escándalo a cualquier asunto por nimio que sea, de manera coordinada y en manada.

Comprar productos frescos, se ha convertido en un lujo para un número escandaloso de familias, según el último informe de la OCU.