Asisto atónito en esta semana al subrayado que hacen lo socialistas españoles sobre la importancia en nuestra calamitosa crisis nacional del importante epígrafe de deuda privada. Claro que es terrible que no podamos pagar la hipoteca. Incluso los ecos de la progresista teoría económica llegan a esta humilde Paseata vía comentarios.
Jordi Sevilla, el gran economista, el profesor que trató de enseñar algunas pautas al alquimista social Zapatero, lo repite por activa y por pasiva: Esta mañana me desayuno con su frase: «Dado que la deuda privada es superior a la publica, el recorte del gasto privado tiene que ser superior al del gasto publico. Xq nadie protesta?» y ahora que he hecho la digestión de la tostada todavía no se qué quiere decir. ¿Acaso excusa el gasto público del gobierno socialista? ¿Nunca oyó la frase de su correligionario Barreda tras perder la presidencia en Castilla La Mancha que él, muy ufano, había sido presidente y no contable?
Si algo nos enseño el estupendo documental «Inside Job«, oscarizado este año, es que los poderosos mantienen en sus nóminas a los catedráticos de las mas importantes universidades para «fortalecer ideológicamente sus ganancias» y, en esa corriente de pensamiento pragmático observo como los socialistas se aferran, como a un clavo ardiendo, a defender lo indefendible: «Gastamos a espuertas por el bienestar del estado.»
