Ya no extraña que ayer no viéramos ni una sola bandera española en las machas sindicales del 1 de Mayo. El tópico convertido en retórica de la alquimia social hace que si no gana la selección española de fútbol, ondear nuestra bandera sea propio de fachas. Vi en las pancartas de la calle tomada los lemas de no mas recortes y hasta sonreí cuando vi una banderola con el mensaje: No al Neofranquismo, pero ni una bandera española. Muchas republicanas, las catalanas en Barcelona, las vascas en Bilbao y hasta las andaluzas en Sevilla. Y claro está, hoy que nos desayunamos con la nueva expropiación, esta vez de Evo Morales, los sesudos hablan de los problemas de la marca España.
A finales del año pasado, recuerdo que leí todo lo contrario. Creo que eran los rescoldos del zapaterismo. Se nos decía que gracias a las energías renovables, la biotecnología, la aeronaútica y el diseño, la marca España había entrado en la primera división de la marca-países y el desarrollo de la imagen del país. Había allí una pequeña alusión al problema de falta de cohesión que presentaban las autonomías luchando, cada una por su lado, en los mercados exteriores. Nada insalvable. ¿El sinsentido del Romanticismo?
El caso es que hoy, aquel sueño que ejemplifica a la perfección el despropósito oficial del cochecito eléctrico, auténtica burbuja de la economía estatalizada e intervencionista, se transforma con el paso de los días en pesadilla. Y la marca España otra vez a esa segunda división en la que los partidos fuera de casa, en Argentina, en Bolivia, Ecuador y Venezuela se presentan cuesta arriba. ¿Y de quién es la culpa? De la falta de arrestos de nuestro actual gobierno o de las relaciones peligrosas que amamantó el anterior? El caso es que además del viejo proverbio de nuestros abuelos «al perro flaco…», el tema de las autonomías creo que pesa muy a la contra. Resalto por su interés una metáfora que ha expresado públicamente el gestor y analista, especialista en los sectores energético y financiero, Daniel lacalle: «Imaginense una clase con 17 alumnos donde cada uno recibe clases particulares y ayudas si suspende, pero las pierde si aprueba. ?Que pasa?»
Ahh. Se me olvidaba: en los partidos fuera de casa viene bien ondear la bandera, aunque sea por dar colorido al campo.


¿Aún existe esa marca? 😉
Llegados a este punto, me encuentro desasosegada, vieja, porque mi intención hacia reflexionar, con conocimiento de la historia incluso pierde sentido.
Podriamos decir que a la Madre Patria los hijos le salieron «rana». Y tampoco es así.
Vi como en 500 años, el trabajo de España fue robado por intereses que no fueron jamás los de los Pueblos de las Colonias, mosaico humano, como siempre, teñido de alguna, y digo, solo alguna inocencia.
Nacida en soledades Magallánicas, me es inevitable la potestad de lo salvaje, y, «a perro flaco», agrego, » cuando el perro muere, las pulgas, se buscan otro»
Es necesaria, ya de vida o muerte, una capacidad de gestión al margen de aquellos intereses de siempre pero que recrudecieron sus métodos, y que la Madre Patria, capitalice al fin, por el bien de todos nuestros hombres, las capacidades de supervivencia,
Está de su mano. Solo no debe aceptar la corrupción,
Suena como facil a la par que estúpido no?