Lo veo a mi alrededor. Aquellos que desean acabar con la casta, se convierten en casta, y a pesar de ello, la vasca les cree, pero desgraciadamente no cae en que sus nuevos líderes solo quieren el control y poder para quemar España.
Así, nos saquean y okupan un país abandonado por los del PP y los de la Pesoe, mientras crecen los programas telebasuras, en los que incluyo algunos informativos.
Un viva la Pepa, y un tonto el último, en el que los políticos se recrean en la pasarela mediática con la que nos tienen tan entretenidos, atolondrados y desesperanzados, que cualquier cosa que suene bien nos llena de esperanza.
Pues yo os digo que ni son solución ni salvan y que nuestro paisaje político es semejante a un desierto que cada día se llena de cadáveres, y los únicos que salen ganando, son los buitres que acechan.
Quieren presionar al máximo y provocar un enfrentamiento civil, para así después volver a chorizar, yo digo, empezar, mientras otros lo definen como enseñorar.
No hace falta que una Cataluña se quiera separar o se separe de España, es España, con sus poderes, la nación secuestrada que no defiende los derechos y libertades de los españoles de la comunidad catalana.
Es España, y me duele decirlo, la que nos deja en manos de los verdugos, es España la que se separa de Cataluña.
Dios nos bendiga y salve.



