Recuerdo esta mañana la foto que acompaño porque en las calles del país de las maravillas no se ve nada claro. Ha amanecido aquí con niebla espesa y mental, y ese mal olor que no olvido desde que tomé la imagen de protesta a nuestra casta política. Pero hoy me doy cuenta de que en la imagen falta alguna caja… La rotulada por ejemplo con el emblema de los que mangonean a este lado del espejo. La Generalitat informó hace pocos días, por ejemplo, de que en el año pasado, el 2015, recaudó un total de 140.000 euros en multas por no rotular en catalán. Casi el triple de la recaudado en el año anterior, 2014, que fueron 51.350 euros.
No todos los españoles somos tan cortos como para confiar en políticas inútiles para el ciudadano. Podían ahorrarse los mentirosos discursos que van a atormentar en otra horrible campaña a los humildes y crédulos (algunos) ciudadanos, ¡Que tortura! además, de paso, ahorrar una considerable pasta que bien podrían invertir en mejorar el bienestar social.
Muchos como yo estamos hartos de la niebla espesa, de tanto mal teatro. Ese sistema de chorizos no funciona y una España dividida en 17 taifas menos. Las instituciones no funcionan, los poderes del Estado no son independientes, porque todos están amigados en sus trapicheos.



