«El 15 de Marzo del año 44 A.C, en los idus de Marzo, Julio César emperador de Roma fue asesinado cuando entraba en el Senado»
El 15 de Marzo del año 44 A.C, en los idus de Marzo, Julio César emperador de Roma fue asesinado cuando entraba en el Senado. De acuerdo con Eutropio y Suetonio, al menos 60 senadores participaron en el magnicidio, entre ellos Cayo Casio y Marco Junio Bruto. César recibió 23 puñaladas, de las que, si creemos a Suetonio, solamente una, la segunda recibida en el tórax, fue la mortal.
Marco Antonio, militar y político romano nombrado magister equitum por el emperador, su mano derecha, se dirigió así al pueblo tras la muerte de Julio César:
«Amigos, romanos, compatriotas, escuchadme: he venido a enterrar a César, no a ensalzarlo. El mal que hacen los hombres les sobrevive; el bien suele quedar sepultado con sus huesos. Que así ocurra con César…
…Bruto os ha dicho que César era ambicioso: si lo fue, era la suya una falta grave, y gravemente la ha pagado. Por la benevolencia de Bruto y de los demás, pues Bruto es un hombre de honor, como lo son todos, he venido a hablar en el funeral de César…
…No hablo para desmentir lo que Bruto dijo, sino que estoy aquí para decir lo que sé. Todos le amasteis alguna vez, y no sin razón. ¿Que razón, entonces, os impide ahora hacerle el duelo? ¡Ay, raciocinio te has refugiado entre las bestias, y los hombres han perdido la razón!… Perdonadme. Mi corazón está ahí, en esos despojos fúnebres, con César, y he de detenerme hasta que vuelva en mí…»


