Sister Mart, Marta Ferrusola: Una matriarca de cuidado… Ahora rece lo que sepa

SISTER MART, UNA MATRIARCA DE CUIDADO
SISTER MART, UNA MATRIARCA DE CUIDADO. Ilustración de Zooropina

 

Cuando leí la noticia sobre las andanzas y ocurrencias de la primera dama catalana me debatí entre la risa nerviosa y la rabia más absoluta. Marta Ferrusola, “la esposa de Cataluña” por excelencia, la madre abnegada de una numerosa prole, discreta, luchadora y sacrificada…

 

De cara a la galería, siempre tan digna, tan implicada en la lucha de Cataluña por su libertad y sus esencias de pacotilla. Cómo se enfadaba la señora si sus hijos venían diciendo que otro niño en el parque “les hablaba en castellano”. Cómo se ofendía si los apellidos y procedencia de posteriores presidentes a Jordi Pujol en la Generalitat no eran catalanes.

 

“Recuerdo la soberbia de Marta Ferrusola, su prepotencia, su supremacía catalanista”

 

 

Y esta podría haber sido perfectamente una de las conversaciones mantenida por Doña Marta Ferrusola y el director de una sucursal cualquiera del And Bank.

 

  • And Bank, buenos días, le atiende Joan.
  • Buenos días, Joan. ¿Me pasa con el director por favor?
  • Sí, ¿De parte de quién?
  • Dígale que soy la Madre Superiora.
  • ¡Anda! ¿Del Santuario de Meritxell?
  • ¡Oiga, no sea indiscreto! Dígale que soy la Madre Superiora, sin más.
  • Sí, disculpe, es que mi abuela es muy devota y me hizo ilusión…
  • Ya veo… Aligere por favor…

 

Suena “La Cabalgata de las Valkirias” del otro lado. A los 20 segundos, alguien contesta:

 

  • Buenos días Mart…digo, Madre Superiora.
  • Buenos días, vaya empleados fisgones que tiene.
  • Disculpe, ha ido a dar con Joan, no es mal chico, quizá sólo un poco imprudente.
  • Me di cuenta. En fin, a lo que vamos. ¿Cómo estamos de fe?
  • Incrementando por momentos, los interes…digo, la fe es mucha y si se proyecta en el camino correcto, todo serán benefici…digo, bendiciones. Eso, bendiciones.
  • Debería orar más a menudo. No le veo muy puesto en jerga religiosa y me interesa tener una conversación fluida, sin titubeos. La fe mueve montañas y yo muevo misales.
  • Por supuesto, faltaría más. ¿Cuántos misales necesita mover hoy?
  • Pues creo que unos 4. El capellán más mayor de mi congregación, anda un poco despistado y parece que los pierde.
  • Sin problema. ¿Algo más?
  • A ver si podemos incrementar la fe en estos meses y yo lo surtiré de misales para que su biblioteca no quede vacía.
  • Usted siempre tan generosa, Doña Mart…Madre.
  • No se ponga nervioso, estaré encantada de regalarles algunos misales para usted y su esposa, siempre y cuando su labor de fruto y mi fe depositada crezca.
  • Por supuesto, he invertido y puesto sus misales a buen recaudo, en una biblioteca que no sólo los conservará divinamente, nunca mejor dicho, sino que hará incrementar su valor.
  • Bueno, bueno, no se acelere. Muévame esos 4 que le dije y me mantiene informada del resto.
  • Claro, Madre. Cuente con ello.
  • Muy bien, le dejo que tengo a la congregación revuelta por secretos de confesión. Por lo visto no está visto con buenos ojos el incremento de fe en mi parroquia y debemos ser cautos. Hablamos, buenos días.
  • Buenos días, Madre. Aquí estaré si precisa de mis servicios y no olvide que tengo a un hijo en camino, la fe es muy importante para criarlo…además mi mujer..

 

Tututututututu……

 

  • ¿Madre? Dios, ¡Qué carácter!

 

“Cómo se enfadaba la señora si sus hijos venían diciendo que otro niño en el parque les hablaba en castellano”

 

 

Imposible olvidar la soberbia de Marta Ferrusola, su prepotencia, su supremacía catalanista. ¿Ahora qué pasa, Marta? Ni haberse encomendado a un personaje religioso la exime de haber pecado de todas las formas posibles. Quizá por eso se hizo pasar por Madre Superiora, porque algo de conciencia le queda y hablar o actuar “en nombre de Dios” (que no es otro que su Honorable marido) Le hacía sentirse más tranquila.

 

Señora Ferrusola, la verdad sólo tiene un camino. Su familia y usted nos han robado a todos los catalanes durante años. Les hemos cazado. Ya va siendo hora que se encomienden al santo que más les guste.

 

Recen lo que sepan.

 

 

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Zooropina

Zooropina

El destino quiso que dos gaditanos se encontrasen en Barcelona y decidiesen que su primer hijo merecía una hermana. Vine al mundo para no salir viva de él, mientras, vivo al límite expresando sin filtro lo que me inquieta o apasiona. Creo que si no tienes nada que decir, aun tienes mucho que leer.

4 comentarios sobre “Sister Mart, Marta Ferrusola: Una matriarca de cuidado… Ahora rece lo que sepa

  • Maria
    el 9 mayo 2017 a las 12:31
    Permalink

    Excelente artículo ZooropinUp. Es increible que la sociedad catalana haya permitido tantísimo robo, algo verdaderamente inexplicable .

    Respuesta
  • RODOLFO AREVALO
    el 9 mayo 2017 a las 17:19
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    Muy divertido. El próximo confesionario lo montamos nosotros Tú…jajajajajajaj

    Respuesta
  • el 9 mayo 2017 a las 18:14
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    En re ¿entenmdido?alidad como dicen los catalanes , no es asi, ella es cagalana, cacalana

    Respuesta
  • el 10 mayo 2017 a las 7:04
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    Genial!! Zoo, Aunque no creas, muchos partes de esta ficción habrán sido clavadas, en realidad. Muy buena👏🏻👏🏻👏🏻

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