
«El cuento chino de la especialización, las dietas, la endogamia y la venganza en la carrera judicial de la izquierda»
Cuando el Tribunal Supremo absolvió a Baltasar Garzón del delito de prevaricación por la apertura de un procedimiento sobre los crímenes del franquismo, José Manuel Maza discrepó: Él creía que debía ser condenado. Y eso, querido amigo, la izquierda fiscal no lo ha olvidado. (Zarzalejos)
En la trayectoria de Manuel Moix destaca su denuncia contra el juez Elpidio Silva, al que logró apartar de la carrera judicial.

El problema está en lo que no le quisieron juzgar: La carta en la que «pedía» dinero a su «Querido Amigo» Botín, ya que constituía extorsión, que no había prescrito, y milagrosamente se convirtió en cohecho, prescrito. Pero no le perdonaron que sacase al aire uno de los principales vías de «financiación» de algunas profesiones.