
El Manzanares no huele a río pero su nuevo paisaje por Madrid resulta espléndido para la paseata. Caminamos en animada conversación y mi amigo Rafa insiste que ni con la segunda República, nuestra querida España tuvo tantos problemas de unidad como ahora. Rafael es un gran realizador de televisión que aprendió ese oficio próximo al arte de la comunicación audiovisual, con una de las mejores y «castúas» directoras de la historia cinematográfica española. Doña Pilar Miro, que está en los cielos. Nuestro destino la exposición fotográfica sobre Ryszard Kapuscinski que exhibe el antiguo matadero. Su cita convertida en lema nos ha atrapado a los dos: «Cada fotografía es un recuerdo, y a la vez no hay nada que nos haga mas conscientes de la fragilidad del tiempo, de su naturaleza perecedera y efímera, que la fotografía.«

Rafael me toma esta imagen y me dice que quiere dejar constancia de sus reflexiones aquí porque asegura que hay dos legados perdurables que podemos transmitir a nuestros hijos: Uno, son las raíces, el otro las alas. Y bienvenidos sean en La Paseata tanto su espíritu crítico como sus collages informativos.
El siglo XXI debería ser un siglo de humanismo global.
Por Rafael Gómez de Marcos

El siglo XXI debería ser un siglo de un humanismo global, pero tiene dos peligrosos enemigos: el nacionalismo y el fundamentalismo religioso.
El comunismo, está derrotado en Europa, el nacionalismo se desarrollo en su forma más demoníaca con Hitler, pero actualmente esta resucitando y es superviviente en muchas partes del mundo, al igual que el fundamentalismo religioso.
Todos los nacionalismos hacen exaltación del territorio y de su idiosincrasia, por encima de los derechos y libertades, buscan un culpable deshumanizándolo, hacen uso de un victimismo que les sirva para justificar sus reivindicaciones, adulteran el pasado y el presente a través de un control férreo de los medios de comunicación para poder construir una realidad ficticia, que les ayude a homogenizar ideológicamente a la población.
En Cataluña, los dos grandes partidos nacionalistas, la conservadora (CiU) y los radicales (ERC y sectores nacionalistas del PSC) se completan perfectamente, pues corresponden al neoliberalismo “de derechas” y “de izquierdas” descritos por Laval y Dardot, que explicaron como el neoliberalismo (liberalismo mal entendido) es todo un programa de control en que el propio sujeto se acaba controlando a sí mismo.
A Kapuściński le interesaba vivir el presente y asumir el pasado. Sabia de la importancia de la perspectiva y de la relatividad de las cosas, conocía la importancia de las analogías y de los contrastes.

