
«La infantil y poco trabajada mentalidad de Soraya, la Vicepresidenta del Gobierno, la llevó a montar un despacho en Barcelona para así tratar de llevar por el buen camino a las ovejas descarriadas catalanas»
De todo lo que está pasando en España con el proceso independentista es fruto de la posverdad, esto es, la mentira utilizada para intereses perversos y de la pardillez de nuestros gobernantes nacionales. Sin esa permisividad pacata se hubiesen percatado a las primeras de cambio, que el fanatismo de sus protagonistas hacia imposible cualquier entendimiento. Por eso, pienso que la infantil y poco trabajada mentalidad de la Vicepresidenta del Gobierno, la llevó a montar un despacho en Barcelona para así tratar de llevar por el buen camino a las ovejas descarriadas catalanas.
Era fácil de descubrir en cualquier persona avezada que no era una buena idea. No solo vale haber estudiado con perseverancia los sesudos libros académicos, sino que también es primordial conocer y aprender de la escuela de la calle, lo que popularmente se llamaba «las asignaturas aprendidas en los billares». Pero me temo que la señora Sáenz de Santamaría sólo conoció las del colegio de pago.
Para ser un político de raza hay que haber aprendido de las dos fuentes. Con el saber de ambas hubiese propuesto sin dudarlo,hace años, encerrar a los traidores. Ahora todo es más complicado y ya solo vale la fuerza del más fuerte. Insisto los fanáticos no atienden a razones y leyes y eso lo saben los que estudiaron en el colegio y en la calle, Mundología se llama eso.

¡Vaya corrida la de la Sorayita! O eso parece. Ya tenemos explicado lo del despacho en Barcelona. Despacho con masajista incluido.