Porque al César lo que es del César, La Paseata por la libertad de expresión con Javier Gotor ante el ataque de Ribó

El alcalde de València, Joan Ribó
El alcalde de València, Joan Ribó

 

 

 

“Cinco meses después, en el mes de Octubre, imagino que tras sopesarlo detenidamente, y por su honor, el actual Alcalde de Valencia, Joan Ribó  decide querellarse”

 

 

Entre otras mucha actividades, me dedico a editar y administrar este medio digital. El pasado 20 de mayo del 2017 edité para La Paseata el artículo de opinión de Javier Gotor titulado “¿SOM COM TU?.. Qué más quisieras Joan Ribó. Tu odias a España, odias la libertad y odias a Valencia”.

Cinco meses después de editar dicho artículo, concretamente en el mes de Octubre del pasado año, el alcalde de Valencia Joan Ribó, imagino que tras sopesarlo detenidamente, o quizás por haberlo leído con ese retraso debido a su cúmulo de ocupaciones, y por su honor, el alcalde decidió denunciar por las injurias presuntamente realizadas por el autor del mencionado artículo Javier Gotor por el presunto delito de odio que conlleva su opinión y tal vez por injurias. Paradójicamente, el honor es un concepto vital para la convivencia en sociedad, que siempre he defendido en La Paseata.

En este humilde digital, tenemos como un principal principio ético la libertad de expresión y quizás, Joan Ribó  tal y como se manifiesta como parte querellante en el atestado judicial, no es consciente  de que al dar altavoz en los tribunales a los presuntos delitos que denuncia, en vez de pasar  estos desapercibidos y car en el olvido rápidamente, por un reducido número de lectores, puede ser que su acción le sea más perjudicial que el beneficio de resarcimiento por haberla sufrido. Porque, sobre todo olvida este regidor que precisamente por serlo, está expuesto a la crítica constante y que no debería usar la fuerza que le da su posición para, desde la superioridad de su cargo, arremeter contra quién pueda ofenderle por expresar sus ideas en contra de las suyas. A eso, en una democracia medianamente decente, es a lo que se enfrenta quién es cargo público y así debería este alcalde aceptarlo.

 

El señor Joan Ribó acusa de odio desde su responsabilidad de alcalde de Valencia, una magnífica ciudad en la que actualmente sus vecinos sufren un plaga de ratas en las proximidades de la calle José María Mortes Lerma, y en la que además muchos de sus ciudadanos me han confirmado personalmente en más de una ocasión, que el alcalde del Tripartito gobierna contra la parte del electorado que no le votó por una tan importante cuestión como es la del honor y que no es otra que su ideología personal. Un ideario político muy concreto para la responsabilidad que conlleva la gestión del poder y que respalda la denuncia que la Justicia debería resolver, una Justicia que sabe bien como castigar los delitos de odio y contra el honor, querellas que ya han sido documentadas a lo largo de una valiosa jurisprudencia sobre qué significa el delirio querulante y su incidencia en la administración de justicia.

Si a un gobernante le molesta la opinión pública,aunque sea beligerante y literariamente agresiva de unos gobernados que no aceptan la ideología por él esgrimida, no debería mostrarlo y menos en público. Esto lo hacen todos los políticos y día a día unos contra otros. También veo conveniente mencionar que denunciar sin pausa y por todo lo que se mueve hace que el funcionamiento de los tribunales de justicia sufran retraso para tratar otros temas que pudieran ser bastante más preocupantes y delicados. A ver si vamos a acabar en España judicializandolo todo como en EEUU, un país que es denostado por los que esgrimen la misma ideología que el señor alcalde utiliza.

Porque la realidad resulta tozuda para expresarse con esos renglones torcidos a los que los paseantes juntaletras calificamos como bendita casualidad poética, porque al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios, la Paseata y a pesar de todo, se solidariza con Javier Gotor, con el convencimiento de que por su parte, no habrá correspondencia como, desgraciadamente ya ha demostrado en público y por escrito, al publicar sus personales ataques contra La Paseata en las redes sociales, concretamente en el grupo de la Llanura Palmaria de Facebook. Y vaya con él, nuestro respeto por el hoy tan retorcido como manoseado, pero vital, concepto de libertad de expresión ante el ataque con forma oficial de querella de Joan Ribó contra Javier Gotor y esta humilde La Paseata, y porque en esencia, desde los presupuestos de la verdad y su manipulación, los odios personales, los cuchillos por la espalada, el peso de la Ley, el de la Justicia, y las responsabilidades personales, aquí siempre hemos defendido que el que la hace la paga o al menos debería hacerlo.

Aunque La Paseata no se hace responsable de ningún modo del contenido vertido por sus colaboradores en sus artículos, ya que pertenecen al propio autor, he de decir que aunque Javier Gotor ya no colabora con esta revista desde su hostil posicionamiento y que, por tanto, es persona “non grata” para La Paseata, desde aquí estamos en la obligación de reiterar nuestra defensa al derecho a la libertad de expresión, ahora con más ahínco en estos tiempos de la España nuestra en la que la ofensa en direcciones contrapuestas se ejerce también contra los gobernados sin atenerse a las normas del Estado de Derecho, en multitud de ocasiones por parte de algunos representantes electos por el pueblo para transformarse en comisarios políticos de sus propias dogmas.

A la espera de la resolución judicial, en el caso de que la denuncia se admitiere a trámite y con la absoluta confianza en la justicia, aquí estamos con nuestra cita diaria en la que hoy recordamos una máxima de nuestros antepasados: Nunca te fíes de quien, y por diferentes motivos, razones o sentimientos, traiciona a sus amigos, a sus vecinos, a su municipio o su país. También te traicionará a ti. No hay nada como defender la verdad y en español. Fuerza y honor.

 

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

2 comentarios sobre “Porque al César lo que es del César, La Paseata por la libertad de expresión con Javier Gotor ante el ataque de Ribó

  • Antonio De la Torre Luque
    el 4 febrero 2018 a las 20:12
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    Una decepción que no lo es tanto, después de conocer de pasada al personaje. La cizaña hay que apartarla cuanto antes y a seguir creciendo sin la mala hierba.
    Mucho ánimo, don Manuel y que siga llegando lejos en La Paseata.

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  • el 5 febrero 2018 a las 17:54
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    Estas cosas se pueden decir de otra manera…, el castellano tiene recursos léxicos y lingüísticos con cuyo uso no se hace daño. La sutileza y la elegancia espiritual se imponen. Tan importante como la verdad son la ecuanimidad y la cortesía. Las palabras son como las bombas: siempre hacen daño donde caen.

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