(XXXII) La insoportable vecindad de los podemitas y el empacho ideológico del maestro Rodrigo

La insoportable vecindad de los podemitas y el empacho ideológico

“Son borrachuzos, meones, violentos, que me hacen intuir un futuro complicado más allá de la crisis, el paro, o ese empacho ideológico que en la actualidad alimenta el Poder y el surrealismo político que nos invade”

La otra mañana en las manos del poeta había un casco de litrona. Seguro que quien, junto a la paloma lo colocó, creyó que hacía gracia. Estaría empachado de alcohol, pero me temo que tras la resaca, su mente trataría de equilibrar razonamientos y teorías para justificar lo injustificable. También lo vio el maestro Rodrigo, otro de los paseantes de Santa Ana en este invierno que no acaba de comenzar. Tiene algunos más que setenta, y desde hace mucho tiempo vive en un cuartito gris con lavabo de una pensión de la calle Atocha en Madrid. Me dijo : “Estas son las consecuencias del botellón. A estos zánganos borrachos les daba yo otra guerra para que pensaran en cosas serias”.
Rodrigo está solo desde siempre. En su infancia quedó huérfano por la Guerra Civil. Emigró en la posguerra. Trabajó duro y las pasó canutas para comer y por su ideología  comunista. En el “Partido” llegó a ejercer un cargo de responsabilidad y ahora me dice que el “polit-bureau” no se portó del todo bien con él. Pero que sus verdaderos enemigos son los curas, todos los curas y los fascistas, esos de la derecha.
El maestro fuma, fuma y, como yo, madruga. No duerme bien. Y ha dejado de comprar el tabaco en uno de lo estancos del barrio que abre a las ocho porque “el dueño es un facha” y se gasta unos céntimos más en el bar, por no dar un euro a la derecha. Le gusta hablar y la “cháchara” es  su entretenimiento en la plaza, donde pasea todas las mañanas. Pero lo que me preocupa es que se ha quedado ya sin tertulianos. Otra vez la soledad, que ya le atormenta… y  es que casi nadie aguanta ya sus improperios y su airado monotema: Que si después Zapatero, el tal Pablo Iglesias es el único hombre bueno que queda en España porque sin reparos es comunista, del partido, como él. Que si los curas son peores que Bin Laden… Siempre igual. Si  algunos de los periodistas que oye en la radio supieran el mal que le hacen con sus tertulias, pienso que hasta evitarían algún que otro comentario. Por humanidad.
Lo peor es que se pone nervioso y padece de hipertensión.  Le digo que no puede empezar, cada día, con tamaño cabreo. pero me contesta que las tardes, al anochecer, es todavía peor. Creo que tiene empacho de ideología: Sus ideas son tan grandes que no le queda un retalito en el cerebro que le procura bienestar. Mastica un odio que le reconcome las entrañas y, cada día que pasa, le veo con peor cara.
El maestro Rodrigo es tan solo un conocido y lo cierto es que su biografía, marcada por la sangre y la guerra, representa una coartada mítica y metafórica, excelente y humana, para su empacho. El problema está en esos millones de españoles, despreocupados porque incluso tienen un buen sueldo en su puesto de trabajo en esta sociedad del bienestar acuciada por el paro,  y que por diferentes motivos, tienen como él, el cerebro empachado. Conozco a unos cuantos que con cara de asco me han dicho que ellos votaron a Podemos por arrebato y me dan mucha más pena que el maestro Rodrigo que, de vez en cuando, cuenta alguna batallita real de nuestra historia reciente en esta plaza de Santa Ana, en el barrio de las Letras de Madrid. Una plaza  que durante  las noches de fin de semana se llena de seres que habitan un escalón mas bajo que los empachados de ideología. Son los “ni-ni”, hijos de papá, vestiditos de morado pero sin cultura ni tan siquiera ideología, borrachuzos, meones, violentos, que me hacen intuir un futuro complicado más allá de la crisis, el paro, o ese empacho ideológico que en la actualidad alimenta el Poder y el surrealismo político que nos invade.
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

2 comentarios sobre “(XXXII) La insoportable vecindad de los podemitas y el empacho ideológico del maestro Rodrigo

  • el 27 enero 2010 a las 23:42
    Permalink

    Déjalo ser, déjalo estar, ya perdió bastante. Perdió, perdieron, no sólo la guerra, perdieron el alma, perdieron los sueños que sueños son, las ideas que ideas son, y los horizontes que son sólo eso: perdidos horizontes llenos de cerrados caminos.
    Ese empacho, el áspero resquemor, el resentimiento que corroe, el rencor contra el mundo vivo o muerto, es lo poco que le queda. Sin aprecio ni reconocimiento y la soledad mordiéndole qué importa que empache. Sólo le queda eso.

    Respuesta
  • el 31 enero 2010 a las 0:59
    Permalink

    A mi lo que me preocupa no es la generación Ni-Ni, me preocupa la generación pagaNiNi, es decir los que pagamos a los que Ni estudian Ni trabajan Ni nada de nada…

    Respuesta

Deja un comentario